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Prensa
1. Taiwán inédito
A partir del jueves 9

Tradición y nueva ola

Durante la década del 80 una nueva generación de cineastas renovó la producción audiovisual de Taiwán con obras idiosincráticas y personales, que en muchos casos confrontaron no sólo con la narrativa académica de la industria local, sino también con el peso de las tradiciones y de los prejuicios sociales que varias generaciones padecieron a lo largo de los años. En esa renovación, que marchó paralela a la nueva ola que también modificó radicalmente el cine de Hong Kong, se destacan, entre otros, los nombres de Hu Hsiao-hsien, Ho Yim, Ang Lee y Edward Yang.

Los chicos de Feng-Kuei (Fengkuei-lai-te jen, Taiwán, 1983) de Hou Hsiao-hsien, c/Doze Niu, Chap P’eng-chue, Chang Shih. 101’.
Tras realizar tres films de compromiso, Hou Hsiao-hsien (Meixian, 1947) pudo permitirse una primera obra verdaderamente personal con Los chicos de Feng-kuei. El film transcurre en dos zonas opuestas de Taiwán: el pequeño pueblo de Feng-Kuei, en las islas P’enghu, y Kaoshung, la segunda ciudad en importancia del país, situada en el sur. Tres jóvenes se sienten atraídos por la gran ciudad y deciden quedarse un tiempo en lo de un pariente. El film resulta fascinante por los evidentes rastros de madurez de Hou Hsiao-hsien, que inmediatamente pasaría a ser el cineasta taiwanés más reconocido en los festivales internacionales.

Ah Fei (Youma caizi, Taiwán, 1983), de Wan Jen, c/Ko-I-Cheng, Chen Qioyan, Li Shuping, Lai Denan, Tarcy Su. 110’.
El film narra la historia de la relación entre una madre y su hija a lo largo de varios años, desde la infancia de la joven hasta el momento de su boda. Dicha relación queda marcada por la necesidad de la mujer de mantener a la familia sin dejar de atenerse a obsoletas tradiciones sociales. Escrito por Hou Hsiao-hsien, el film obtuvo premios al mejor guión y a la mejor actriz de reparto.

Verano en lo del abuelo (Dongdong de jiaqi, Taiwán, 1984) de Hou Hsiao-hsien, c/Yen Zheng Guo, C. Chen Li, Mei-Feng. 93’.
Según el crítico Alan Stanbrook, “se trata de la obra más luminosa de Hou Hsiao-hsien, evocación nostálgica de una infancia que, según el realizador, es muy cercana a la suya propia. Es también un film que tiene fuertes vínculos con el cine de Yazujiro Ozu, con ecos de obras como Ohayo e incluso de Historia de Tokio. La primera mitad del film se concentra casi exclusivamente en el mundo mágico y maravilloso de los niños protagonistas. Sin embargo, pronto se vuelve evidente que la inocencia de esa juventud va desapareciendo incluso a medida que la viven. Lo violento y lo sórdido yacen apenas cruzando la puerta de la casa”.

Mi estación favorita (Zhui xiang nian de ji jie, Taiwán, 1985) de Kun Ho Chen, c/Sylvia Chang, Jonathan Lee. 100’.
Pese a tener veintinueve años, Bi Bao-Liang está persuadido de que tendrá una vida desgraciada si toca a una mujer antes de los treinta. Por su parte, Liu Xiang-mei es una joven embarazada que necesita encontrar a un hombre con cierta urgencia para dar un apellido a su hijo. La combinación de ambos personajes deriva en una brillante comedia romántica, escrita por Hou Hsiao-hsien para lucimiento de Kun Ho Chen, su habitual director de fotografía.

Rojo del Norte (Yuannu, Taiwán, 1988) de Dan Hanzhang, c/Xia Wenshi, Xu Ming, Zhang Yingzhen, Chen Shali, Xiao Ai. 106’.
En 1910, Ying-ti debe casarse con un inválido para obtener una posición social. Eso deriva en una existencia desgraciada e insatisfecha, cuyas consecuencias Ying-ti traslada luego a su hijo. Narrado con pericia por el realizador, el film hizo un importante recorrido por el circuito de festivales y fue seleccionado para Cannes, Toronto, Edimburgo y Montreal, entre otros.

Moonlight Boy (Yueguang shaonian, Taiwán, 1993) de Yu Weiyan, c/Wang Qizan. 97’.
Por tener de protagonista a un niño, sostener un intenso clima onírico y manejar una trama con elementos sobrenaturales, esta película ha sido comparada con films occidentales posteriores, como El sexto sentido y Los otros. Sin embargo, esas comparaciones son

engañosas: Moonlight Boy es una obra onírica y personal, que reflexiona sobre la soledad y la pérdida, sobre la represión y el deseo de alcanzar paz y felicidad. Como ha escrito el crítico Harald Gruenberger, “éste es un film que no debe describirse sino experimentarse: pese a su tono calmo y sutil, proporciona un inmenso impacto emocional al espectador receptivo”.

El matrimonio (Jiehun, Taiwán, 1984) de Chen Kunhou, c/Yang Qinghuang, Yang Jiemei, Chen Qiuyan, Wu Ming. 95’.
En un pueblo rural, a mediados de los 50, la hija de una familia de comerciantes y el hijo de una familia campesina se enamoran y desean casarse pero las diferentes extracciones sociales lo impiden. Un tono calmo y descriptivo, abundante en exactos detalles de observación cotidiana, deja paso por a poco a un estado de tensión que sólo encontrará alivio en la tragedia. Obtuvo premios a la mejor fotografía y música en el festival de Taipei.

La historia de Kuei Mei: Una mujer (Wo zheyang guole yisheng, Taiwán, 1985) de Zhang Yi, c/Yang Heuishan, Li Liqun, Liu Ming, Hu Xiang Ping. 119’.
A mediados de los ’50 Kuei Mei acepta por necesidad un marido viudo, asume la maternidad de sus tres niños y debe lidiar con su afición al juego y a las mujeres. Con silenciosa obstinación, la protagonista enfrenta cada uno de los obstáculos que le presenta un destino implacable. El realizador Zhang Yi trabaja con los elementos más tradicionales del melodrama clásico, pero el rigor de su puesta en escena, su habilidad para sintetizar las situaciones dramáticas y la sobriedad de tono que impone desde el temperamento de la protagonista, le permite evitar todas las trampas de lo predecible.

