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Prensa
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1. Clásicos de estreno VI
Durante todo el mes de julio


Diez títulos nuevos y varios colaboradores se suman a esta edición del ciclo que dos veces al año realiza la Asociación de Apoyo al Patrimonio Audiovisual (APROCINAIN) en Malba – Colección Costantini, con el objetivo de rescatar films esenciales de la historia del cine que ya no podían verse en fílmico en nuestro país.

Asimismo, la entidad continúa llamando la atención sobre la ley 25.119, que hace ya cinco años fue sancionada por unanimidad en el Congreso de la Nación, pero que todavía no ha sido reglamentada por la Secretaría de Cultura. A causa de ello, no existen en Argentina políticas coherentes de preservación del patrimonio audiovisual ni medios para llevarlas a cabo, por lo que miles de films siguen perdiéndose año tras año.

Al esfuerzo de APROCINAIN, entidad sin fines de lucro apoyada desde sus inicios por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, la empresa Kodak, el laboratorio Cinecolor y Malba, se suma en esta edición la participación del Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”, que posibilitó el rescate de dos clásicos del cine mudo argentino que se exhibirán con música en vivo; la Cinemateca Uruguaya, importante institución cultural; el Festival Internacional de Mar del Plata, que este año ha puesto recursos propios para recuperar siete films nacionales; la productora Aries Cinematográfica Argentina, y la distribuidora Artkino Pictures.

A estos aportes institucionales hay que agregar, además, algunos personales: Isabel Sarli encontró y donó una copia nueva del clásico Repulsión, que fue distribuido en Argentina por Armando Bó; asimismo, Ricardo Aronovich supervisó el tiraje de una copia nueva de Los jóvenes viejos, que, además de ser un clásico, es un hito en la evolución de la fotografía cinematográfica argentina.

Películas:

Amanecer (Sunrise, EUA, 1927) de Friedrich Wilhelm Murnau, c/Janet Gaynor, George O’Brien, Margaret Livingston. 100’.
Una hermosa femme fatale que viene “de la ciudad” perturba la plácida existencia de una joven pareja de campesinos. Transformado en un ser abyecto a causa de la vampiresa, el hombre comienza a llevar a cabo un plan para deshacerse de su mujer, pero, cuando está a punto de hacerlo, recupera la cordura y procura su perdón. La recomposición del matrimonio tendrá lugar, paradójicamente, entre las luces seductoras de la ciudad y será puesta a prueba por la fatalidad.
Tras el éxito mundial de su film Fausto (1926), Murnau fue invitado a trasladarse a los Estados Unidos por William Fox y obtuvo carta blanca para hacer lo que deseara. Acompañado por su guionista Carl Mayer y sacando el máximo partido posible de los recursos técnicos y económicos de Fox, el realizador creó una obra romántica que la crítica considera, de manera unánime, entre las mejores películas de la Historia del Cine.
A pesar de esa relevancia, hace décadas que este film no se puede disfrutar en fílmico en Buenos Aires. Con recursos propios, APROCINAIN ha adquirido en Estados Unidos una copia nueva, que se proyectará aquí por primera vez.

La ley que olvidaron (Argentina, 1938) de José A. Ferreyra, c/Libertad Lamarque, Santiago Arrieta, Herminia Franco. 77’.
Después de Ayúdame a vivir (1936) y Besos brujos (1937), el director José Agustín Ferreyra realizó La ley que olvidaron, completando una informal trilogía de melodramas con Libertad Lamarque. Si bien la cantante intervenía en el cine desde antes de su encuentro con Ferreyra, fueron estos tres films los que la transformaron en estrella y, además, conquistaron por primera vez los mercados latinoamericanos para el cine argentino. De las tres películas, La ley que olvidaron fue la que mejor se vinculó con los motivos del universo tanguero que Ferreyra venía labrando pacientemente desde el cine mudo.
Como los negativos se perdieron, el film debió ser completamente restaurado a partir de una antigua copia positiva en material nitrato, que permitió la confección de nuevos internegativos de imagen y sonido. La copia restaurada incluye materiales adicionales que se verán por primera vez en esta ocasión: una canción completa, que fue omitida del montaje final, e imágenes inéditas de la noche del estreno en el cine Monumental, donde aparecen, entre otros, Lamarque, Luis Sandrini, Irma Córdoba y Florindo Ferrario.

La guerra gaucha (Argentina, 1942) de Lucas Demare, c/Enrique Muiño, Francisco Petrone, Amelia Bence, Ángel Magaña, Sebastián Chiola. 95’.
Poco puede agregarse a todo lo escrito a favor y en contra sobre este film, el clásico más importante del cine argentino. Baste recordar que fue el resultado más importante de la inédita unión de un grupo de artistas y técnicos entre los que se contaban los actores Enrique Muiño, Ángel Magaña, Francisco Petrone, el director Lucas Demare, el asistente Hugo Fregonese, los escritores Ulises Petit de Murat y Homero Manzi, el productor Enrique Faustín. La intención original de Artistas Argentinos Asociados, plenamente lograda en este film, fue la de trasladar a la pantalla temas esencialmente argentinos, ante el avance de adaptaciones de clásicos extranjeros que se advertía en nuestra cinematografía.
Pese a la precariedad de medios técnicos y económicos y a la poca experiencia que se tenía en el rodaje en exteriores, el esfuerzo colectivo del grupo proporcionó al resultado las características de una superproducción épica. Demare demostró por primera vez su interés por las historias de héroes anónimos, generalmente trágicos, sobre los que volvió después en otras obras mayores como Pampa bárbara (1945), El último perro (1956) e Hijo de hombre (1960).
Aunque parezca inverosímil, no existía en el país ninguna copia buena en 35 mm de este título fundamental del cine argentino. Afortunadamente, Aries Cinematográfica Argentina preservó el negativo original y lo cedió a APROCINAIN para la obtención de una copia nueva, que se exhibirá en esta oportunidad.

El séptimo sello (Det sjunde inseglet, Suecia, 1957) de Ingmar Bergman, c/Gunnar Björnstrand, Max von Sydow, Bengt Ekerot, Bibi Andersson. 96’.
Si hay una película que emblematiza el concepto “obra maestra”, ésa debe ser El séptimo sello. Tanto es así que hasta en un film descerebrado como El último héroe de acción, con Schwarzenegger, esta película aparece como paradigma de lo que Hollywood entiende por gran cine.
Como escribió Tomás Eloy Martínez, “El tema de El séptimo sello es el Apocalipsis: ‘Cuando abrió el séptimo sello, hubo un silencio en el cielo por espacio como de media hora’ (Ap. VIII, 2). Esas son las primeras palabras de la obra y los teólogos las han interpretado como la apertura de un entreacto, durante el cual se preparan los actores para el juicio. La escena pasa entonces del cielo a la tierra, según San Juan. En El séptimo sello el comienzo es el mar. A su orilla está el caballero Antonius Block, que ha vuelto de Tierra Santa después de luchar diez años. La muerte viene a buscarlo. