Malba - Fundación Costantini - Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
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Prensa

Exposición temporaria
Oscar Bony. El mago
Obras 1965 / 2001

Del 23 de noviembre de 2007 al 4 de febrero de 2008
Inauguración: jueves 22 de noviembre a las 19:00

Preinauguración especial para prensa: jueves 22 de noviembre a las 17:30


Malba – Fundación Costantini inaugura Oscar Bony. El mago. Obras 1965 / 2001, la primera gran retrospectiva de Oscar Bony (Posadas, 1941 – Buenos Aires, 2002), uno de los artistas clave en la historia del arte argentino, con la curaduría de Marcelo Pacheco, Curador en Jefe de Malba.

La exposición reúne más de 60 obras procedentes de colecciones privadas e instituciones públicas, y propone una recorrido por sus series más famosas: cielos, de memoria; de amor y violencia; fusilamientos, suicidios, y el triunfo de la muerte, realizadas entre los sesenta y los noventa. También se exhibe una selección de sus trabajos como fotógrafo del rock nacional.

Además, se incluyen en la muestra reproducciones fotográficas (piezas destruidas, no localizadas, perdidas o no disponibles); documentación fotográfica (abarca obras efímeras de las que sólo hay registro fotográfico y fotos realizados por el artista tanto documentales como fuera del ámbito de las artes visuales); documentación facsimilar (corresponde a una serie de volantes e impresos que Bony incluyó especialmente en algunas de sus trabajos y cuyos facsimilares han sido editados y puestos a disposición del público en la sala), y documentación audiovisual, donde figura un conjunto de filmaciones referidas al autor o a su época realizados por terceros. Tomando en cuenta la totalidad, la muestra suma más de 120 piezas.

“El campo de acción de Bony fue siempre la imagen”, escribe el curador. “El artista trabajó manipulando estilos y soportes, cambiando de piel, pero protegiendo y protegido por una persistencia: el fulgor de la imagen. No la imagen como representación o cita iconográfica, copia o inventario de datos. […] Lo que explora Bony son las cualidades y el poder de la imagen como concepto operativo. […] Es la imagen como la pensaba Walter Benjamín, la imagen que surge en el despertar y que juega como umbral, que brilla en el horizonte y desaparece, sin lugar y sin duración.”

Camino al Bar Moderno
Con una beca del Gobierno de su provincia, Misiones, Bony viaja en 1950 a Buenos Aires para estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes “Manuel Belgrano”. Paralelamente, al año siguiente, concurre al taller de Juan Carlos Castagnino.

En 1964 realiza su primera exposición individual en la Galería Rubbers, presentando pinturas de la serie “Anatomías” y con un trabajo cercano a la neofiguración, el estilo dominante en la época. Allí comienza a frecuentar el Bar Moderno, de Maipú y Paraguay, donde conoce a algunos de los jóvenes artistas con los que lo unirá algo más que una


mesa de café: Margarita Paksa, Pablo Suárez, Emilio Renart y Rubén Santantonín, que se convertirá en uno de sus amigos más cercanos. “Los movimientos constantes de Bony entre lenguajes y soportes, reflejan su necesidad de experimentar, su posición contra lo establecido y su resistencia frente a los intentos de clasificación. Cualidades que comparte con gran parte de la vanguardia de los años 60”, aclara Pacheco. “Sin embargo –agrega-, sus gestos muestran una estrategia propia: cuando Bony visita estilos y medios los ocupa, los absorbe, los confronta, en un proceso exultante y continuo; actúa en el paroxismo, insaciable. […] Sumiso mientras los materiales y lenguajes se abren, en cuanto los descubre busca el borde para pasarse del otro lado, para entrar por el reverso donde son ásperos, oscuros, inestables, resistentes, y puede usarlos a contrapelo. De frente, de este lado, las opciones son confortables, previsibles, para otros”.

En 1965, el artista realiza cuatro cortometrajes en 16mm y los presenta bajo el título Fuera de las formas del cine en el Centro de Experimentación audiovisual del Instituto Torcuato Di Tella. Tres de estos trabajos (“El paseo”, “El maquillaje” y “Submarino amarillo”) se exhibirán en sala, en formato digital.

La familia obrera y el Instituto Di Tella
Entre 1965 y 1968, formando parte de los jóvenes “rebeldes” del Di Tella, Bony se había dedicado a hacer cortometrajes, objetos, instalaciones y happenings, “a contaminar el pop, el minimalismo y el conceptualismo; a construir estructuras primarias, invadir espacios, exhibir grabaciones y montar gente real sobre una tarima de museo”, según escribe el curador en el catálogo de la exposición.

