Malba - Fundación Costantini - Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
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Educación y acción cultural | Cursos y conferencias
 
 
Seminario. Entre amigos. Variaciones sobre la amistad: figuras e íconos del pensamiento y la acción. Por Adrián Cangi
Miércoles de 19:00 a 21:00. Duración: anual.
Costo: $180 por mes. Cupo limitado.
Inscripción: en la recepción del museo, de lunes a domingos (excepto los martes) de 12:00 a 19:30.
Informes: 4808 6515 | cursos@malba.org.ar


Introducción
En la tradición filosófica que se remonta del mundo antiguo al moderno, la amistad nombra modos del compartir. “Compartir” que posee rasgos ontológicos y políticos. El filósofo italiano Giorgio Agamben dice que “el amigo es una alteridad en el corazón de la sensación más íntima de sí”. El filósofo francés Gilles Deleuze afirma que “el amigo nada tiene que ver con una comunidad de ideas”. Una fractura insiste para el sentido común. La amistad es antes una cuestión de percepción y de afecto. No se trata de tener ideas en común con otro sino de entenderse sin tener que explicarse. Se es amigo de otro por una sensación vivida o por un estado de “pre-lenguaje común”. Hay personas de las que no comprendemos nada de lo que sienten o dicen aunque digan o sientan cosas sencillas del tipo “pásame la sal” o “pasémosla bien”. El amigo tiene que ver con un afecto que nos une al otro por una especie de fondo indeterminado. La amistad comienza con un tipo de “encanto”, un gesto o un pudor del otro que insisten como una atmósfera. Ese fondo indeterminado e insignificante que abre una relación o que revela algo es una cuestión de percepción que va del fondo vital a las figuras que se despliegan en el espacio y tiempo. Ese “hay” afectivo y perceptivo, como cualidad atmosférica, es lo que nos hace amigos de alguien.

La amistad no es una relación universal sino singular. Somos amigos de alguien cuando somos sensibles a los signos que éste emite. La espera, la paciencia, la fatiga o la gracia son definitorias en una relación de amistad. El encuentro insistente como la distancia justa son modos sensibles que modulan relaciones. Pero hay que reconocer que la amistad es cómica. Más cercana al “burlesco”, la amistad es un teatro de excesos. Gilles Deleuze comenta que las relaciones con su amigo de toda la vida Jean-Pierre Bamberger estaban escandidas de llamados telefónicos o de breves visitas en las que abundaban frases del tipo: “estoy que reviento pero no de entusiasmo” o “ando como un corcho tambaleándome en el mar”. Esta sensación compartida con el otro frente al mundo conserva, sin embargo, la alteridad en el corazón de la sensación más íntima de sí. Por más que los grandes amigos formen “parejas” de un tipo muy especial, persiste entre ellos la viva rivalidad de los hombres libres. Rivalidad que se experimenta en un tono de comedia. Entre amigos parece que ninguno puede existir sin el otro. No se avanza sin cooperación y rivalidad. No se insiste en la atmósfera sin encanto y desconfianza. Tanto la cooperación y la rivalidad, el encanto y la desconfianza son condición del pensamiento y de la perseverancia de la amistad.