Los terroristas (Kongbu fenzi, Taiwán, 1986) de Edward Yang, c/Cora Miao, Paoming Ku, Wang An, Shi-Jye Jin, Lichun Lee. 109’.
Una mujer escapa herida de un asedio policial. Un joven fotógrafo capta su imagen en fuga y se obsesiona con ella. Un hombre traiciona a su mejor amigo para mejorar su propia situación laboral. Su esposa procura dedicarse a la literatura pero se siente asfixiada por la mediocridad de su pareja. En el contexto omnipresente de una ciudad abrumadora, el realizador toma esas cuatro situaciones básicas y hace que se atraviesen mutuamente produciendo cambios sustanciales en cada uno de los personajes. El film confirmó la relevancia de Edward Yang (Shanghai, 1947), uno de los directores más personales del cine taiwanés. Obtuvo un premio en el Festival de Locarno.

Polvo rojo (Gungun hongchen, Taiwán / Hong Kong, 1990) de Ho Yim, c/Brigitte Lin, Han Chin, Maggie Cheung, Josephine Koo, Richard Ng, Ho Yim. 94’.
El rojo es esencial en esta historia de supervivencia que transcurre en 1938, uno de los momentos más turbulentos de la historia china, atravesado por la invasión japonesa y luego por las luchas internas que derivaron en la asunción del gobierno comunista. Brigitte Lin interpreta a una joven escritora, horriblemente maltratada por su padre, que se enamora de un colaboracionista. Basado libremente en la biografía de la escritora Eileen Chang, Polvo rojo es un tour de force expresivo, cuya inagotable riqueza visual abre un interrogante sobre el resto de la obra del director Ho Yim, completamente desconocida en Occidente. Obtuvo los ocho premios más importantes del festival de Taipei en 1990.

Elegía del exilio (Ketu qiuhen, Taiwán / Hong Kong, 1990) de Ann Hui, c/Maggie Cheung, Tan Lang Jachi Tian, Waise Lee, Zi Xiong Lee. 100’ (aprox.)
La acción se inicia en 1973: una muchacha regresa a casa de su madre en Hong Kong, tras finalizar sus estudios en Londres. Ese reencuentro produce una serie de reminiscencias dolorosas que llevan a la protagonista a lidiar con un pasado traumático. Perteneciente a la generación de cineastas que renovaron la producción de Hong Kong en la década del 80, como Tsui Hark y Wong Kar Wai, la realizadora Ann Hui es una de las pocas mujeres que ha logrado formar una obra personal en el cine oriental contemporáneo.

Cinco mujeres y una soga (Wuge nuren yu yigen shengzi, Taiwán, 1992) de Ye Hongwei, c/Zhang Shi, Lu Yuanqi, Yu-Wen Wang, Yang Jiemei. 120’.
El film se inicia con una imagen espeluznante: los cadáveres de cinco muchachas vestidas de rojo, colgando frente a un templo. Luego describe la historia de cada una, coincidentes en situaciones de opresión características de una sociedad patriarcal y ferozmente machista. Pese a haber obtenido premios importantes en los festivales de Tokio, Turín, Nantes y Rótterdam, Cinco mujeres y una soga no accedió a la distribución internacional. Sin embargo, por su


imaginación formal, su empleo expresivo del color y su cuidado en la construcción de personajes femeninos, esta obra recuerda a los primeros y mejores films de Zhang Yimou.

Manos que empujan (Tui shou / Pushing Hands, Taiwán, 1992) de Ang Lee, c/Shihung Lung, Deb Zinder, Bin Chao, Victor Chan, Lester Chit-Man Chan. 105’.
Autor de films tan diferentes como El banquete de bodas, Sensatez y sentimiento, El tigre y el dragón y Hulk, el taiwanés Ang Lee (n. 1954) ha logrado, en poco más de una década, conciliar en su filmografía el cine de oriente y occidente. Manos que empujan fue su primer largometraje y describe el progresivo y difícil proceso de asimilación que debe atravesar un anciano al abandonar Taiwán para mudarse a casa de su hijo en Estados Unidos. Desplegando ya la sensibilidad que caracteriza el resto de su obra, el director narra esta historia de destierro alternando con fluidez apuntes de dolor y humor. Tiene un aliado irremplazable en el actor Shihung Lung, quien realiza un trabajo extraordinario en el papel protagónico.


Artes marciales
Taiwán ha coproducido o servido de irremplazable locación para muchos de los más creativos films de acción contemporáneos. La segunda parte del ciclo está integrada por algunos ejemplos de este cine que, pese a su creciente influencia en Occidente, no han tenido estreno comercial en nuestro país. Algunos de los directores más importantes del género, como Chang Cheh, King Hu y Tsui Hark, están representados en esta selección.

Los trece de Shanghai (Shanghai tan shi tai bao / Shanghai 13, Taiwán / Hong Kong-1981) de Chang Cheh, c/Andy Lau, Danny Lee, David Chiang, Feng Lu, Sing Chen, Lung Ti, Yu Wang. 100’ (aprox.)
Un elenco de estrellas consagradas del género se reunió para interpretar este film, que es un modelo de síntesis narrativa. Un señor debe trasladarse de un punto A hacia otro B con documentos importantes. Algunos quieren matarlo durante el trayecto y otros quieren defenderlo. Esa simple premisa sirve de excusa para una serie de eficaces escenas de acción. Fue uno de los últimos films importantes de Chang Cheh (1923-2002), maestro del género y creador, entre muchas otras, de La ira del espadachín manco.

Tai-chi ebrio (Xiao tai ji / Drunken tai-chi, Taiwán / Hong Kong, 1984) de Yuen Woo-ping, c/Donnie Yen, Yat Chor Yuen, Chaung Yan-Tuen, Mandy Chan. 90’ (aprox.)
Pese a su bajo perfil, Donnie Yen es uno de los mayores artistas marciales del cine oriental. Esta película supone una rara oportunidad de verlo en su apogeo, dirigido y coreografiado por Yuen-Woo-ping, quien luego alcanzó fama en Occidente como el director de las escenas de acción de El tigre y el dragón y la trilogía Matrix.