Fue 1967 un año muy fecundo para su carrera: obtiene el Premio de Honor Ver y Estimar con la obra Sinusoide, bautizada por la prensa como Serpiente amarilla o Estructura, y también participa del Premio Braque, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, en la categoría “Pintura”. Además, forma parte de Experiencias Visuales ’67 (CAV Centro de Artes Visuales, Instituto Torcuato Di Tella), presentando la instalación 60 metros cuadrados y su información, que incluye un soporte con un proyector de 16mm que emite sobre una pared la imagen continua de un fragmento de un alambre tejido.

Al año siguiente, Bony se presenta en las Experiencias 68 del Instituto, con su obra La familia obrera: un matricero, su esposa, y su hijo exhibidos en vivo sobre una tarima de madera. Esta pieza es una de las más polémicas y la que tiene más repercusiones mediáticas. “Para mí, La familia obrera implicaba muchas cosas que exigían compromiso. Una era la relación con la política; otra, era la intención de desmaterializar la obra de arte. Eran dos polos bien precisos. La cuestión de la desmaterialización no me interesaba tanto como el vínculo con la ética. Creo que este trabajo es un planteo más ético que político. [...]” (Fragmentos de un diálogo con Oscar Bony. En: Instituto Di Tella Experiencias ’68, Fundación Proa, Buenos Aires, 1998).

Bony era uno de los artistas involucrados en los debates principales de aquel tiempo: la relación arte-política y la relación artistas-militancia política, entendiendo al arte como transformador de la realidad. En 1968 se retira de la práctica artística, junto a muchos de sus compañeros, “enfrentando a la historia del arte, a la crítica y a la estética en sus campos de batalla” -como señala el curador-. “El aparato intelectual y su policía secreta lo habían expulsado, puesto al límite, obligado a un primer suicidio”.

Entonces se dedica a viajar y se convirtió en uno de los creadores del imaginario visual del nuevo rock nacional. “Se reconstituyó en otro Oscar Bony –continúa Pacheco-, un



‘otro’ provisorio, por añadidura, que a través de su cámara inventó cientos de imágenes multiplicadas en miles de discos, afiches y revistas consumidas por un público joven y multitudinario.”

Sus acciones fotográficas para Los Gatos, Manal, Almendra y Arco Iris, entre otros grupos y solistas, no están tan lejos de sus “obras de arte”: aparece allí la misma libertad para buscar posibilidades, mezclar materiales, explorar situaciones y estimular los sentidos.

Bony regresa a la pintura en 1974 a través de exposiciones tales como Oscar Bony / Pinturas, Art Gallery International (1975) u Oscar Bony: fotografías, en la Galería Artemúltiple (1976). “Pero, más sabio –reflexiona Pacheco-, durante sus próximos 30 años de trabajo, supo mantenerse distante y participante del círculo del arte. Era un sobreviviente. Aparecer y desaparecer, mostrarse fuerte y vulnerable, exhibirse violento y melancólico, poner el cuerpo o replegarse.”

Ida y vuelta
Entre 1978 y 1988 vive y trabaja en la ciudad de Milán, participando activamente en la vida artística italiana, a través de exposiciones en diferentes galerías y museos. Regresa a Buenos Aires e impacta en el ‘93 con la exhibición Oscar Bony. De memoria, en la Fundación Banco Patricios. En ese mismo año, se presenta Oscar Bony. La pared o Pared de ladrillo y cemento en el Centro Cultural Recoleta; una pared de ladrillo construida en medio de la sala, dividiendo el espacio en dos sectores independientes.

Los primeros cuadros baleados aparecen en 1994, combinando la técnica de la fotografía con el disparo. Bony: obras de amor y violencia u Objetos de amor y violencia se presenta en Filo Espacio de Arte, utilizando soportes diversos como vidrios, papeles, placas de plomo, todos marcos antiguos de madera y yeso. “No me tiembla el pulso cuando empuño una pistola de 9 mm. Negra, huele a grasa animal –escribe el artista para el catálogo de la 5th International Istanbul Biennal (Estambul, 1997)-. [...] Contra el muro del estudio están mirándome mis autorretratos, los negros pantanos de aguas podridas, los cielos infinitos de la Patagonia, la selva amazónica quemándose diariamente, todo lo que está desapareciendo y que no será más que un recuerdo del pasado. [...] El estampido es el Límite. El vidrio se rompe, se raja, según las fuerzas azarosas de la bala. Como se haya roto, así queda. El juicio emitido por la perforación del vidrio es definitivo, irrevocable, inapelable. Roto el vidrio, todo queda tal cual. No se toca más.”

