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Prensa


malba.cine / Comunicado de prensa
27 de junio de 2005


PROGRAMACIÓN JULIO 2005


1. Clásicos de estreno VIII
Durante todo el mes


2. malba.cortos
De jueves a domingo a las 18:00. Entrada libre y gratuita

La guerra de los gimnasios de Diego Lerman (Argentina, 2004)
Sábados y domingos

Los mocosos de François Truffaut (Francia, 1958)
Jueves y viernes


3. Grandes películas para chicos
Del jueves 14 al domingo 24
Incluye el Rescate del mes Había una vez un tren, de Lionel Jeffries


4. Maratón Mazinger z
Viernes 15 a las 22:00, capítulos 1 al 12
Viernes 22 a las 22:00, capítulos 13 al 24

5. Estreno
Fasinpat, de Daniele Incalcaterra
Domingos a las 20:00. Entrada libre y gratuita


6. Estreno internacional
Gente de Roma, de Ettore Scola (Italia, 2003)
Viernes a las 20:00 y domingos a las 18:00


7. Trasnoches I
Géminis, de Albertina Carri (Argentina, 2005)
Sábados a las 24:00

8. Trasnoches II
Pink flamingos, de John Waters (Estados Unidos, 1972)
Jueves a las 24:00

9. Espacio ADF
Organizado por la Asociación de Directores de Fotografía de la Argentina
(ADF). Un recorrido por la historia de la dirección de la fotografía en el cine.

El viento, de Eduardo Mignona (Argentina, 2005)
Sábado 25 a las 20:00



10. Dos tipos audaces: Boris Karloff y Bela Lugosi
Del viernes 29 al domingo 31
Presentado por La Cosa y Cinecolor

11. Programación día por día




Malba.cine cuenta con el apoyo de Navarro Correas, I-Sat y Rolling Stone.

Entrada general: $5.- Estudiantes y jubilados: $2,50. Las entradas se pueden retirar con anticipación en Malba – Colección Costantini | Avda. Figueroa Alcorta 3415 | C1425CLA | Buenos Aires, Argentina | T +54 (11) 4808 6500 | F +54 (11) 4808 6598/99 | info@malba.org.ar | www.malba.org.ar

Gracias por su difusión. Contacto de prensa: Elizabeth Imas / Guadalupe Requena. T +54 (11) 4808 6520/6507| F +54 (11) 4808 6599 | eimas@malba.org.ar | prensa@malba.org.ar



1. Clásicos de estreno VIII
Durante todo el mes

100 films en busca de una Cinemateca

Comenzamos los ciclos Clásicos de estreno en 2002 con tres objetivos: concientizar sobre el problema de la preservación audiovisual en la Argentina; demostrar que en este tema no sólo es necesario quejarse sino, además, emprender tareas concretas; y, finalmente, impulsar la reglamentación de la ley 25.119, que se sancionó en 1999 para crear una imprescindible Cinemateca Nacional.
Tuvimos éxito en los dos primeros objetivos. No sólo por el elevado número de instituciones y particulares que se acercaron durante estos tres años para ofrecer su colaboración, sino porque logramos conjugar esfuerzos de entidades públicas y privadas, que nunca antes habían colaborado entre sí para rescatar films. Desde un principio existió el apoyo de Malba, Kodak, Cinecolor, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales y el laboratorio Stagnaro, pero a estos pronto se sumaron los aportes del Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”, Filmoteca Buenos Aires, I-Sat, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Cinemateca Uruguaya, Aries Cinematográfica Argentina, la Universidad del Cine, Artkino Pictures y, más recientemente, el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. Ese trabajo mancomunado permitió rescatar, hasta ahora, un total de cien films, de los cuales la gran mayoría ya no podía verse en fílmico en la Argentina. De ese centenar de títulos, unos treinta corresponden a películas argentinas cuyos negativos estaban a punto de perderse y fueron rescatados a tiempo (como Los inundados, Las aguas bajan turbias, Pajarito Gómez, The Players vs. Ángeles Caídos, Escala en la ciudad, Ufa con el sexo y un largo etcétera) o debieron ser parcial o totalmente restaurados (como Apenas un delincuente, Mosaico criollo, La ley que olvidaron, Nobleza gaucha o La Quintrala).
En cambio, resulta notorio nuestro fracaso en el tercer objetivo. Ni el carácter inédito de la iniciativa, ni el volumen de material rescatado con un presupuesto escaso o nulo, ni el trabajo sistemático y ad honorem de estudiantes de cine, realizadores, historiadores y laboratoristas han logrado conmover a la Secretaría de Cultura de la Nación, cuyos titulares se suceden sin dar curso a la reglamentación de la ley 25.119.
Habrá que insistir. Será necesario reiterar que cada día que pasa desaparecen imágenes de nuestro acervo cultural, que esa catástrofe es causa de la ausencia histórica de una política de preservación y restauración, que dicha política es imposible sin un organismo especializado, con los correspondientes recursos para llevarla a cabo. Habrá que recordar también la delirante contradicción que está en el centro mismo del problema, porque sigue tristemente vigente: desde 1948, año en que la actividad cinematográfica argentina comenzó a ser subsidiada con dineros públicos, el Estado invierte varios millones de pesos anuales en producir películas argentinas, que luego pierde.

Fernando Martín Peña


Pajarito Gómez (Argentina, 1965) de Rodolfo Kuhn, c/Héctor Pellegrini, María Cristina Laurenz, Lautaro Murúa, Nelly Beltrán, Maurice Jouvet, Alberto Fernández de Rosa, Beatriz Matar, Federico Luppi. 83’.
Luego de realizar dos largometrajes emblemáticos de la llamada Generación del 60 (Los jóvenes viejos y Los inconstantes), el director argentino Rodolfo Kuhn (1934-1987) conoció al poeta Francisco “Paco” Urondo y al humorista Carlos Peralta (uno de los creadores de la revista Tía Vicenta) y escribió con ellos Pajarito Gómez, el primer film argentino que se atrevió a atacar directamente a la sociedad de consumo. El catalizador fue la figura de un cantante “nuevaolero”, modelado sin disimulos sobre Palito Ortega, que en 1965 se encontraba en el apogeo de su fama.
Todos los recursos formales del film están puestos en función de la sátira, que empieza con el joven cantante y el negocio que lo sostiene, pero se extiende hacia los medios masivos de comunicación: las revistas, las fotonovelas, la radio y sobre todo la TV, medio que Kuhn conocía a fondo y sobre el que ironizaba desde su primer film. El relato rompe con la forma narrativa convencional y acumula episodios sobre la vida cotidiana del ídolo y su entorno, adoptando la forma específica de cada medio de comunicación. Parte esencial de la eficacia del film son la precisión y la agudeza con que los músicos Oscar y Jorge López Ruiz imitaron el tipo de canciones pop del período. La escena final, que oscila entre el surrealismo y la desesperación, se cuenta entre las más conmovedoras de la historia del cine argentino.
Los negativos de Pajarito Gómez estuvieron a punto de perderse y fueron rescatados entre 2001 y 2005 por la Asociación de Apoyo al Patrimonio Audiovisual (APROCINAIN). Se exhibe copia nueva gestionada por Malba, con la colaboración de las empresas Kodak y Cinecolor.

Los herederos (Argentina, 1969) de David Stivel, c/Norma Aleandro, Federico Luppi, Bárbara Mugica, Marilina Ross, Emilio Alfaro, Carlos Carella. 87’.
Los últimos integrantes de una familia aristocrática venida a menos (Aleandro, Ross, Alfaro, Mugica) son mantenidos por un hombre (Luppi) de extracción social inferior pero de mejor situación económica. Todos conviven en la inmensa casona familiar, que los herederos esperan vender a buen precio en cuanto se termine de tramitar la sucesión. Ese planteo inicial deriva en una serie de violentas confrontaciones, primero porque el personaje de Luppi se dice harto de pagar las cuentas de todos, y luego porque trata de mantener su poder sobre la familia demorando la gestión de la sucesión.
Basada en un argumento de Norma Aleandro, Los herederos fue la única experiencia cinematográfica de David Stivel, uno de pocos artistas influyentes que dio la televisión argentina. Previsiblemente, el film se destaca por el trabajo de todo su elenco, que resulta beneficiado por la decisión –entonces atípica– de utilizar sonido directo y, también, por la realización de Stivel, que se demostró capaz de sortear las limitaciones del lenguaje televisivo. Su comprensión de la naturaleza de cada escena se manifiesta en un virtuoso manejo del espacio, en el uso expresivo de distintos elementos escenográficos, en la creación de un clima claustrofóbico a partir del primer plano.
A esas virtudes que el film siempre tuvo, el tiempo le ha agregado otra: su carácter de documento. La pérdida de toda o casi toda la obra televisiva de Stivel ha transformado a Los herederos en la única expresión de su talento que podemos ver en la actualidad. Sin embargo, también estuvo a punto de perderse. El negativo original fue rescatado entre 2001 y 2005 por la Asociación de Apoyo al Patrimonio Audiovisual (APROCINAIN). Se exhibe copia nueva gestionada por Malba, con la colaboración de las empresas Kodak y Cinecolor.