La nueva posada del dragón (Xin long men ke zhan, Hong Kong / Taiwán, 1992) de Raymond Lee, Ching Siu-tung y Tsui Hark, c/Tony Leung, Brigitte Lin, Maggie Cheung, Donnie Yen. 88’.
Remake de un clásico de artes marciales que King Hu dirigió en 1966, esta nueva versión respeta el argumento básico de la original pero se destaca por el ritmo vertiginoso que Tsui Hark suele imprimir a sus producciones. Dos grupos antagónicos coinciden en la posada del título y se enfrentan hasta un final impredecible y memorable. Las divas Maggie Cheung y Brigitte Lin agregan una bienvenida dosis de erotismo, ausente de la versión original.

La serpiente verde (Ching Se / Green Snake, Taiwán / Hong Kong, 1993) de Tsui Hark, c/Maggie Cheung, Joey Wong, Man Cheuk Chiu, Feng Tien. 98’.
Luego de producir algunos de los más importantes films de acción de Hong Kong, Tsui Hark realizó esta elaborada fantasía sobre dos antiguas serpientes que se esfuerzan en superarse a sí mismas adoptando forma humana. Un monje prejuicioso tratará de evitarlo, lo que desencadena un combate de proporciones mitológicas. El realizador despliega un universo formal de inagotable sensualidad y exuberancia, que no tiene paralelos en el cine occidental.

Los guerreros de la luna (Zhan shen chuan shuo / The Moon Warriors, Taiwán / Hong Kong, 1993) de Sammo Hung y Ching Siu-tung, c/Andy Lau, Maggie Cheung, Kenny Bee, Anita Mui, Kelvin Wong. 83’.


Un gobernante derrocado escapa de un ejército de usurpadores con ayuda de un humilde pescador. La trama se enriquece con una doble historia de amores no correspondidos, lo que proporciona al conjunto el tono de una fábula trágica. Coreografiado con gran virtuosismo plástico por Ching Siu-tung, Los guerreros de la luna es considerado uno de los films más visualmente elaborados que el cine de acción oriental produjo en la década del 90.

Piel pintada (Hua pi zhi yingyang fawang / Painted Skin, Taiwán / China / Hong Kong, 1993) de King Hu, c/Adam Cheng, Sammo Hung, Joey Wong, Ma Wu, Shun Lau. 95’.
A partir de un relato clásico de Pu Songling, el film describe un universo de espectros errantes, condenados a vagar en un universo situado en algún lugar indefinido entre los vivos y los muertos. Fue el último film de King Hu (1931-1997), realizador esencial que con sus films sentó las bases del cine de artes marciales de ambientación histórica (también conocido como Wuxiapian) desde la década del ‘60.

El joven del Tíbet (Xi zang xiao zi / Kid from Tibet, Taiwán / Hong Kong, 1992) de Yuen Biao, c/Yuen Biao, Michelle Reis, Wah Yuen, Nina Li Chi. 97’.
Luego de ser actor de reparto para estrellas como Jackie Chan y Jet Lee, el artista marcial Yuen Biao decidió abrirse un camino propio. Uno de sus vehículos más logrados fue El joven del Tíbet, donde demuestra las influencias de sus colegas y de la historieta, pero también revela una saludable voluntad paródica hacia las convenciones más establecidas del género.



2. Babilonia latina
En el marco de Moda 04 | Estilos latinoamericanos
Del jueves 2 al domingo 5

La representación de América latina en el cine norteamericano y europeo tiene una larga tradición de arquetipos equivocados y paternalistas que han sido motivo, alternativamente, de burla o indignación en el público local. Para estos films, Latinoamérica equivale a multicolores carnavales, mendigos con poncho, amantes temperamentales que visten trajes de torero, gordos que duermen la siesta en todo momento y lugar, morochas que bailan flamenco sobre las mesas, nazis proscriptos disfrazados de gente honesta, y muchachas con ensaladas de fruta en la cabeza.

En sincronía con el programa Moda '04 | Estilos Latinoamericanos, malba.cine dedicará la primera semana de diciembre a recorrer algunos de esos arquetipos.


I. Latinoamérica según Norteamérica
Diversas miradas sobre la región, desde la apología colonialista de Douglas Fairbanks hasta la evocación lírica de Orson Welles, pasando por Carmen Miranda (que en sí misma fue un símbolo del problema) y el doctor Mengele.

El Americano (The Americano, EUA, 1916) de John Emerson, c/Douglas Fairbanks, Spottiswoode Aitken, Alma Rubens, Mildred Harris. 40’.
La acción transcurre en un país latinoamericano ficticio llamado curiosamente Paragonia. Una empresa minera norteamericana envía allí a su mejor hombre (Fairbanks) para derrocar al actual gobierno y asegurarse de que el nuevo presidente de Paragonia les permita la explotación de sus recursos naturales. A todo esto los paragones se muestran felices y agradecidos.

Cuatro hombres y una balsa (4 Men and a Raft, EUA / Brasil, 1942) de Orson Welles. 45’. Proyección digital.
Con enorme esfuerzo personal, Welles reconstruyó la hazaña de cuatro jangadeiros que se trasladaron desde Recife hasta Río de Janeiro para llamar la atención pública y oficial sobre sus precarias condiciones de vida. El film iba a integrar un largometraje episódico denominado It’s All True, pero por diversas razones Welles se quedó sin apoyo económico de la empresa RKO y nunca pudo compaginar el material. En 1993, Richard Wilson, asistente de Welles, presentó una versión del film compaginada según el guión original del realizador.