Bony entiende la dimensión temporal de la imagen; la imagen como una percepción, un devenir. En toda su obra se pueden encontrar marcas de la presencia de la imagen actuando en este sentido. Pero es en su producción de la década del 90 y, en especial, en sus fotografías baleadas -de acuerdo a lo que sostiene el curador-, donde aparece con más fuerza la dimensión dialéctica de la imagen. Escribe: “La relación de dominio es clara. Si la fotografía es copia y repetición mecánica, él la transforma en pieza única: altera los resultados durante el revelado o dispara y perfora la copia. […] Bony interviene eludiendo controles y sin esperar autorizaciones. Arriesga y apuesta sobre usos y costumbres, marcos de identidad y direcciones establecidas”.

En 1996 se exhibe en la Fundación Federico Klemm la exposición Fotografías y vidrios baleados, con doce fotografías y vidrios baleados con marcos de metal, en los que utilizaba diversas imágenes como paisajes, cielos, un homenaje a Lucio Fontana y el primer conjunto de autorretratos de la serie “Suicidios”.



Los años noventa y la expansión internacional
En los noventa, Oscar Bony comienza a formar parte de exposiciones internacionales, a partir de nuevas lecturas del arte latinoamericano que aparecen en esta década, especialmente sobre el arte conceptual.

En 1998, el Museo Nacional de Bellas Artes inaugura el triunfo de la muerte, donde se exhiben 17 fotografías y vidrios baleados. Ese mismo año, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA) realiza una exposición en la que se presenta un conjunto de obras históricas de los años sesenta: tres cortometrajes del 65 y la instalación 60 m2 de alambre tejido y su información.

Heterotopías. Medio siglo sin-lugar. 1918-1968 tiene lugar en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en diciembre del año 2000, donde Bony expone La familia obrera.

En 2006 se exhibe Suicides / Suicidios. Bony en el New World Museum, Houston, en cooperación con la Pan American Gallery of Dallas. Ese mismo año, se presenta en Pan American Art Project de Miami la muestra Ferrari & Bony. Revisiting Tautology, organizada por la Pan American Gallery of Dallas.

La exposición y el catálogo
Oscar Bony. El mago. Obras 1965 / 2001 es una producción de Malba que forma parte del conjunto de exposiciones de figuras clave en la historia del arte argentino realizadas por el museo, tales como fueron las de Jorge de la Vega, Antonio Berni, Xul Solar, Víctor Grippo o Alfredo Guttero.

El catálogo bilingüe español-inglés que acompaña a la muestra viene a marcar una nueva referencia bibliográfica en el campo de la historia del arte del siglo XX en la Argentina. Es la primera publicación importante dedicada a Bony en el país, y constituye un nuevo trabajo de investigación y producción integral que Malba realiza sobre un artista argentino de proyección internacional.

La edición cuenta con los siguientes elementos:

- Textos de autores nacionales e internacionales escritos especialmente para la ocasión, a partir de diferentes visiones y puntos de vista; análisis de la obra y sus mecanismos de producción; descripción de contextos artísticos e históricos, nacionales e internacionales; construcción del discurso historiográfico sobre el artista, aproximación y estudio de obras específicas. Escriben Andrea Giunta; Fernando García -sobre la época de Bony como fotógrafo del rock nacional-, y

- Giacinto Pietrantonio, crítico italiano y Director de GAMEC, Galería de Arte Moderno y Contemporáneo de Bérgamo, acerca del artista y la escena italiana.

- “Bony por Bony”: la primera antología de textos del propio artista, que incorpora una selección de manuscritos, apuntes, declaraciones, entrevistas en diarios y revistas, auto-presentaciones de Bony; catálogos; diálogos y conversaciones publicadas y no publicadas.

- Reproducción a color de las obras que forman parte de la exposición, además de otras piezas no incluidas en la muestra.




- Una exhaustiva cronología biográfica que reúne información completa sobre la vida y la carrera de Bony, además de un curriculum vitae que detalla sus exposiciones individuales y colectivas, su participación en salones, premios y bienales; sus conferencias y actividades como docente y jurado.

- La lista de obras en exposición con el detalle ampliado de sus particularidades de fechas, versiones, técnicas y materiales.


Actividades vinculadas con la exposición:


1) Visitas guiadas
Miércoles, jueves y viernes a las 17:00. Sábados y domingos a las 18:00.