La filosofía mantiene con la amistad una intimidad profunda; la incluye en su mismo nombre con el riesgo de esa proximidad. Agamben ha dicho que “en el mundo clásico, esta promiscuidad y casi consustancialidad del amigo y del filósofo se daba por descontada”. Deleuze se pronunció con la sentencia “la filosofía no comienza si no se resuelven las cuestiones del amigo y de la novia”. En el momento de formular la pregunta extrema “¿qué es la filosofía?”, la misma arrastra una “puesta en escena” de ese otro cercano e incómodo para el pensamiento. Los encantos que alguien destila y que emanan de sus gestos son los que tejen las intensidades de ese fondo indiferenciado común. Algo fascinante y hermoso: una atmósfera o una locura definen a una pareja de amigos y formulan para el pensamiento el principio de la desconfianza. Es que la desconfianza activa la pregunta en sentido positivo en el exacto lugar en el que una atmósfera vital nos ha tomado por entero. Se pregunta Cicerón: “¿cómo puede ser soportable –como dice Ennio– aquella vida que no descansa en la mutua benevolencia de un amigo?”. Aristóteles, Plutarco, Montaigne, Gracián, Florian y Nietzsche han conservado la sentencia “¡oh amigos, no hay amigo!” (ô phíloi, oudeís phílos). Tal vez, valga escuchar la frase de Blake “tu amistad a menudo me ha herido el corazón. Sé mi enemigo por amor de la amistad”. La amistad no avanza sin el tiempo, sin aquello que pone a prueba la confianza, la creencia y la fidelidad. Sin embargo la desconfianza crítica y reflexiva es el motor del pensamiento sobre la afección de la amistad.


Descripción del seminario
Proponemos un recorrido por las figuras que en la historia de la tensión entre filosofía y literatura se plantean acerca de la amistad en cuatro movimientos: “La persistencia de la virtud como ética y política de la amistad”, “La insistencia de la desconfianza como motor del pensamiento de la amistad”, “Figuras de la amistad: parejas en un teatro de excesos” y “En nombre de la democracia: Políticas de la amistad”. Seguiremos la figura del “amigo” entre la virtud y la benevolencia, entre el vicio y la desconfianza, en un movimiento que pone en escena una estética y una política de la existencia.


Programa

Introducción: fábulas e íconos de la figura del amigo

1. La persistencia de la virtud como ética y política de la amistad
a. El amigo como próximo o íntimo en Platón.
b. La virtud como condición de la amistad en Aristóteles.
c. La benevolencia como anudamiento de la amistad en Cicerón.
d. Sacar provecho de los enemigos en Plutarco.

2. La insistencia de la desconfianza como motor del pensamiento de la amistad
a. La amistad: sus virtudes y sus riesgos en Montaigne.
b. Los vicios de la virtud: soberbia, maledicencia y burla en Kant.
c. El amigo más allá de la virtud en Nietzsche.
d. De la exigencia comunitaria en Bataille a la comunidad inconfesable en Blanchot.

3. Figuras de la amistad: parejas en un teatro de excesos
a. Bouvard y Pécuchet de Flaubert.
b. Mercier y Camier de Beckett.
c. Laurel y Hardy: el burlesco como destino de la amistad.
d. Entre amigos: Marx y Engels; Deleuze y Guattari.