Los niños del Brasil (The Boys from Brazil, EUA, 1978) de Franklin Schaffner, c/Gregory Peck, Laurence Olivier, James Mason. 123’.
Un periodista descubre en América del Sur al legendario Dr. Mengele. El descubrimiento le cuesta la vida y un anciano cazador de nazis deberá seguir la pista hasta descubrir un plan espeluznante. Basada en un libro de Ira Levin (El bebé de Rosemary, Stepford Wives) el film es uno de los muchos que muestran a Latinoamérica como el refugio ideal para criminales de guerra. No hay que olvidar que hasta los Blue Meanies de Submarino amarillo (George Dunning, 1968), tras ser derrotados por los Beatles, hablan de escaparse a la Argentina.

La cruz y la espada (EUA, 1933) de Frank Strayer, c/José Mojica, Anita Campillo, Juan Torena, Carmen Rodríguez, Lucio Villegas. 90’.
El cantante mexicano José Mojica tuvo una carrera cinematográfica variada e internacional, que incluyó algunas de las películas en castellano realizadas en Estados Unidos, como La cruz y la espada, una producción de la Fox. El film tiene evidentes rasgos proféticos al situar a su protagonista entre los franciscanos varios años antes de que, en la vida real, Mojica se sumara efectivamente a esa orden. Pero lo más interesante es su abordaje latino y religioso del antagonismo eterno (el bien contra el mal) que pocas veces fue tratado de un modo tan literal como aquí. El contexto es presumiblemente mexicano, pero la ambientación y el elenco son un pastiche compuesto por elementos de las más diversas zonas del mundo de habla hispana, como era usual en este tipo de fims.



Cara de muñeca (Doll Face, EUA, 1945) de Lewis Seiler, c/Vivian Blaine, Dennis O’Keefe, Carmen Miranda, Perry Como. 80’.
Dinámica comedia de ambientación teatral. Carmen Miranda, ya convertida en el arquetipo latino por excelencia, interpreta su papel más habitual, es decir, el de la exotic-comedy-relief que asiste y comenta las peripecias de la sajona pareja protagonista. Por suerte también interpreta un par de números musicales.

II. Argentina en Hollywood
La relación entre la Argentina y el cine norteamericano ha sido minuciosamente documentada por Diego Curubeto en dos libros de lectura imprescindible: Babilonia Gaucha (Planeta, 1993) y Babilonia Gaucha ataca de nuevo (Sudamericana, 1997). De allí provienen los siguientes ejemplos:

El Gaucho (The Gaucho, EUA, 1927) de F. Richard Jones, c/Douglas Fairbanks, Lupe Vélez, Gustav von Seyffertitz, Nigel De Brulier. 115’. Proyección digital.
De los diversos héroes de fantasía que Fairbanks interpretó durante los años 20 (El Zorro, D’Artagnan, Robin Hood, El Ladrón de Bagdad, El Pirata Negro, etc.), El Gaucho resultó el más exótico. En la concepción de Fairbanks, un gaucho es una especie de bandolero romántico que anda a los saltos por la Cordillera de los Andes. La aventura tuvo el dinamismo característico de los films del astro (quien no sólo fue protagonista sino también productor y autor del libreto), pero también algunos elementos oscuros y religiosos que proporcionaron al film una atípica densidad.

Gilda (EUA, 1946) de Charles Vidor, c/Rita Hayworth, Glenn Ford, George Macready, Joseph Calleia, Joe Sawyer. 107’.
Una intriga ambientada en Argentina con negocios turbios, casinos y nazis prófugos sirvió de excusa para presentar un triángulo de vértices ambiguos entre Rita Hayworth, Glenn Ford y George Macready. Ciertos detalles de ambientación muy precisos (un taxi, un auto policial y cuestiones legales en lo concerniente a la ley de divorcio) se alternan con disparates usuales (exteriores montañosos para Buenos Aires, la marcha de San Lorenzo cantada a coro para festejar el fin de la guerra mundial). Mucho más allá de esos detalles, el encanto del film descansa en la fricción entre Hayworth y Ford (abundante en diálogos de doble sentido) y la sensualidad de un número musical que se volvió justamente célebre.

Bailando nace el amor (You Were Never Lovelier, EUA, 1942) de William A. Seiter, c/Fred Astaire, Rita Hayworth, Adolphe Menjou, Leslie Brooks. 97’.
Esta versión hollywoodense de Los martes, orquídeas (Francisco Mugica, 1941) se hizo en tiempos de la llamada “política de la buena vecindad”, por medio de la cual Estados Unidos procuró captar a los países de América que, como la Argentina, mantenían una posición nominalmente neutral ante la segunda guerra mundial. Rita Hayworth y Fred Astaire reemplazaron, respectivamente, a Mirtha Legrand y Juan Carlos Thorry, mientras que el ex galán del cine mudo Adolphe Menjou hizo el papel de Enrique Serrano. La acción transcurre en Argentina pero, salvo por un par de tomas de archivo, el dato es inconducente. En algún diálogo, Buenos Aires es situada junto al mar y cada tanto pueden verse palmeras y otros ejemplos de flora tropical.

Melodía de arrabal (EUA, 1933) de Louis Gasnier, c/Carlos Gardel, Imperio Argentina, Vicente Padula, Jaime Devesa, Helena D’Algy. 88’.
Un cantor de cafetines, hábil para los naipes, hace fortuna en el juego. Luego procura pasar a la legitimidad como cantante pero, ya se sabe, el pasado vuelve a enfrentarse con su vida. Híbrido de híbridos, este film es una producción norteamericana, filmada en Francia y ambientada en Argentina. El arrabal del título, un elaborado decorado construido en los estudios Joinville de París, tiene un aspecto que recuerda más a Marsella que a Barracas.

III. El aporte europeo
Los disparates en la representación de América latina no han sido exclusivos del cine hollywoodense. También pueden encontrarse en el cine europeo de todas las épocas, con mayor o menor grado de precisión en las referencias. Algunos ejemplos:




Antro de perdición (Mannequins fur Rio, Alemania, 1954) de Kurt Neumann, c/Johanna Matz, Scott Brady, Raymond Burr, Gert Frobe. 95’.
En este film sobre la trata de blancas no queda claro si el antro de perdición del título es toda Latinoamérica o sólo el lujoso prostíbulo en el que transcurre parte de la acción. El curioso elenco incluye al galán fisurado Scott Brady, a Gert Frobe (actor germano que trabajó con Fritz Lang y Bergman pero se inmortalizó por interpretar al villano Goldfinger en el film homónimo de James Bond) y a Raymond Burr (el voluminoso asesino de La ventana indiscreta, luego devenido Perry Mason en la TV).