2) Mesas redondas

- Experiencias en el Instituto Di Tella
Con la presencia de Enrique Oteiza, primer director del Instituto Di Tella (1960 – 1970) y la artista Margarita Paksa. Moderadora: Andrea Giunta
Lunes 26 de noviembre a las 18:30. Auditorio.

Oscar Bony participó activamente de la comunidad de interlocutores que articulaban los artistas de Buenos Aires convocados en las experiencias organizadas por el Instituto Di Tella en 1967 y 1968 y que, inmersos en el flujo de alto experimentalismo de sus prácticas, dieron cuerpo al conceptualismo local.


- Rock: los sueños lúcidos de Oscar Bony
Lunes 17 de diciembre a las 18:30. Auditorio. Moderador: Fernando García

Este encuentro reunirá a los músicos Rodolfo García (baterista, integrante de Almendra, Aquelarre y Tantor), Javier Martínez (baterista, compositor y cantante, integrante de Manal y uno de los letristas fundamentales del rock argentino), el guitarrista Edelmiro Molinari (integrante de los grupos Almendra y Color Humano) y Alfredo Toth (bajista de Los Gatos y miembro de G.I.T, uno de los productores más importantes del rock local).


3) Encuentro cara a cara

- Fuegos cruzados: Bony entre los ‘60 y los ‘90. Por Ana Longoni y Diego González
Jueves 29 de noviembre a las 18:00. Sala 5 (2º piso).

Se proponen aquí algunas hipótesis de lectura sugeridas por ciertos hitos de la obra de Oscar Bony (entre sus intervenciones dentro de la vanguardia argentina de los 60 y el retorno hacia la figuración posterior), vinculadas a las derivas, reapropiaciones y desplazamientos de aquella experiencia fundante, y los diálogos explícitos u ocultos que establece con sus contemporáneos.




Ana Longoni es escritora, docente e investigadora del CONICET. Doctora en Artes (UBA), es profesora de grado y posgrado en las Facultades de Filosofía y Letras y Ciencias Sociales (UBA), donde también dirige el grupo de investigación “Artes plásticas e izquierdas en la Argentina del siglo XX”. Entre otros trabajos, publicó en colaboración De los poetas malditos al video-clip (Buenos Aires, Cántaro, 1998); Del Di Tella a Tucumán Arde (Buenos Aires, El cielo por asalto, 2000); el estudio preliminar al libro de Oscar Masotta Revolución en el arte (Buenos Aires, Edhasa, 2004); uno de los capítulos de la antología editada por I. Katzenstein, Listen, Here, Now! ... (New York, MoMA, 2004). Además, Longoni formó parte del núcleo fundador del CeDInCI (Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas en Argentina) y pertenece a los grupos editores de las revistas Ramona y Ojos crueles.

Diego González es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires. Docente e investigador de la misma casa de estudios, integra Los miserables, colectivo de investigación sobre las intersecciones del arte y la política.



- Oscar Bony artista multimedial. Por Carlos Trilnick
Jueves 6 de diciembre a las 18:00. Sala 5 (2º piso).

Pocos artistas en Argentina adoptaron en sus prácticas actitudes abiertas hacia los medios entendiendo que desde mediados del siglo XX la sociedad estaba comenzando una transformación que continúa hasta nuestros días. Oscar Bony, utilizando fotografías e imágenes en movimiento, produce un cuerpo de obras que -más allá de la experimentación formal con esos medios- se establecen como nexo entre arte y contemporaneidad.

Carlos Trilnick (Rosario, 1957) es artista y diseñador audiovisual. Profesor Titular de Taller de Diseño Audiovisual I, II y II, Carrera de Diseño de Imagen y Sonido; y Profesor Adjunto de Medios Expresivos II, Carrera de Diseño Gráfico (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, UBA), Trilnick trabaja desde 1975 en fotografía y desde 1981 con video e instalaciones. Además, es codirector de los sitios www.findelmundo.com.ar.y codirector y www.culturasdigitales.org.


Esta exposición es presentada por Personal
y cuenta con el apoyo de Revista Ñ | Knauf | Navarro Correas | CraveroLanis | 95.1 Metro



Gracias por su difusión. Contacto de prensa: Elizabeth Imas / Guadalupe Requena. T +54 (11) 4808 6507/6520 | F +54 (11) 4808 6599 | eimas@malba.org.ar | grequena@malba.org.ar |*Contamos con imágenes en alta definición.

Malba – Fundación Costantini | Avda. Figueroa Alcorta 3415 | C1425CLA | Buenos Aires, Argentina | T +54 (11) 4808 6500 | F +54 (11) 4808 6598/99 | info@malba.org.ar | www.malba.org.ar