M, el vampiro negro (M, Alemania, 1931) de Fritz Lang, c/Peter Lorre, Otto Wernicke, Theodor Loos, Gustaf Gründgens, Fritz Odemar, Georg John. 110’.
El primer film sonoro de Fritz Lang fue también, en opinión de muchos, el mejor de su filmografía. Basado en un personaje real, Lang describe el doble esfuerzo de la policía y del hampa para capturar a un asesino de niños. Unos lo buscan porque se supone que es su deber; los otros, porque la mayor actividad policial comienza a interferir con sus propios negocios.
El sonido en el cine no había sido utilizado hasta entonces con tanta habilidad dramática: el grito de una madre en un espacio vacío, un silbido reiterado y ominoso, el silencio angustiante ante la posibilidad de la captura. Todos los recursos expresivos del nuevo medio parecen haber sido intuidos por Lang en esta película visionaria, que anticipó en una década las zonas más oscuras del film noir.
En Buenos Aires no existe copia buena de este film en 35 mm. APROCINAIN encontró un internegativo en buen estado, a lo largo de tres años, en el depósito de la Escuela del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. La banda de subtítulos en castellano no pudo recuperarse, por lo que la copia se exhibe con subtítulos electrónicos, producidos por APROCINAIN.
Un dato poco conocido es que Lang filmó, además, una versión en inglés del film, destinada al mercado angloparlante. Esa versión, con un final distinto, fue la que se estrenó en Buenos Aires en su momento, pero que luego nunca más fue vista. La Filmoteca Buenos Aires ha rescatado una copia de esa versión en inglés, cuyo final se exhibirá como complemento, al término de la versión original en alemán.

Ascensor para el cadalso (Ascenseur pour l’échafaud, Francia, 1958) de Louis Malle, c/Jeanne Moreau, Lino Ventura, Maurice Ronet, Georges Poujouly, Yori Bertin, Jean Wall. 88’.
La premisa es característica del film noir: una mujer y su amante planean y ejecutan el asesinato del marido de ella, pero el destino interviene de modos imprevistos y lo complica todo. El estilo del film, ascético y moderno, con abundante uso de cámara en mano y locaciones reales, hizo que Malle fuera sumado automáticamente a la Nouvelle Vague, aunque en rigor ésta no había comenzado todavía, y aunque Malle no lleva sus estrategias de puesta en escena hasta el extremo de distanciamiento que caracteriza, por ejemplo, a las películas de Godard. Antes que reflexionar sobre el lenguaje, es evidente que a Malle le interesa producir suspenso de manera tradicional. Él mismo aseguró que el film es el resultado de su admiración por el estilo de Bresson y de su deseo de hacer una película como las de Alfred Hitchcock.
Con esta ópera prima, realizada a los 24 años, el director se estableció entre las miradas renovadoras del cine francés, posición que consolidó con sus posteriores Los amantes (1958), cuya franqueza sexual originó un escándalo internacional, y El fuego fatuo (1963). Ascensor para el cadalso se destacó además por una legendaria banda sonora compuesta y ejecutada por Miles Davis, que se realizó y grabó en una única sesión, a partir de las escenas del film como referencia, mientras el músico se encontraba realizando una serie de conciertos en París.


El retrato de Jennie (Portrait of Jennie, EUA, 1948) de William Dieterle, c/Jennifer Jones, Joseph Cotten, Ethel Barrymore, Lillian Gish, Cecil Kellaway, Henry Hull. 86’.
Un pintor disconforme con su propia obra encuentra inspiración en una niña que se le aparece de forma misteriosa en un parque. La chica habla sobre el pasado como si fuera presente y viste la moda de principios de siglo. Subyugado, el pintor recupera el interés en el arte y decide retratarla. Evitando explicaciones innecesarias, el film nunca aclara si Jennie es un fantasma o no. En todo caso, es alguien del pasado signado por un destino trágico que el pintor descubre y procura cambiar.
Si hay un equivalente norteamericano de esa rara mezcla de romanticismo y expresionismo que se dio en el cine alemán de la década del 20, ése es El retrato de Jennie. Su director William Dieterle había participado como actor y director de ese período y se lo puede ver en Fausto (Murnau, 1926), el mayor exponente del romanticismo logrado por el cine. La carrera de Dieterle fue extensa y variada, pero toda vez que las condiciones se lo permitieron realizó películas perdurables. En este caso aprovechó todos los efectos visuales que tuvo a su alcance y los puso a disposición de este relato de tono fantástico. El resultado posee una gran belleza pictórica, pero la misma está en función de la sugestión dramática: el mundo real queda suspendido para el protagonista toda vez que se producen sus encuentros con la misteriosa Jennie.
Hace muchos años que este film no puede verse en una buena copia en 35 mm, que es el único modo de apreciarlo tal como fue concebido. La copia nueva que se exhibirá en este ciclo proviene de un internegativo rescatado por APROCINAIN en el depósito de la Escuela del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales.

I... como Icaro (I... comme Icare, Francia, 1979) de Henri Verneuil, c/Yves Montand, Roger Planchon, Jean Leuvrais, Jacques Denis. 120’.
El Presidente es asesinado de un tiro durante una aparición pública, en un automóvil abierto. Una comisión investigadora concluye que el asesino es un joven desequilibrado llamado Daslow, que actuó solo, fue capturado y murió en prisión. Un miembro de la comisión se niega a aceptar ese veredicto y su disidencia lo lleva a emprender otra pesquisa por su cuenta, con resultados completamente distintos.
La obvia inspiración para este excelente thriller político fue el asesinato de Kennedy. Ya en Asesinos SA (The Parallax View, Alan Pakula, 1974) el cine norteamericano había indagado en la posibilidad de la existencia de una entidad paragubernamental capaz de ejecutar crímenes políticos impunemente. Pero Verneuil fue un poco más lejos, profundizando visual y conceptualmente las semejanzas entre el asesinato de Dallas y el que se comete en el film (la puesta en escena del crimen, la inexplicable muerte de varios testigos, la existencia de una película amateur que proporciona nuevas pistas, etc.) e incorporando a la trama los aterradores experimentos de Stanley Milgram sobre la obediencia a la autoridad. El resultado es un film devastador, realizado muchos años antes de que Oliver Stone reactivara la cuestión con su JFK (1991).
En la Argentina no existían copias en buen estado de este film. Se exhibirá en copia nueva, a partir de un internegativo rescatado por APROCINAIN en el depósito de la Escuela del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales.

El llanto del ídolo (This Sporting Life, Gran Bretaña, 1963) de Lindsay Anderson, c/Richard Harris, Rachel Roberts, Alan Badel, William Hartnell, Colin Blakely. 134’.
Tras sufrir una herida durante un partido, un jugador profesional de rugby recuerda su pasado como minero, sus esfuerzos por escapar de esa situación al incorporarse al equipo local de rugby y su relación con una mujer de la que está vanamente enamorado. El protagonista sabe que su independencia económica es una ilusión precaria y que necesita una satisfacción más profunda y permanente para el dolor que lo consume, pero al mismo tiempo está trágicamente condicionado por la ira y el desprecio.
La representación más o menos realista de la clase obrera fue una rareza en el cine británico hasta que aparecieron los representantes del llamado Free Cinema, primero en el documental y luego en la ficción, en simultaneidad con otros movimientos renovadores que se produjeron en distintas partes del mundo a partir de la segunda mitad de la década del 50. Tony Richardson, Karel Reisz y Lindsay Anderson fueron los nombres más destacados pero no los únicos de ese nuevo cine inglés y, de todos ellos, es probable que Anderson haya sido el más consecuente. La mirada impiadosa sobre la sociedad inglesa, que marca el tono de El llanto del ídolo, se agudizó aún más con la incorporación del humor mordaz en films como If... (1968), O Lucky Man! (1973) y Hospital Britannia (1982).
El llanto del ídolo es una de las obras más importantes de la historia del cine inglés, pero no podía verse en fílmico en la Argentina por falta de copias. La que se exhibe en este ciclo fue adquirida recientemente por la Filmoteca Buenos Aires en el extranjero y corresponde a la versión integral de 134 minutos.