Aquel viejo molino... (España, 1946) de Ignacio Iquino, c/Carlos Agostí, Pepi Gaos, Carlos Cámara, Antonio Bienvenida. 90’.
La acción comienza en Buenos Aires, Argentina, donde un inmigrante español ha podido superar la miseria e incluso enriquecerse. Esa prosperidad no ha hecho que el protagonista deje de añorar un antiguo molino que fue importante en su juventud. Aunque divertida en sus imprecisiones de lenguaje y tono (actores españoles que se esfuerzan por hablar a lo porteño), esta visión de la Argentina es una de las pocas de carácter positivo que se podrán encontrar en este ciclo.

Pampa salvaje (Ídem / Savage Pampas, España, 1966) de Hugo Fregonese, c/Robert Taylor, Ron Randell, Ty Hardin, Rosenda Monteros. 100’.
Remake del clásico argentino Pampa bárbara (Demare-Fregonese, 1945) en clave de spaghetti-western, con Robert Taylor en el papel de Francisco Petrone. El esfuerzo de producción y la dirección del argentino Hugo Fregonese no lograron disimular la topografía, que está muy lejos de la pampa del título, ni tampoco la extracción andaluza de los extras que hacen de indios. Un doblaje criollo supervisado en Argentina por el director René Mugica completa el extraño efecto del conjunto.

El salario del miedo (Le salaire de la peur, Francia, 1952) de Henri-Georges Clouzot, c/Yves Montand, Charles Vanel, Peter Van Eyck, Vera Clouzot. 125’.
Pocos recuerdan que este clásico del suspenso transcurre en algún sitio innominado de Latinoamérica, donde los yanquis tienen mano libre para la explotación petrolífera. Descastados de todas partes del mundo, varados en ese rincón perdido y desolador, añoran sus respectivas civilizaciones en medio del hambre, la desesperación y la miseria más espantosa. En ese alegre contexto no es sorprendente que los protagonistas estén dispuestos a transportar nitroglicerina al rayo de sol y en camiones sin amortiguadores, con tal de reunir el dinero necesario para pagarse un pasaje a cualquier otra parte.

Las películas El americano, Cuatro hombres en una balsa y El gaucho se proyectarán con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, que coordina Fernando Kabusacki.



3. Obras maestras del temblor
Del viernes 10 al domingo 12

Con el auspicio de la revista La Cosa y el laboratorio Cinecolor, en diciembre malba.cine propone revisar durante un fin de semana algunos de los títulos más importantes del cine fantástico. Todos ellos se exhibirán en copias nuevas, en fílmico, la mayor parte de las cuales fueron adquiridas recientemente por el coleccionista Fabio Manes.

VIERNES 10 A LAS 22:00
Re-Animator (EUA, 1985) de Stuart Gordon, c/Jeffrey Combs, Bruce Abbott, Barbara Crampton, Robert Sampson, David Gale. 86’.
Lejanamente basada en el relato de H. P. Lovecraft, esta ópera prima de Stuart Gordon fue en su momento un hito gore, que además resultó tener un sentido del humor que hasta entonces era bastante ajeno al género. Su exhibición, en una copia nueva de 35 mm, en versión sin cortes, constituye un pequeño acontecimiento ya que el film se conoció en video pero jamás fue estrenado en los cines argentinos.

VIERNES 10 A LAS 24:00
El monstruo está vivo (It’s Alive!, EUA, 1974) de Larry Cohen, c/John Ryan, Sharon Farell, Andrew Duggan, Guy Stockwell, Michael Ansara. 91’.
Un señor espera alegremente el nacimiento de su segundo hijo en un hospital. De pronto, un médico sale tambaleando de la sala de partos y cae muerto, en medio de un charco de sangre. Ocurre que el monstruo está vivo, pero, como en los mejores films de Larry Cohen, el monstruo es lo de menos en este film. Su verdadera sustancia se concentra en el deterioro de las relaciones familiares, la explotación mediática, la actitud predatoria de las corporaciones y, sobre todo, el miedo a la paternidad.

SÁBADO 11 A LAS 22:00
La niebla (The Fog, EUA, 1980) de John Carpenter, c/Adrienne Barbeau, Jamie Lee Curtis, Hal Holbrook, Janet Leigh, John Houseman. 91’.
Un tranquilo pueblo costero sirve de marco a esta actualización de las clásicas historias de fantasmas, cuya influencia reconoce en un prólogo a cargo del veterano actor y productor John Houseman. Con su característico sentido de la síntesis y precisión narrativa, Carpenter crea una obra maestra de atmósfera y amenaza, utilizando elementos simples y cotidianos. Se verá, como corresponde, en formato original de pantalla ancha.

DOMINGO 12 A LAS 22:00
Martin, el amante del terror (Martin, EUA, 1978) de George A. Romero, c/John Amplas, Lincoln Maazel, Christine Forrest, Elayne Nadeau, Tom Savini. 95’.
El creador de la saga de los Muertos Vivientes logró la hazaña de realizar un aporte original al trillado mito del vampirismo con este legendario film de bajo presupuesto. Martin está convencido de ser un vampiro pese a (o quizá a causa de) las evidencias que le proporciona su aburrida cotidianeidad. La realidad y la fantasía se combinan hasta volverse una sola, mientras los lugares comunes del mito se resignifican. El especialista en efectos gore Tom Savini diseñó algunas de las más inquietantes escenas de su carrera para este film.



4. Continúa
Saraband de Ingmar Bergman (Suecia, 2003)


“De pronto descubrí que estaba esperando un niño otra vez”, declaró el realizador. “Igual que Sara en la Biblia, yo estaba, para mi sorpresa, embarazado a una edad avanzada. Al principio eso me hizo sentir bastante enfermo, pero luego resultó a la vez divertido y sorprendente sentir el deseo de regresar. Lo cierto es que el deseo volvió y reservé tres meses para mi nuevo embarazo, para concentrarme en escribir.”
El film fue realizado entre septiembre y diciembre de 2002 y editado durante la primera mitad de 2003. Hay una conexión con otro film de Bergman, Escenas de la vida conyugal (1973), ya que reaparecen sus protagonistas Johan (Erland Josephson) y Marianne (Liv Ullmann), pero no se trata de una secuela. “Los conozco tan bien que sentí posible fantasear sobre el destino de ambos.”
Saraband transcurre treinta años después. Marianne vuelve a buscar a Johan, quien se ha mudado a la casa de su familia en el campo. Henrik, hijo de Johan de un matrimonio anterior, y Karin, la hija de Henrik, viven con él. Ambos son cellistas y padecen la ausencia de Anna, mujer de Henrik, fallecida poco tiempo antes. “Anna representa los sentimientos perdidos”, dice Bergman. “Fue una persona de ésas que hacen más fácil la vida (tales personas existen) pero ahora no está y reina el caos. Cuando llega Marianne se encuentra en medio de un conflicto.”
“El título Saraband evoca la hermosa suite para cello de Bach. En realidad, una zarabanda es una danza para parejas. Se la describe como muy erótica y fue prohibida en la España del siglo XVI. Luego pasó a ser una de las cuatro danzas establecidas en las suites instrumentales barrocas, primero como el último movimiento y después como el tercero. El film sigue la estructura de la zarabanda: siempre hay dos personas que se encuentran. Tiene diez escenas y un epílogo.”
Saraband es una contemporánea historia de amor de Ingmar Bergman, tan compleja y perdurable como todos sus films: un amor que se niega a morir.
(Declaraciones de Ingmar Bergman tomadas de Sight & Sound, Londres, septiembre de 2002.)


Ficha técnica
Dirección y libreto: Ingmar Bergman. Imágenes: Stefan Eriksson, Jesper Holmström, Per-Olof Lantto, Sofi Stridh, Raymond Wemmenlöv. Diseño del film: Göran Wassberg. Edición: Sylvia Ingemarsson. Productora: Sveriges Television.
Elenco: Liv Ullmann (Marianne), Erland Josephson (Johan), Börje Ahlstedt (Henrik), Julia Dufvenius (Karin), Gunnel Fred. Duración: 120'



5. Film del mes - Balance 2004
Domingo 2 de enero a partir de las 12:00

En noviembre de 2002, con la película Balnearios de Mariano Llinás, malba.cine inició una nueva modalidad de estrenos que se denominó Film del mes. La idea consistía en brindar mejores condiciones de exhibición a obras independientes que suelen pasar desapercibidas en el circuito comercial tradicional, o directamente no tienen acceso al mismo. Además de Balnearios, los films Ciudad de María de Enrique Bellande, La noche de las cámaras despiertas de Víctor Cruz y Hernán Andrade, Rocha que voa de Eryk Rocha, La televisión y yo de Andrés Di Tella y Todo juntos de Federico León tuvieron la oportunidad de encontrarse con un público que supo apreciarlos y recomendarlos. Ese éxito permitió repetir la experiencia y otros seis títulos fueron estrenados durante 2004, con idéntica repercusión.

Durante el domingo 2 de enero de 2005, a modo de balance, el público podrá volver a ver los estrenos que integraron la sección Film del mes a lo largo de 2004:

Bonanza de Ulises Rosell
Ulises Rosell ha filmado una película memorable sobre una familia argentina que resulta ser a la vez un camafeo de la vida popular. Son admirables el respeto y la discreción del director, quien parece haberse disuelto en el medio ambiente. Situado en los centros de gravedad del mundo de los Bonanza, Rosell los deja agigantarse y los transforma en una tribu invencible.

Gombrowicz, la Argentina y yo de Alberto Yaccelini
Un recorrido impresionista y subjetivo por la vida y obra del autor de Ferdyduke -de cuyo nacimiento se cumplieron cien años en agosto de 2004- evocado en primera persona por el cineasta argentino Alberto Yaccelini a partir de las comunes impresiones del exilio. Yaccelini vive en París desde 1974 y su obra como documentalista (Single, Jockey d’obstacle, Volvoreta) se cuenta entre la más original del género.

Rebelión de Federico Urioste
La historia del Cordobazo es la historia de un alzamiento popular en una ciudad en 1969, en medio de la dictadura del General Onganía. Ahí la clase trabajadora, los estudiantes, y las clases medias confluyeron en una enorme movilización. El Cordobazo fue la máxima expresión del desarrollo de las conciencias de las masas y repercutió en el resto del país, produciendo hechos similares en Rosario y Tucumán. Este acontecimiento marcó a toda una generación.

Contrasite de Daniele Incalcaterra
En una pequeña aldea perdida en las montañas de Vallegrande, Bolivia, un equipo de cineastas europeos filma una película documental sobre la búsqueda de los restos de Ernesto Che Guevara efectuada por un grupo de antropólogos forenses cubanos. Los cineastas deciden crear el primer sitio de la región conectado a Internet para dar la palabra a los habitantes. Rafael, un joven argentino especialista en informática, es el responsable del armado del sitio, pero también trabaja secretamente en un contra-sitio, mientras los cineastas duermen.

Lesbianas de Buenos Aires de Santiago García
Santiago García, con una actitud empática, de fina sintonía, logra que sus protagonistas entren en confianza para revelarse a sí mismas. A medida que ellas hablan a una cámara sensible, amistosa, se van perfilando personajes, personas -la entrenadora, la dama del perrito, la pareja embarazada...- de gran riqueza y diversidad humanas.

El amor (Primera parte) de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
La historia de una joven pareja, desde las euforias del enamoramiento hasta los desdibujados y oscuros días finales, es observada con ojo analítico y afán investigador. ¿Cómo y por qué dos personas se enamoran? ¿Cuándo comienzan a ser una pareja? ¿Qué imprevisibles mecanismos ponen en marcha la convivencia? ¿En qué momento secreto las cosas, imperceptibles, comienzan a marchar hacia el final?