4. En nombre de la democracia: Políticas de la amistad de Derrida



Adrián Cangi es ensayista, Doctor en en Sociología y Doctor en Filosofía y Letras. Se desempeña como profesor e investigador en la Universidad de Buenos Aires, Fundación Universidad del Cine y Universidad Nacional de La Plata. Dicta seminarios en el Doctorado en Estética de la Universidad de Chile, en el Doctorado en Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, en el Doctorado en Diseño y Creación de la Universidad de Caldas y en el Doctorado en Letras de la Universidad de Sao Paulo. Ha sido becario del Instituto de Cooperación Iberoamericano para la realización de estudios en Estética en la Universidad Complutense, España y de la FAPESP (Fundación para o Amparo da Pesquisa do Estado de São Paulo) para la realización de estudios posdoctorales, Brasil. Se desempeñó como asesor audiovisual del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) en el período 2001-2007. Dirigió la colección Poéticas Críticas, Eudeba (Buenos Aires) y la colección Narrativas Argentinas, Iluminuras (São Paulo). Como editor dirige junto a Ariel Pennisi la colección de ensayo Superposiciones. Biblioteca de filosofía e imagen, Letranómada (Buenos Aires), la colección de filosofía Pensamientos locales, Quadrata y Biblioteca Nacional (Buenos Aires) y la colección de filosofía Incidentales, Fondo de Cultura Económica, (Buenos Aires). Autor de Gilles Deleuze. Una filosofía de lo ilimitado en la naturaleza singular, Quadrata-Biblioteca Nacional (2010); Imágenes de un siglo corto. Entre el testimonio y la invención, Santiago Arcos (en prensa). Como compilador y traductor realizó: Lúmpenes peregrinaciones. Ensayos sobre Néstor Perlongher (compilación en colaboración con Paula Siganevich, 1996); Roberto Echavarren. Performance: Género y transgénero (compilación y prólogo, 2000); Néstor Perlongher. Evita vive e outras prosas (compilación, selección y prólogo 2001); Cesar Aira. A trombeta de vime (posfacio 2002); Gilles Deleuze-Carmelo Bene. Superposiciones (edición técnica y estudio preliminar, 2002). Glauber Rocha. Del hambre al sueño. Obra, política y pensamiento (edición, 2004); Papeles insumisos. Ensayos de Néstor Perlongher (compilación en colaboración con Reynaldo Jiménez y prólogo, 2004); Roberto Echavarren. Centralasia (posfacio, 2005); Wilson Bueno. Mar Paraguayo (posfacio, 2005); Abbas Kiarostami. Una poética de lo real (editor, 2006), Favio. Sinfonía de un sentimiento (editor, 2007), Jean-Luc Godard. Historia(s) del cine (traducción en colaboración con Tola Pizarro y estudio preliminar, 2007), Gilbert Simondon. Dos lecciones sobre el animal y el hombre (traducción y edición técnica en colaboración con Tola Pizarro y posfacio, 2008), JLG/JLG, autorretrato de diciembre (edición y prólogo, 2009), Bilioteca de Gonçalo Tavares (traducción en colaboración con Ana Cecilia Olmos y prólogo, 2009), La invención de lo visible de Patrick Vauday (prólogo y entrevista en colaboración, 2009), entre otros. Participó en los libros: La ética y otros demonios (colectivo, 1997); Filosofía y texto personal (colectivo, 1998); Des-velando imágenes (colectivo, 1998); Cóncavo y convexo. Escritos sobre Spinoza (colectivo, 1999); Instantes y azares. Escrituras nietzscheanas (colectivo, 2002-2006); Imágenes de lo real. La representación de lo político en el documental argentino (colectivo, 2007), ¿Inactualidad del bergsonismo? (colectivo, 2008), Historia crítica del video argentino (colectivo, 2008). Colaborador de las revistas: Tsé Tsé. Revista de Poesía; Teatro al Sur. Revista latinoamericana; Ossessione. Revista de cine; El ojo mocho. Revista de Crítica Cultural; Revista de Crítica Cultural (Chile); Cult. Revista brasileira de literatura (Brasil); Grumo, Revista de literatura e imagen (Argentina-Brasil); La Biblioteca. Revista de la Biblioteca Nacional. Participó de la serie televisiva Grandes Filósofos en el capítulo correspondiente al pensador contemporáneo Gilles Deleuze (2005). Curador de la instalación Favio. Sinfonía de un sentimiento en el Museo Latinoamericano de Buenos Aires (2007) y en el VII Festival de la Imagen en Manizales (2008). Como integrante del grupo Tierra en Trance recibió el primer premio de la competencia internacional, sección Cine del Futuro, en el X Festival de Cine Independiente de Buenos Aires con el film Llavallol (2008). Como colectivo de realización fotográfico y audiovisual, conjuntamente con Florencia Incarbone, ha participado en muestras colectivas en instituciones públicas y privadas. Sus obras forman parte de colecciones privadas. Como parte de este proyecto se ha exhibido la muestra de fotografía y video Superposiciones (2010) impulsada por Maravillarte. Como curador desarrolló la muestra itinerante de cine experimental latinoamericano Realismos de la precariedad (2010).


 Miércoles 30 de marzo de 2011 a las 19:00
 Miércoles 30 de noviembre de 2011 a las 19:00