El padre de la novia (Father of the Bride, EUA, 1950) de Vincente Minnelli, c/Spencer Tracy, Joan Bennett, Elizabeth Taylor, Don Taylor, Billie Burke. 92’.
Un padre de familia debe resignarse a dejar de ser el hombre importante en la vida de su hija, que está a punto de casarse. Casi toda la trama gira alrededor de esa boda y de los preparativos necesarios para llevarla a cabo, que derivan en situaciones de comedia. A diferencia de su remake (con Steve Martin, dirigida por Charles Shyer en 1991), que está más claramente orientada hacia el humor, la versión original aprovecha la versátil personalidad de Spencer Tracy y el carisma de una joven Elizabeth Taylor para equilibrar las zonas de comedia con emoción.
Se trata de la película familiar por excelencia, pero la virtuosa dirección de Minnelli evita los lugares comunes y le proporciona una impresión de autenticidad, cualidad nunca habitual en el cine de los grandes estudios. Destinada al éxito desde su misma concepción, el film tuvo nominaciones al Oscar por mejor actor (Tracy), mejor película y mejor libreto. Los autores Frances Goodrich y Albert Hackett escribieron, entre otros films, clásicos como La cena de los acusados (The Thin Man, W. S. Van Dyke, 1934), El pirata (The Pirate, Vincente Minnelli, 1948), Intermezzo lírico (Easter Parade, Charles Walters, 1948) y Qué bello es vivir (It’s a Wonderful Life!, Frank Capra, 1946).

Esposas imprudentes (Foolish Wives, EUA, 1922) de Erich von Stroheim, c/Erich von Stroheim, Miss DuPont, Mae Busch, Maude George, Rudolph Christians. 90’ aprox.
Stroheim llegó a la dirección en 1919, luego de haber alcanzado fama como actor interpretando por lo general papeles de villano. El éxito de sus dos primeras películas (Blind Husbands y The Devil’s Passkey) animó al productor Carl Laemmle a permitirle la excentricidad de una superproducción, algo insólito para la entonces modesta empresa Universal. Para su tercer film, Esposas imprudentes, Stroheim reconstruyó medio principado de Mónaco en estudios, reprodujo uniformes y trajes hasta la minucia y desafió abiertamente a la censura que por esos años se cernía fuertemente sobre la producción norteamericana.
Su personaje, un falso noble llamado Karanzim, convive con dos mujeres y seduce a todos los demás personajes femeninos que encuentra en la trama, sin importar estado civil, condición social e incluso mental. Es evidente que Stroheim deseaba provocar, pero también que contaba con la suficiente imaginación visual como para narrar con un estilo adelantado a su tiempo. La atención al detalle, los rostros sin maquillaje y el estilo interpretativo sobrio se integran en un universo propio que Stroheim amplió y enriqueció después (en The Merry Widow o The Wedding March) incorporando, por ejemplo, un romanticismo todavía ausente en Esposas imprudentes.
Fue uno de los primeros films que costó más de un millón de dólares y Universal debió quitárselo a Stroheim para terminarlo y evitar que siguiera gastando. Luego el film fue diversamente mutilado por la censura de todo el mundo, lo que no le impidió ser reconocido como una obra maestra. Según Jean Renoir, ésta fue la película que lo decidió a dedicarse al cine.
En Buenos Aires no había copias en buen estado de Esposas imprudentes. La que se exhibe, que procede de una restauración realizada por el British Film Institute en los 70, fue adquirida en EEUU por la Filmoteca Buenos Aires.


El juicio universal (Il giudizio universale, Italia, 1961) de Vittorio de Sica, c/Vittorio Gassman, Renato Rascel, Alberto Sordi, Jack Palance, Jimmy Durante, Vittorio de Sica, Lino Ventura, Domenico Modugno. 100’.
“A las dieciocho comienza el Juicio Universal”, dice una voz potente desde los cielos al comienzo de esta comedia de Vittorio de Sica, una de las más extrañas de la historia del cine. El guión de Cesare Zavattini abandona el realismo que venía de practicar con de Sica en El techo y en Dos mujeres y esta vez deja que el comentario social surja de un planteo que oscila entre el disparate religioso y el surrealismo, como pasaba en Milagro en Milán. El resultado es vertiginoso y tiene más rigor de lo que aparenta, como se advierte a medida que el film cataloga las reacciones posibles, en los distintos estratos sociales, ante el anuncio del juicio final que la voz insiste en reiterar durante intervalos regulares.
El humor es parejo y brillante, con algunas culminaciones visuales dignas del mejor cine mudo. Hay un episodio en particular, el de dos adolescentes que se enamoran a despecho del fin del mundo, cuya realización parecen haber disfrutado mucho de Sica y Zavattini. También hay un par de intervalos musicales bizarros, el mejor de los cuales es iniciado por un norteamericano racista que –repentinamente temeroso de Dios– entona un cántico conciliador a coro con todo un poblado negro.
El film, como casi toda la obra que Zavattini y de Sica hicieron después del apogeo neorrealista, fue vilipendiado –en un tono decididamente ofensivo– por la crítica internacional. El tiempo suele demostrar la relatividad de semejantes juicios. En el episodio de Sordi, el film anticipa el humor corrosivo de clásicos italianos posteriores como Los monstruos; en el desfile de personajes extraños y en la capacidad para proporcionar unidad a ese universo delirante que es también el nuestro, de Sica se adelantaba a Fellini.
La copia que se exhibe fue reconstruida por la Filmoteca Buenos Aires con materiales propios, a partir de un internegativo incompleto rescatado por APROCINAIN en el depósito de la Escuela del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales.

Basta la salud (Tant qu’on a la santé, Francia, 1966), de Pierre Etaix, c/Pierre Etaix, Dario Meschi, Denise Peroné, Simone Fonder, Luc Delhumeau, Emile Coryn. 77’.
Artista de circo y dibujante, Pierre Etaix merece ser considerado, con toda justicia, el último gran creador de la comedia visual. Llegó al cine de la mano de Jacques Tati, a quien asistió durante el rodaje de Mi tío (Mon oncle, 1958), donde hizo un breve papel. Luego, en colaboración con Jean-Claude Carrière, comenzó a dirigir y a protagonizar films propios de corto y largo metraje. Admirador devoto de Buster Keaton, el realizador construyó su propio personaje con evidentes guiños al legendario cómico norteamericano, pero con un estilo personal que completó con recursos del circo y del music hall. El talento de Etaix como actor puede apreciarse también en films ajenos, como Pickpocket (1959), de Robert Bresson, o Max mon amour (1986), de Nagisa Oshima.
Basta la salud fue el tercer largometraje de Etaix y, en muchos sentidos, el más próximo al espíritu del cine cómico mudo. Como en Mi tío, el film muestra con escepticismo los avances de la tecnología y la sociedad de consumo. No hay trama propiamente dicha sino una sucesión de episodios que un hombre atraviesa en el esfuerzo por vivir más tranquilo.
Basta la salud fue premiada en el Festival de San Sebastián.


2. malba.cortos
Jueves a domingos 18:00. Entrada libre y gratuita.

Tras un primer mes con una excelente respuesta por parte del público, renovamos los cortos de esta sección, buscando consolidar este nuevo espacio de difusión.

La Guerra de los Gimnasios (Argentina, 2004) de Diego Lerman, c/ Marcos Ferante, Pompeyo Audivert, Luis Ziembrowsky, Mirta Busnelli, Natalia Oreiro, Adrián Fondari, Flavia Pereda. 35 mm, color, 28´.

Sinopsis
Un joven “extra” de televisión, Ferdie Calvino, decide anotarse en el gimnasio de su barrio con un objetivo preciso: tener un cuerpo que provoque "miedo a los hombres y deseo a las mujeres". Pero una insólita e inexplicable guerra ha estallado entre los gimnasios de Hokamma y Chin Fu. Paralelamente, los extras de televisión –junto con los actores– reclaman en las calles el pago de salarios atrasados. Ferdie se ve envuelto en las hostilidades del violento combate y termina siendo un elemento fundamental de la cruenta batalla que desnuda perversas e insospechadas alianzas.

“La Guerra de los Gimnasios es una pequeña fábula sobre la guerra. Una experimentación personal en el género fantástico. Me interesaba sobre todo transitar el género para corromperlo.
Este guión es una libre adaptación de la alucinógena novela de César Aira mezclada con anécdotas personales de la etapa en la cual trabajé de “extra”. Yo lo había escrito antes de “Tan de Repente” (2002) y casi conjuntamente con el cortometraje “La Prueba” (1999); tenía como objetivo ser presentado en Historias Breves, pero su extensa duración no lo permitió en su momento, por lo que quedó archivado para ser retomado 5 años después con una vigencia mucho más actual que en la de aquel entonces.
Mi intención fue abordar, desde una trama fantástica, la sensación de “estado de guerra”.
Una guerra inexplicable y absurda, entre gimnasios, donde hay un bando que resiste y otro que ataca salvajemente sin que se sepa nunca por qué se lucha, pero se combate a muerte, y en donde nada es tan ingenuo ni simple como parece”. Diego Lerman


Festival de Cine de Locarno, Competencia Oficial Video
Festival de Cine de Rotterdam, Competencia Cortos
BAFICI (Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente)
Festival de Cine de Huesca (España)
Festival Internacional de Cine de Jeonju (Corea)


Ficha técnica
Producción El Campo Cine Director Diego Lerman Productores Diego Lerman y Nicolás Avruj Productores Asociados Rizoma Films, Cinecolor Productor ejecutivo Nicolás Avruj Guión Diego Lerman (libre adaptación de la novela homónima de César Aira) Directora de fotografía Paula Grandío Cámara Orilo Blandini Sonido Leandro de Loredo Jefatura de producción Sebastián Ariel Asistente de dirección María Meira Directora de arte Luciana Kohn Vestuario Lucía Bozzolo y Juan José Rodríguez Montaje Alberto Ponce y Nicolás Avruj Música M & M.

Biografía
Diego Lerman nació en Buenos Aires en marzo de 1976. Estudió en la Universidad de Buenos Aires la carrera de Diseño de Imagen y Sonido. También estudió, paralelamente, actuación en el Sportivo Teatral.
En el inicio de su carrera, trabajó indistintamente en las áreas de dirección, guión, producción y montaje en cine, y como asistente de dirección y actor en teatro.
Filmografía: La Prueba (1999, cortometraje), Tan de Repente (2002), La Guerra de los Gimnasios (2004, cortometraje).




Los Mocosos (Les Mistons, Francia, 1958) de Francois Truffaut, c/ Bernadette Lafont, Gérard Blain. 25'. Se presenta con motivo del mes de los niños en Malba.

Con tono libre y despreocupado, en sintonía con la travesura infantil que describe, este corto es uno de los primeros pasos en la carrera cinematográfica de Truffaut y, sin duda, un hito en la historia del cine francés con respecto al estancamiento de la producción de los años 50, tan denunciado por este director y por los otros críticos de Cahiers du cinéma.
Los Mocosos recupera la libertad de algunos de los cineastas franceses anteriores como Jean Renoir, Jacques Becker y Jean Vigo, a los que a su vez homenajea.
Como cinéfilo inagotable desde su adolescencia, el cineasta francés tenía una percepción instintiva del buen cine y de lo que se logra a partir de una caracterización creíble y de un diálogo natural. Estos factores sorprenden en Los Mocosos y encontrarán su punto más alto en Los cuatrocientos golpes, su primer largo filmado un año después.
Película de bajo presupuesto, financiada por su suegro, presenta a Gérard Blain y a Bernadette Lafont, actores que posteriormente estarán muy ligados a la Nouvelle Vague.
Tras su primera exhibición pública en 1958, el film fue aclamado por la crítica, que supo ver los nuevos aires que traía este cortometraje, a partir del cual se acentuó aún más la distancia entre Truffaut y el cine tradicionalista francés.


3. Grandes películas para chicos
Del jueves 14 al domingo 24

Durante las vacaciones de invierno, malba.cine ofrece una selección de films de todas las épocas, pensada para que los niños y los jóvenes puedan compartirla con sus padres.

El maquinista de la General (The General, EUA, 1927) de Buster Keaton y Clyde Bruckman, c/Buster Keaton, Marion Mack, Glen Cavender, Joe Keaton. 80’ aprox.
En plena guerra civil norteamericana, un grupo de soldados del norte captura un tren del sur. Buster Keaton, maquinista de dicho tren, hará lo imposible para recuperar su locomotora, en este clásico de la comedia muda. Se verá en copia nueva, con música en vivo.

Cortos de Betty Boop. 60’ aprox.
Nacida de la pluma de los hermanos Max y Dave Fleischer, Betty Boop fue primero un personaje secundario, originalmente un perrito. Pero poco a poco adquirió personalidad propia y rasgos humanos hasta transformarse en una verdadera diva del dibujo animado de la década del 30. Se exhibirá una selección de sus mejores cortometrajes, pertenecientes a la colección de Víctor Iturralde y preservados por la Filmoteca Buenos Aires.

El globo rojo (Le ballon rouge, Francia, 1956) de Albert Lamorisse. 34’.
Crin blanca (Crin blanc, Francia, 1952) de Albert Lamorisse. 40’.
En El globo rojo, Lamorisse describe sin necesidad de palabras la atípica amistad entre un niño y un globo con personalidad propia. En Crin blanca, el niño protagonista se hace amigo de un caballo salvaje que se resiste a ser domesticado. En ambos casos, además de la originalidad de sus temas, destaca la sensibilidad visual de Lamorisse, luego responsable de otras películas importantes como Viaje en globo y Fifi La Plume.

Cortos de La Pantera Rosa. 60’ aprox.
La Pantera Rosa nació en 1963 del lápiz del animador Friz Freleng para ilustrar los títulos de apertura del film homónimo de Blake Edwards, con Peter Sellers. El éxito de esa secuencia inicial fue tan grande que Freleng realizó varios cortometrajes animados con el personaje, desarrollando un estilo de humor que se cuenta entre lo más sofisticado del género. A partir de 1969 la Pantera Rosa, en compañía del Inspector o de la Hormiga y el Oso Hormiguero, se transformó en un clásico de la TV.

El Topo Gigio y el globo rojo (Topo Jijo no botan senso, Japón, 1967) de Kon Ichikawa. 92’.
Tras popularizarse en la TV mundial, el Topo Gigio tuvo una fugaz carrera cinematográfica, cuyo capítulo más curioso es este largometraje realizado en Japón por el director del clásico antibélico El arpa birmana.

Submarino amarillo (Yellow Submarine, Gran Bretaña, 1968) de George Dunning. 85’.
Los Beatles parten al rescate de Pepperland, lejana tierra arrasada por la invasión antimusical de los perversos Blue Meanies. Inspirado en música y letras del cuarteto de Liverpool, el film contó con diseños originales de Heinz Edelmann, de enorme influencia posterior en la gráfica y la publicidad.

Melody (Gran Bretaña, 1971) de Waris Hussein, c/Tracy Hyde, Mark Lester, Jack Wilde, Roy Kinnear. 107’.
Dos niños se enamoran por primera vez, pese a las diferencias de clase, a la disciplina represiva del colegio y a las convenciones sociales. El film, escrito por Alan Parker, tiene una legendaria banda sonora con temas de los Bee Gees, Richard Hewson y Crosby, Still, Nash & Young.

Benji (EUA, 1974) de Joe Camp, c/Peter Breck, Deborah Walley, Edgar Buchanan, Frances Bavier. 86’.
Un perro parte en busca de dos niños secuestrados en este clásico infantil, que recibió una nominación Oscar por mejor canción. El perro Higgins, que interpreta a Benji, tenía una amplia filmografía en el cine y la TV (en la serie Granjero último modelo, por ejemplo). El éxito consagratorio de Benji le llegó en plena madurez, ya que Higgins tenía por entonces unos catorce años.



Rescate del mes
Copias nuevas en 35 mm gestionadas por Malba, con apoyo de Kodak y Cinecolor.

Había una vez un tren (The Railway Children, Gran Bretaña, 1970) de Lionel Jeffries, c/Dinah Sheridan, Bernard Cribbins, William Mervin, Jenny Agutter. 102’.
Tres niños fantasean en una estación de tren mientras su padre cumple una injusta sentencia en la cárcel acusado de un crimen que no cometió. El relato tenía todos los elementos para ser un melodrama irredento, pero gracias a la sensible dirección de Jeffries y al trabajo del elenco (en el que destaca la actriz de culto Jenny Agutter), el resultado es un clásico del cine infantil. Con ventaja, esta fue la mejor versión cinematográfica de la novela de Edith Nesbit.