6. Film del mes XII: Continúa El amor (Primera parte) de Alejandro Fadel, Martín Mauregui, Santiago Mitre, Juan Schnitman (Argentina, 2004).
Sábados y domingos a las 20:00

Sinopsis
La historia de una joven pareja, desde su inicio hasta su conclusión, desde las euforias del enamoramiento hasta los desdibujados y oscuros días finales, es observada con ojo analítico y afán investigador. ¿Cómo y por qué dos personas se enamoran? ¿En qué momento? ¿Cuándo comienzan a ser una pareja? ¿Qué imprevisibles mecanismos ponen en marcha la convivencia? ¿En qué momento secreto las cosas, imperceptibles, comienzan a marchar hacia el final? ¿Cuándo termina una relación, y cuándo debería terminar? Pedro y Sofía, con su sencilla historia de amor, se convierten en representantes de todos aquéllos que, a los veinticinco años, hayan estado enamorados.

Biofilmografías
Martín Mauregui (San Miguel del Monte, Provincia de Buenos Aires, 1980) estudió en la Universidad del Cine. Realizó numerosos cortometrajes, entre los que se destacan La oreja de Dalí, A ningún lado y Banco de plaza. La escritura de guiones y textos literarios ocupa su tiempo.
Santiago Mitre (Buenos Aires, 1980) cursó estudios en la Universidad del Cine, donde filmó El escondite, Un regalo para Carolina y Ayer. En 2002, El escondite obtuvo el Primer Premio de Ficción del Festival Sueños Cortos.
Alejandro Fadel (Tunuyán, Mendoza, 1981). En la Universidad del Cine, donde cursó sus estudios, filmó ¿Qué hacemos con Pablito?, Felipe (premiado en BAFICI 2003) y otros cortometrajes. Trabaja, además, como asistente de dirección.
Juan Ángel Schnitman (Buenos Aires, 1980). La muerte de Ricardo Lee y el premiado Yakuza abarcan, en líneas generales, sus trabajos en la Universidad del Cine, acompañados luego por numerosos cortometrajes y video clips. Actualmente dirige cortos de publicidad.

Ficha técnica
El amor (Primera parte) (Argentina, 2004) Guión y Dirección: Alejandro Fadel, Martín Mauregui, Santiago Mitre, Juan Schnitman / Fotografía: Soledad Abot Glenz, Martín Mohadeb, Soledad Rodríguez, Laura Caligiuri / Música: Gabriel Chwojnik / Dirección de arte: Nuri Garabano, Agustina Liendo / Montaje: Andrés Pepe Estrada / Post-producción: Daniel Casabé / Post-producción de sonido: Andrés Pepe Estrada / Sonido directo: Luciano Moreno / Coordinadora de Producción: Delfina Castagnino / Producción: Mariano Llinás. Con Leonora Balcarce, Luciano Cáceres. Duración original: 100’. DV-cam / Betacam SP.


El amor y nosotros
Por Alejandro Fadel, Martín Mauregui, Santiago Mitre y Juan Schnitman

Siempre supimos que íbamos a hacer una película de amor. El tema, que (a algunos más, a otros menos) nos había ocupado en nuestros cortometrajes previos, estuvo sobrevolando el proyecto desde el primer momento en que decidimos embarcarnos en él. Sabíamos también que la situación era extraña: el amor es esencialmente íntimo; cada uno lo vive de un modo particular y único. Nosotros éramos cuatro, de historias y vidas diferentes, a veces opuestas. ¿Cómo conciliar en un solo film las opiniones y concepciones sentimentales de cada uno? ¿Cómo hacer una película que no fuera una sucesión de contradicciones, una discusión permanente o una vaguedad? Desde
un primer momento decidimos que no buscábamos un film episódico, en el quecuatro alter egos se hicieran cargo de nuestras visiones y puntos de vista.
El film se ocuparía de un romance único: nuestras miradas lo atravesarían permanentemente, como si fuéramos científicos ante un objeto de estudio. Un fósil, una civilización primitiva, una enfermedad incurable. A lo largo de la escritura del guión ocupamos más de la mitad del tiempo en infinitas conversaciones, que partían de teorías irrefutables y acababan, una y otra vez, en la confesión personal y a menudo en la depresión. Las sesiones de escritura solían ser reemplazadas por sobremesas alcohólicas en algún bar, y los nombres de los personajes daban paso rápidamente a los de nuestras novias. Con el tiempo, con el guión increíblemente

terminado, acabamos por comprender que la verdadera identidad de la película era ésa; que no era un relato que fuera a aportar definiciones, sino que lo central era aquello que se filtraba en medio de nuestras opiniones, aquello que, sin saberlo, compartíamos. Nada de lo que decíamos en aquellas noches de escritura era demasiado cierto ni demasiado importante; pero algo, secreto e invisible, nos había llevado hasta allí. De eso, precisamente, está hecho el film.

Ahora, sólo basta repasar el año que nos tomó escribir y filmar la película: cada uno de nosotros se enamoró, o se separó, o fue abandonado, o se fue a vivir con su chica, o estuvo a punto de irse, y sufrió, y tuvo momentos buenos. El film, curiosamente, acabó por ser un documental sobre nosotros mismos. Todo eso que pensábamos era cierto.

Primavera del 2004



7. Rescate del mes
La nona de Héctor Olivera (Argentina, 1979)
Copias nuevas en 35 mm gestionadas por Malba, con el aporte de KODAK y del laboratorio CINECOLOR.
Viernes 17 a las 20:00

“Tenía muchas ganas de hacer algo con Niní Marshall y la obra de Cossa me pareció ideal para ella, para salir un poco de las cosas ingenuas y hacer algo muy duro como era esa historia de la abuela devoradora. Le dimos el libro a Carmelo Santiago, marido y representante de Niní. A los pocos días nos respondió que sí pero nos pidió una verdadera fortuna, un salario que no podíamos pagar. Repetto trató de negociar pero no hubo caso, así que descartamos la idea. Después nos enteramos que el que había sugerido esa enorme cifra había sido Atilio Mentasti, presidente de Argentina Sono Film, justamente para torpedearnos el proyecto... Lo contratamos a Pepe Soriano que estaba haciendo un viejito italiano en la obra El loro calabrés, y compuso una nona inolvidable.”