4. Maratón Mazinger z
Viernes 15 a las 22:00, capítulos 1 al 12
Viernes 22 a las 22:00, capítulos 13 al 24

Producida entre 1972 y 1974, la serie japonesa de dibujos animados Mazinger Z fue un hito en el animé y su éxito produjo una larga lista de secuelas e imitaciones. El personaje de Go Nagai ya había sido popular en la historieta, pero su transposición a la TV fue el factor que consolidó su enorme influencia. Dicen los que saben que la innovación de Nagai consistió en mejorar el concepto de robot gigante y superpoderoso, al agregarle un tripulante humano, algo que hasta entonces no se había dado en la ciencia ficción nipona. La relación entre el hombre y la máquina fue explotada de todas las formas posibles a lo largo de la serie, empezando por los arranques temperamentales de su imperfecto protagonista Koji Kabuto, piloto de Mazinger, quien no siempre logra dominar el hecho de tener tanto poder en sus manos. Humano y robot se confunden también en Afrodita A, robot de formas femeninas cuya única arma defensiva son los dos proyectiles que se ocultan en sus pechos.
Los villanos de la serie son aún más memorables que los héroes. Comandados por el diabólico doctor Hell, se sucedían el Barón Ashler –que es mitad hombre y mitad mujer–, el Conde Decapitado –que andaba por la vida llevando su propia cabeza bajo el brazo– y el Duque Gorgón, mitad humano y mitad tigre de Bengala. En cada episodio, Mazinger debía combatir con un nuevo monstruo mecánico que estos villanos lanzaban sobre el mundo civilizado, en una guerra permanente que, de hecho, no terminaba con el último capítulo de la serie. Como en la mayor parte de las ficciones fantásticas orientales, el Mal nunca es totalmente vencido: sólo cambia de rostro.
En la Argentina, Mazinger Z se emitió con regularidad en dos oportunidades, la primera en 1980-1981 y la segunda hacia 1987-1988. Luego nunca más fue vista, hasta que en 2000 la Filmoteca Buenos Aires la rescató por gestión de Christian Aguirre y la exhibió completa en el Atlas Recoleta. Como en esa oportunidad, las exhibiciones de estos primeros veinticuatro episodios de la serie se realizará en fílmico.



5. Estreno
Fasinpat, de Daniele Incalcaterra
Domingos a las 20:00. Entrada libre y gratuita

Fasinpat = Fábrica Sin Patrón. En la provincia argentina de Neuquén, los obreros de la fábrica de cerámicas Zanón se opusieron al plan de despidos del patrón, que proponía prescindir de más de la mitad de los trabajadores para evitar cerrar definitivamente debido a la crisis. En octubre de 2001, los obreros tomaron la fábrica y desde entonces aseguran la producción sin patrón. Mientras se debate su situación legal, los obreros no sólo han conservado sus puestos de trabajo, sino que además, al mejorar la facturación de la empresa, han creado puestos nuevos y establecido un modelo a imitar.
Aunque cada caso tiene características particulares, la cuestión de las fábricas que producen bajo el control de sus trabajadores es, en conjunto, uno de los fenómenos más interesantes que produjo la sociedad argentina durante los últimos veinte años. Desde diciembre de 2001, diversos documentales argentinos han abordado el tema, pero la película de Incalcaterra es la primera que supera holgadamente las limitaciones del registro urgente para desarrollarse en términos cinematográficos. Fasinpat describe, por un lado, la estrategia de trabajo y la organización interna que los obreros definieron a partir de la toma y, por otro, las distintas etapas de la batalla legal que se libra en el exterior. La reinserción de la fábrica como factor de contención social a través de distintas actividades solidarias, que el Estado parece incapaz de proporcionar, es el punto que une el adentro y el afuera. Incalcaterra proporciona información no oficial (es decir, contrainforma) y además provoca suspenso, identificación e incluso esperanza. Lejos del panfleto doliente, su film posee una vitalidad que está a la altura del tema.

Ficha técnica
Fasinpat (Argentina, 2004) Dirección / Guión: Daniele Incalcaterra Producción: Javier Leoz Montaje: Fausta Quattrini Sonido: Gaspar Sheuer Música: Jorge Pemoff. Duración: 68’.

6. Estreno internacional
Gente de Roma, de Ettore Scola (Italia, 2003)
Viernes a las 20:00 y domingos a las 18:00

"Más tarde o más temprano, cada uno quiere comenzar a hablar de su propia ciudad. Toma un álbum de fotos, un diario de vida, un archivo de recortes y de imágenes pegadas, los personajes y las historias del mundo que cambia y que vuelve hacia atrás.
Mi álbum de familia está dedicado a Roma y a su gente. A aquellos que han estado siempre aquí y a aquellos que recién han llegado desde lugares lejanos. Imágenes de la ciudad conocidas a través del mundo y otras nunca antes vistas, así como extraordinarias perspectivas que resultan de la circundante mutilación visual.
Recorriendo Roma desde los suburbios al Centro histórico en un ómnibus manejado por una joven mujer, empleada en la empresa Cotral: la aventura de parar en un semáforo donde un panel electrónico provee cotizaciones de mercado mientras una niña gitana sostiene un cartel que dice “tengo hambre”; o un limpiador de parabrisas dispuesto con su escobilla esperando por un intransigente automovilista con quien pugna... hasta la última gota.
A lo largo de su extraña ruta, el ómnibus nos lleva a un salón de Bingo en el cual un jugador empedernido está dispuesto a hacer cualquier tipo de apuesta; a un hogar para ancianos pacientes de Alzheimer, donde una nieta trata de hacer revivir la memoria de su abuela mostrándole fotos de su juventud; a una escuela primaria en la que una insegura niña es excluida de los juegos por sus compañeras; a un departamento en las afueras de la ciudad, en el que un trabajador despedido incapaz de sobrellevar su soledad, visita a su ex mujer, quien ahora vive con un hombre más joven; a un kiosco de diarios en el que dos adolescentes, desestimando las revistas de desnudos a su alcance, miran arrobados a una ventana del edificio de enfrente, donde una joven mucama limpia los vidrios subida a una escalera de manera que tarde o temprano puede mostrar una parte de sus piernas; a un local partidario en el que la pasión política adquiere una energía adicional cuando llega el momento de gritar por su equipo de fútbol...
Además está la nueva Roma, con los chinos que hacen sus ejercicios Tai-Chi en Piazza Vittorio; un democráticamente bien dispuesto dueño de un bar, cuyo padre emigró a Bélgica y terminó muriendo en un desastre minero, pero que echa de su bar a un inmigrante nigeriano por miedo a lo que los clientes nativos puedan pensar; el intelectual que realiza una encuesta sobre la conducta –contradictoria, tolerante o indiferente– de los romanos hacia los inmigrantes no europeos.
Y las multitudes, las calles, los bailes en las plazas, las demostraciones cerca de la Iglesia de San Juan de Letran, el ruido de Roma, su silencio nocturno y el murmullo de las fuentes...".
Ettore Scola

Ficha técnica
Gente de Roma (Gente di Roma, Italia, 2003) Dirección Ettore Scola Guión Ettore Scola, Paola y Silvia Scola Música Armando Trovaioli Director de fotografía Franco Di Giacomo (AIC) Editor Raimondo Crociani Duración 90’.



7. Trasnoches I

Géminis, de Albertina Carri (Argentina, 2005)

Géminis es una historia de amor entre hermanos.
Meme y Jeremías se aman más allá de su vínculo sanguíneo. El amor deviene pecado y la intimidad de la joven pareja se ve empañada por los lazos familiares. Sin embargo, el vínculo amoroso se sostiene con fuerza y esta relación afecta la integridad de todos. Lucía, una madre llena de pretensiones, cree tener todo en orden bajo los parámetros y las costumbres de una típica familia argentina de clase alta y no ve que, en su propia casa, sus hijos mantienen una relación encubierta. Ezequiel, el hermano mayor de Jeremías y Meme, llega de España para casarse ante los ojos de sus orgullosos padres. La presencia de Ezequiel y de su novia Montse revelará la fragilidad del inmaculado orden, pero la influencia del amor reside a pesar de la moral impuesta.
Albertina Carri: “Todavía hoy me pregunto si Géminis es una película sobre el amor o sobre la madre. Y la única conclusión a la que llego es que, en realidad, estos dos conceptos están unidos y separados por la misma delgada línea que los desborda en sus múltiples miradas. Lucía, esa madre que lleva el discurso de la endogamia, es la más fuerte de todas, la más amorosa, la más débil y la más peligrosa. El resto de los protagonistas la rodean, la odian y la aman, cometen incesto, se van de viaje, callan para siempre, hacen de todo para deshacerse de ella y para no separarse nunca de esta persona tan temible como vulnerable”.

Ficha técnica
Géminis (Argentina–Francia, 2005) Dirección: Albertina Carri Guión: Albertina Carri y Santiago Giralt Fotografía: Guillermo Nieto Cámara: Guillermo Nieto Dirección de arte: María Eugenia Sueiro Música: Edgardo Rudnitzky Montaje: Rosario Suárez Sonido: Jésica Suárez Producción: Pablo Trapero y Barry Ellsworth Intérpretes: Cristina Banegas, Daniel Fanego, María Abadi, Damián Ramonda Duración: 86’.





8. Trasnoches II

Pink flamingos, de John Waters (Estados Unidos, 1972)
Jueves a las 24:00


Ningún cineasta norteamericano ha sido tan sistemáticamente implacable con el American way of life como John Waters (n. 1945). Originario de Baltimore y fascinado desde muy joven con el cine gore y sexploitation, comenzó a hacer sus propios cortos provocadores en formatos reducidos. A comienzos de la década del 70, sus primeros largometrajes se convirtieron en eventos contraculturales de trasnoche y dieron fama a un star-system propio. En los 90, Waters realizó un cine técnicamente más prolijo (Cry Baby, Serial Mom, Cecil B. DeMented, A Dirty Shame) que, no obstante, conserva la misma mirada corrosiva de toda su obra.
En Pink Flamingos, Divine y Mink Stole compiten para merecer el puesto de “La Más Repugnante Persona Viva”. El resultado de ese esfuerzo fue un hito del underground norteamericano que, en su reciente reestreno, mereció la calificación de “Sólo para mayores de 17 años”, a causa de “un amplio espectro de perversiones mostradas con detalles explícitos” (sic). Ese espectro es realmente amplio e incluye sexo con sacrificio de gallinas, venta de niños, ejercicios anales y degustación de excrementos. Sin embargo, se trata de una comedia.



9. Espacio ADF
Organizado por la Asociación de Directores de Fotografía de la Argentina
(ADF). Un recorrido por la historia de la dirección de la fotografía en el cine.

El viento, de Eduardo Mignona (Argentina, 2005)
Sábado 25 a las 20:00

Marcelo Camorino (ADF), director de fotografía, dice acerca de su trabajo en la película:

“Me resultó interesante el tratamiento [de la película]. Decidí hacer un proceso de salto de bleach en el negativo al 100 % porque quería sacar del naturalismo a la imagen del film.
La película tiene zonas muy oscuras, donde casi no se les ve parte del rostro a los personajes o donde los blancos están muy altos: es lo que ocurre al hacer salto de bleach, las altas luces y lo que está sobreexpuesto se “quema” y la subexposición (bajas luces) adquiere una densidad considerable. El viento, tanto en lo rural como en lo urbano, es contemporánea: el personaje de Luppi ha vivido 70 años en un paraje desértico cerca de la cordillera, en el sur, y nunca viajó a Bs. As., por lo que me pareció interesante no mostrar un paisaje urbano naturalista. Es por esto que los cielos aparecen bloqueados y, por otro lado, utilicé muchos filtros degradé (a veces inclusive sobre las caras de los personajes) para tratar de crear una imagen no tan limpia. Como este personaje tiene una historia para contar que no se sabe hasta el final de la película, yo no quería que la imagen mostrara todo, sino que estuviera –de alguna manera– bloqueada y que aparecieran cosas a medida que va surgiendo el relato, para que el espectador –poniendo atención a lo que hay dentro del cuadro– descubra ciertas cosas de los personajes y de la ciudad.
Para las primeras imágenes de la película, busqué la referencia de una pintura que me gusta mucho, “Sin pan y sin trabajo”, de Ernesto De la Cárcova. Quise considerar este cuadro como imagen referencial por su “aire”, su contraste, su color. Toda esta secuencia, en la dosificación, la descromaticé aún más, aprovechando el contraste que me dio el salto de bleach. Me interesa mucho lo que se llamó la Generación del ‘80 en la pintura social argentina, que luego se trasladó a la década del ‘30 con las pinturas de Antonio Berni o Benito Quinquela Martín, quienes retrataron el mundo del trabajo. “Sin pan y sin trabajo” es de 1894 y tiene influencia de la pintura italiana. Me gusta por su contraste y sus valores, sus tonos, su penumbra, contando un conflicto social a través del gesto de desesperación del hombre –con sus herramientas inútiles– y de impotencia de la mujer con su hijo en brazos.
En cuanto a la cámara, [el director] Eduardo Mignogna quería que toda la acción transcurriera dentro del cuadro, de ahí la utilización de mucha cámara fija, salvo algunas situaciones en las que se usó la cámara en mano –por ejemplo, en la cocina del departamento, algún interior, o la escalera. Pero yo no quería que se notara como cámara en mano: sólo transmite un pequeño movimiento, un latido, una inestabilidad por el hecho lógico de tenerla encima durante los 3 ó 4 minutos que podían durar algunas de las escenas”.

Marcelo Camorino en conversación con los directores de fotografía Christian Cottet (ADF) y Horacio Maira (ADF), mayo de 2005.

Ficha técnica
El viento (Argentina / España, 2005) Dirección Eduardo Mignona Guión cinematográfico Eduardo Mignona y Graciela Maglie Director de fotografía Marcelo Camorino Música Juan Ponce De León Directora de arte Margarita Jusid Diseño de vestuario Beatriz Di Benedetto Compaginación Marcela Sáenz Intérpretes Federico Luppi, Antonella Costa, Pablo Cedrón, Mariana Briski, Esteban Meloni Productor ejecutivo Claudio Etcheberry Director de sonido Daniel Goldstein.

Copia gentilmente cedida por Eduardo Mignona


10. Dos tipos audaces: Boris Karloff y Bela Lugosi
Del viernes 29 al domingo 31. Presentado por La Cosa y Cinecolor

El cine de terror norteamericano los transformó en íconos del género en 1931, cuando Karloff interpretó al monstruo de Frankenstein y Lugosi fue el mejor Conde Drácula. Durante décadas, con mayor o menor suerte, ambos encarnaron todo tipo de pesadillas cinematográficas y ocasionalmente se enfrentaron en verdaderos duelos de histrionismo gótico, como el espectador podrá verificar en El gato negro y El profanador de tumbas, la primera y la última de las varias películas que hicieron juntos.

Viernes 29, 22:00
El gato negro (The Black Cat, EUA, 1934) de Edgar G. Ulmer, c/Boris Karloff, Bela Lugosi, David Manners, Jacqueline Wells. 65’.
El primer encuentro cinematográfico de Karloff y Lugosi tuvo lugar en este film, que se destaca además por el insólito uso de decorados de vanguardia y por la imaginativa dirección de Ulmer. Aunque aparece mencionado en los créditos, el cuento homónimo de Poe no tiene ninguna relación con el argumento pero, pese a esa arbitrariedad, el film es uno de los más originales del primer ciclo de horror que salió de la productora Universal.

Viernes 29, 23:10
La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein, EUA, 1935) de James Whale, c/Boris Karloff, Colin Clive, Ernest Thesiger, Elsa Lanchester, Una O’Connor. 75’.
En esta secuela de Frankenstein (Whale, 1931), Karloff interpretó por segunda vez al monstruo que lo transformó en estrella. El realizador no sólo superó ampliamente al original en inventiva visual, sino que además le proporcionó un tono de comedia negra atípico en el cine del período.

Viernes 29, 0:20
La marca del vampiro (Mark of the Vampire, EUA, 1935) de Tod Browning, c/Bela Lugosi, Lionel Barrymore, Elizabeth Allan, Lionel Atwill, Jean Hersholt. 60’.
Un hombre aparece muerto y desangrado sobre su escritorio. La superstición de los habitantes del lugar no tarda en responsabilizar a los vampiros y, poco después, dos extrañas criaturas de la noche se dejan ver en la casa abandonada de la víctima. Esta mezcla de policial y film fantástico supuso una nueva colaboración de Lugosi con Tod Browning, que lo había dirigido en Drácula (1931). Fue remake del film London After Midnight, que Browning había dirigido en 1927 con el legendario Lon Chaney.

Sábado 30, 22:15
Zombie (White Zombie, EUA, 1932) de Victor Halperin, c/Bela Lugosi, Madge Bellamy, Joseph Cawthorne, Robert Frazer, Brandon Hurst. 68’.
Mientras los vampiros por lo general pertenecen a la aristocracia y viven literalmente de la sangre ajena, el zombie (o muerto-vivo) es de extracción claramente proletaria y se lo utiliza para realizar toda clase de trabajos pesados. Zombie, realizada de manera independiente a partir del éxito de los primeros monstruos de la Universal, fue la primera película con tan desafortunadas criaturas.

Domingo 31, 22:00
Más allá de la tumba (The Devil Commands, EUA, 1941) de Edward Dmytryk, c/Boris Karloff, Amanda Duff, Richard Fiske, Anne Revere. 65’.
Desesperado por la muerte de su mujer, el Dr. Karloff idea un macabro sistema para comunicarse con el más allá. El film fue uno de varios en los que Karloff interpretó a científicos que iban perdiendo progresivamente la chaveta a medida que aumentaba su obsesión con la muerte.

Domingo 31, 23:10
El profanador de tumbas (The Body Snatcher, EUA, 1945) de Robert Wise, c/Boris Karloff, Bela Lugosi, Henry Daniell, Edith Atwater, Russell Wade. 77’.
Esta excelente producción de Val Lewton, sobre un relato de Robert Louis Stevenson, dio la oportunidad a ambos de demostrar que no sólo eran excéntricos sino también grandes actores. Karloff, en particular, proporciona una gran riqueza de matices a su siniestro John Gray, macabro sujeto que vende cadáveres a la ciencia, en la Inglaterra de 1830.


11. Programación día por día


Jueves 30
16:00 Shock Corridor, de Sam Fuller
18:00 Corto: Los mocosos, de François Truffaut
18:30 Alphaville, de Jean-Luc Godard
22:00 I...como Icaro, de Henri Verneuil
24:00 Pink Flamingos, de John Waters

Viernes 1
14:00 Don Quijote, de Georg W. Pabst
16:00 El ciudadano, Orson Welles
18:00 Corto: Los mocosos, de François Truffaut
18:30 Vidas Secas, de Nelson Pereira dos Santos
20:00 Gente de Roma, de Ettore Scola
22:00 M, el vampiro negro, de Fritz Lang
24:00 Shock Corridor, de Sam Fuller


Sábado 2
14:00 El salario del miedo, de Henri-Georges Clouzot
16:15 Rebelión, de Masaki Kobayashi
18:00 Corto: La guerra de los gimnasios, de Diego Lerman
18:30 Don Quijote, Georg W. Pabst
20:00 Pajarito Gómez, de Rodolfo Kuhn
22:00 El séptimo sello, de Ingmar Bergman
24:00 Géminis, de Albertina Carri


Domingo 3
14:00 El amor a los 20 años, de François Truffaut, Renzo Rossellini, Marcel Ophüls, Andrzej Wajda y Shintaro Ishihara
16:15 El padre de la novia, de Vicente Minelli
18:00 Corto: La guerra de los gimnasios, de Diego Lerman
18:30 Gente de Roma, de Ettore Scola
20:00 FASINPAT, de Daniele Incalcaterra
22:00 Cielo azul, cielo negro, de Sabrina Farji y Paula de Luque

Jueves 7
20:00 Pasajeros profesionales, de Martin Scorsese
22:00 Ascensor para el cadalso, de Louis Malle
24:00 Pink Flamingos, de John Waters

Viernes 8
14:00 Ascensor para el cadalso, de Louis Malle
16:00 Shock Corridor, de Sam Fuller
18:00 Corto: Los mocosos, de François Truffaut
18:30 I...como Icaro, de Henri Verneuil
20:00 Gente de Roma, de Ettore Scola
22:00 Los herederos, de David Stivel
24:00 Alphaville, de Jean-Luc Godard


Sábado 9
14:00 El ciudadano, Orson Welles
16:15 El padre de la novia, de Vicente Minelli
18:00 Corto: La guerra de los gimnasios, de Diego Lerman
18:30 El retrato de Jennie, de William Dieterle
20:00 M, el vampiro negro, de Fritz Lang
22:00 Pasajeros profesionales, de Martin Scorsese
24:00 Géminis, de Albertina Carri

Domingo 10
14:00 El retrato de Jennie, de William Dieterle
16:00 El salario del miedo, de Henri-Georges Clouzot
18:00 Corto: La guerra de los gimnasios, de Diego Lerman
18:30 Gente de Roma, de Ettore Scola
20:00 FASINPAT, de Daniele Incalcaterra
22:00 Cielo azul Cielo Negro, de Paula de Luque y Sabrina Farji


Jueves 14
14:00 El globo rojo + Crin blanca, de Albert Lamorisse
18:30 El padre de la novia, de Vicente Minelli
20:00 Basta la salud, de Pierre Etaix
00:00 Pink Flamingos, de John Waters

Viernes 15
14:00 Melody, de Waris Hussein
16:00 Submarino amarillo, de George Dunning
18:00 Corto: Los mocosos, de François Truffaut
18:30 Basta la salud, de Pierre Etaix
20:00 Gente de Roma, de Ettore Scola
22:00 Mazinger Z


Sábado 16
14:00 Betty Boop, de Max y Dave Fleischer
18:30 El maquinista de la General, de Buster Keaton
20:00 Amanecer, de Friedrich W. Murnau
22:00 Ascensor para el cadalso, de Louis Malle
24:00 Géminis, de Albertina Carri

Domingo 17
14:00 Había una vez un tren, de Lionel Jeffries
18:30 Gente de Roma, de Ettore Scola
20:00 FASINPAT, de Daniele Incalcaterra
22:00 Cielo azul Cielo Negro, de Paula de Luque y Sabrina Farji


Jueves 21
14:00 Cortos de La pantera rosa, de Friz Freleng
18:30 Don Quijote, de Georg W. Pabst
20:00 El amor a los 20 años, de François Truffaut, Renzo Rossellini, Marcel Ophüls, Andrzej Wajda y Shintaro Ishihara
22:00 M, el vampiro negro, de Fritz Lang
24:00 Pink Flamingos, de John Waters

Viernes 22
14:00 Benji, de Joe Camp
16:00 Había una vez un tren, de Lionel Jeffries
18:00 Corto: Los mocosos, de François Truffaut
18:30 El séptimo sello, de Ingmar Bergman
20:00 Gente de Roma, de Ettore Scola
22:00 Mazinger Z


Sábado 23
14:00 El globo rojo + Crin blanca, de Albert Lamorisse
18:30 El maquinista de la General, de Buster Keaton
20:00 Amanecer, de Friedrich W. Murnau
22:00 Basta la salud, de Pierre Etaix
00:00 Función Especial Lucky Srike: Psicosis de Alfred Hitchcock


Domingo 24
14:00 El topo gigio y el globo rojo, de Kon Ichikawa
18:30 Gente de Roma, de Ettore Scola
20:00 FASINPAT, de Daniele Incalcaterra
22:00 Cielo azul Cielo Negro, de Paula de Luque y Sabrina Farji


Jueves 28

14:00 El amor a los 20 años, de François Truffaut, Renzo Rossellini, Marcel Ophüls, Andrzej Wajda y Shintaro Ishihara
16:15 Ascensor para el cadalso, de Louis Malle
18:00 Corto: Los mocosos, de François Truffaut
18:30 El séptimo sello, de Ingmar Bergman
20:00 Rebelión, de Masaki Kobayashi
22:00 I... como Icaro, de Henri Verneuil
24:00 Pink Flamingos, de John Waters

Viernes 29

14:00 Pasajeros profesionales, de Martin Scorsese
16:00 El salario del miedo, de Henri-Georges Clouzot
18:00 Corto: Los mocosos, de François Truffaut
18:30 Pajarito Gómez, de Rodolfo Kuhn
20:00 Gente de Roma, de Ettore Scola
22:00 El gato negro, de Edgar G. Ulmer
23:10 La novia de Frankenstein, de James Whale
00:20 La marca del vampiro, de Tod Browning

Sábado 30

14:00 Alphaville, de Jean-Luc Godard
16:00 Los herederos, de David Stivel
18:00 Corto: La guerra de los gimnasios, de Diego Lerman
18:30 ADF: El viento, de Eduardo Mignogna
20:00 M, el vampiro negro, de Fritz Lang
22:15 Zombie, de Victor Halperin
24:00 Géminis, de Albertina Carri

Domingo 31

14:00 Rebelión, de Masaki Kobayashi
16:00 I... como Icaro, de Henri Verneuil
18:00 Corto: La guerra de los gimnasios, de Diego Lerman
18:30 Gente de Roma, de Ettore Scola
20:00 FASINPAT, de Daniele Incalcaterra
22:00 Más allá de la tumba, de Edward Dmytryk
23:10 El profanador de tumbas, de Robert Wise








malba.cine / Comunicado de prensa
27 de junio de 2005


PROGRAMACIÓN JULIO 2005


1. Clásicos de estreno VIII
Durante todo el mes


2. malba.cortos
De jueves a domingo a las 18:00. Entrada libre y gratuita

La guerra de los gimnasios de Diego Lerman (Argentina, 2004)
Sábados y domingos

Los mocosos de François Truffaut (Francia, 1958)
Jueves y viernes


3. Grandes películas para chicos
Del jueves 14 al domingo 24
Incluye el Rescate del mes Había una vez un tren, de Lionel Jeffries


4. Maratón Mazinger z
Viernes 15 a las 22:00, capítulos 1 al 12
Viernes 22 a las 22:00, capítulos 13 al 24

5. Estreno
Fasinpat, de Daniele Incalcaterra
Domingos a las 20:00. Entrada libre y gratuita


6. Estreno internacional
Gente de Roma, de Ettore Scola (Italia, 2003)
Viernes a las 20:00 y domingos a las 18:00


7. Trasnoches I
Géminis, de Albertina Carri (Argentina, 2005)
Sábados a las 24:00

8. Trasnoches II
Pink flamingos, de John Waters (Estados Unidos, 1972)
Jueves a las 24:00

9. Espacio ADF
Organizado por la Asociación de Directores de Fotografía de la Argentina
(ADF). Un recorrido por la historia de la dirección de la fotografía en el cine.

El viento, de Eduardo Mignona (Argentina, 2005)
Sábado 25 a las 20:00



10. Dos tipos audaces: Boris Karloff y Bela Lugosi
Del viernes 29 al domingo 31
Presentado por La Cosa y Cinecolor

11. Programación día por día




Malba.cine cuenta con el apoyo de Navarro Correas, I-Sat y Rolling Stone.

Entrada general: $5.- Estudiantes y jubilados: $2,50. Las entradas se pueden retirar con anticipación en Malba – Colección Costantini | Avda. Figueroa Alcorta 3415 | C1425CLA | Buenos Aires, Argentina | T +54 (11) 4808 6500 | F +54 (11) 4808 6598/99 | info@malba.org.ar | www.malba.org.ar

Gracias por su difusión. Contacto de prensa: Elizabeth Imas / Guadalupe Requena. T +54 (11) 4808 6520/6507| F +54 (11) 4808 6599 | eimas@malba.org.ar | prensa@malba.org.ar



1. Clásicos de estreno VIII
Durante todo el mes

100 films en busca de una Cinemateca

Comenzamos los ciclos Clásicos de estreno en 2002 con tres objetivos: concientizar sobre el problema de la preservación audiovisual en la Argentina; demostrar que en este tema no sólo es necesario quejarse sino, además, emprender tareas concretas; y, finalmente, impulsar la reglamentación de la ley 25.119, que se sancionó en 1999 para crear una imprescindible Cinemateca Nacional.
Tuvimos éxito en los dos primeros objetivos. No sólo por el elevado número de instituciones y particulares que se acercaron durante estos tres años para ofrecer su colaboración, sino porque logramos conjugar esfuerzos de entidades públicas y privadas, que nunca antes habían colaborado entre sí para rescatar films. Desde un principio existió el apoyo de Malba, Kodak, Cinecolor, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales y el laboratorio Stagnaro, pero a estos pronto se sumaron los aportes del Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”, Filmoteca Buenos Aires, I-Sat, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Cinemateca Uruguaya, Aries Cinematográfica Argentina, la Universidad del Cine, Artkino Pictures y, más recientemente, el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. Ese trabajo mancomunado permitió rescatar, hasta ahora, un total de cien films, de los cuales la gran mayoría ya no podía verse en fílmico en la Argentina. De ese centenar de títulos, unos treinta corresponden a películas argentinas cuyos negativos estaban a punto de perderse y fueron rescatados a tiempo (como Los inundados, Las aguas bajan turbias, Pajarito Gómez, The Players vs. Ángeles Caídos, Escala en la ciudad, Ufa con el sexo y un largo etcétera) o debieron ser parcial o totalmente restaurados (como Apenas un delincuente, Mosaico criollo, La ley que olvidaron, Nobleza gaucha o La Quintrala).
En cambio, resulta notorio nuestro fracaso en el tercer objetivo. Ni el carácter inédito de la iniciativa, ni el volumen de material rescatado con un presupuesto escaso o nulo, ni el trabajo sistemático y ad honorem de estudiantes de cine, realizadores, historiadores y laboratoristas han logrado conmover a la Secretaría de Cultura de la Nación, cuyos titulares se suceden sin dar curso a la reglamentación de la ley 25.119.
Habrá que insistir. Será necesario reiterar que cada día que pasa desaparecen imágenes de nuestro acervo cultural, que esa catástrofe es causa de la ausencia histórica de una política de preservación y restauración, que dicha política es imposible sin un organismo especializado, con los correspondientes recursos para llevarla a cabo. Habrá que recordar también la delirante contradicción que está en el centro mismo del problema, porque sigue tristemente vigente: desde 1948, año en que la actividad cinematográfica argentina comenzó a ser subsidiada con dineros públicos, el Estado invierte varios millones de pesos anuales en producir películas argentinas, que luego pierde.

Fernando Martín Peña


Pajarito Gómez (Argentina, 1965) de Rodolfo Kuhn, c/Héctor Pellegrini, María Cristina Laurenz, Lautaro Murúa, Nelly Beltrán, Maurice Jouvet, Alberto Fernández de Rosa, Beatriz Matar, Federico Luppi. 83’.
Luego de realizar dos largometrajes emblemáticos de la llamada Generación del 60 (Los jóvenes viejos y Los inconstantes), el director argentino Rodolfo Kuhn (1934-1987) conoció al poeta Francisco “Paco” Urondo y al humorista Carlos Peralta (uno de los creadores de la revista Tía Vicenta) y escribió con ellos Pajarito Gómez, el primer film argentino que se atrevió a atacar directamente a la sociedad de consumo. El catalizador fue la figura de un cantante “nuevaolero”, modelado sin disimulos sobre Palito Ortega, que en 1965 se encontraba en el apogeo de su fama.
Todos los recursos formales del film están puestos en función de la sátira, que empieza con el joven cantante y el negocio que lo sostiene, pero se extiende hacia los medios masivos de comunicación: las revistas, las fotonovelas, la radio y sobre todo la TV, medio que Kuhn conocía a fondo y sobre el que ironizaba desde su primer film. El relato rompe con la forma narrativa convencional y acumula episodios sobre la vida cotidiana del ídolo y su entorno, adoptando la forma específica de cada medio de comunicación. Parte esencial de la eficacia del film son la precisión y la agudeza con que los músicos Oscar y Jorge López Ruiz imitaron el tipo de canciones pop del período. La escena final, que oscila entre el surrealismo y la desesperación, se cuenta entre las más conmovedoras de la historia del cine argentino.
Los negativos de Pajarito Gómez estuvieron a punto de perderse y fueron rescatados entre 2001 y 2005 por la Asociación de Apoyo al Patrimonio Audiovisual (APROCINAIN). Se exhibe copia nueva gestionada por Malba, con la colaboración de las empresas Kodak y Cinecolor.

Los herederos (Argentina, 1969) de David Stivel, c/Norma Aleandro, Federico Luppi, Bárbara Mugica, Marilina Ross, Emilio Alfaro, Carlos Carella. 87’.
Los últimos integrantes de una familia aristocrática venida a menos (Aleandro, Ross, Alfaro, Mugica) son mantenidos por un hombre (Luppi) de extracción social inferior pero de mejor situación económica. Todos conviven en la inmensa casona familiar, que los herederos esperan vender a buen precio en cuanto se termine de tramitar la sucesión. Ese planteo inicial deriva en una serie de violentas confrontaciones, primero porque el personaje de Luppi se dice harto de pagar las cuentas de todos, y luego porque trata de mantener su poder sobre la familia demorando la gestión de la sucesión.
Basada en un argumento de Norma Aleandro, Los herederos fue la única experiencia cinematográfica de David Stivel, uno de pocos artistas influyentes que dio la televisión argentina. Previsiblemente, el film se destaca por el trabajo de todo su elenco, que resulta beneficiado por la decisión –entonces atípica– de utilizar sonido directo y, también, por la realización de Stivel, que se demostró capaz de sortear las limitaciones del lenguaje tel