Héctor Olivera (Entrevista de Fernando Martín Peña)


Ficha técnica
Dirección: Héctor Olivera / Argumento: Adaptación obra de Roberto Cossa / Guión: Héctor Olivera / Fotografía: Víctor Hugo Caula / Música: Óscar Cardozo Ocampo / Montaje: Carlos Piaggio. Elenco: Pepe Soriano, Juan Carlos Altavista, Osvaldo Terranova. Duración: 82’.



8. Ciclo ADF / malba.cine
100 años luz (un recorrido por la historia de la dirección de fotografía en el cine)
Jueves 23 a las 20:00

15º encuentro
Capitán de mar y guerra de Peter Weir (Master and Commander: The Far Side of the World, EUA, 2003)


Ficha técnica
Dirección: Peter Weir / Argumento: Adaptación novela Patrick O´ Brian / Guión: Peter Weir, John Collee / Fotografía: Russell Boyd / Música: Iva Davies, Christopher Gordon, Richard Tognetti / Montaje: Lee Smith. Elenco: Russell Crowe, Paul Bettany, James D’Arcy, Edward Woodall, Chris Larkin, Max Pirkis. Duración original: 138´.






9. Programación día a día

Jueves 2
14:00 Melodía de arrabal, de Louis Gasnier
16:00 Saraband, de Ingmar Bergman
24:00 El salario del miedo, de Henri-Georges Clouzot

Viernes 3
14:00 La cruz y la espada, de Frank Strayer
16:00 Pampa salvaje, de Hugo Fregonese
24:00 Antro de perdición, de Kurt Neumann

Sábado 4
14:00 Aquel viejo molino..., de Ignacio Iquino
16:00 Saraband, de Ingmar Bergman
18:00 El americano, de John Emerson + Cuatro hombres en una balsa, de Orson Welles + MV
20:00 El amor (Primera parte), de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
22:00 El gaucho, de F. Richard Jones + MV
24:00 Los niños del Brasil, de Franklin Schaffner

Domingo 5
14:00 Cara de muñeca, de Lewis Seiler
16:00 Gilda, de Charles Vidor
18:00 Bailando nace el amor, de William A. Seiter
20:00 El amor (Primera parte), de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
22:00 Saraband, de Ingmar Bergman

Jueves 9
14:00 Los terroristas, de Edward Yang
16:00 Saraband, de Ingmar Bergman
18:00 Ah Fei, de Wan Jen
22:00 Los trece de Shanghai, de Chang Cheh

Viernes 10
14:00 Moonlight Boy, de Yu Weiyan
16:00 Manos que empujan, de Ang Lee
18:00 Mi estación favorita, de Kun Ho Chen
22:00 Reanimator, de Stuart Gordon
24:00 El monstruo está vivo, de Larry Cohen

Sábado 11
14:00 Verano en lo del abuelo, de Hou Hsiao-Hsien
16:00 Saraband, de Ingmar Bergman
18:00 Los chicos de Feng-Kuei, de Hou Hsiao-Hsien
20:00 El amor (Primera parte), de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
22:00 La niebla, de John Carpenter
24:00 La nueva Posada del Dragón, de R. Lee, Ching Siu-tung y Tsui Hark

Domingo 12
14:00 Los chicos de Feng-Kuei, de Hou Hsiao-Hsien
20:00 El amor (Primera parte), de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
22:00 Martin, el amante del terror, de George A. Romero

Jueves 16
14:00 Cinco mujeres y una soga, de Ye Hongwei
16:00 Saraband, de Ingmar Bergman
18:00 Elegía del exilio, de Ann Hui
20:00 Piel pintada, de King Hu

Viernes 17
14:00 Piel pintada, de King Hu
16:00 Los terroristas, de Edward Yang
18:00 La historia de Kuei Mei: Una mujer, de Zhang Yi
20:00 Rescate del mes: La nona, de Héctor Olivera
22:00 Los guerreros de la luna, de Sammo Hung y Ching Siu-tung
24:00 La nueva Posada del Dragón, de R. Lee, Ching Siu-tung y Tsui Hark

Sábado 18
14:00 Manos que empujan, de Ang Lee
16:00 Saraband, de Ingmar Bergman
18:00 Polvo rojo, de Ho Yim
20:00 El amor (Primera parte), de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
22:00 Cinco mujeres y una soga, de Ye Hongwei
24:00 Función especial Lucky Strike: La serpiente verde, de Tsui Hark

Domingo 19
14:00 Verano en lo del abuelo, de Hou Hsiao-hsien
16:00 El matrimonio, de Chen Kunhou
18:00 Manos que empujan, de Ang Lee
20:00 El amor (Primera parte), de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
22:00 El karateca ebrio, de Yuen Woo-Ping

Jueves 23
14:00 La serpiente verde, de Tsui Hark
16:00 Saraband, de Ingmar Bergman
18:00 Los guerreros de la luna, de Sammo Hung y Ching Siu-tung
20:00 ADF: Capitán de mar y guerra, de Peter Weir

Domingo 26
14:00 Polvo rojo, de Ho Yim
16:00 Verano en lo del abuelo, de Hou Hsiao-hsien
18:00 Moonlight Boy, de Yu Weiyan
20:00 El amor (Primera parte), de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
22:00 La serpiente verde, de Tsui Hark

Jueves 30
14:00 Rojo del norte, de Dan Hanzhang
16:00 Saraband, de Ingmar Bergman
18:00 El joven del Tibet, de Yuen Biao
20:00 La trampa del diablo, de Franticek Vlacil

Domingo 2
12:00 Rebelión, de Federico Urioste
14:00 Gombrowicz, la Argentina y yo, de Alberto Yaccelini
16:00 Contrasite, Daniele Incalcaterra
18:00 Bonanza, Ulises Rosell
20:00 El amor (Primera parte), de A. Fadel, M. Mauregui, S. Mitre y J. Schnitman
22:00 Lesbianas de Buenos Aires, de Santiago García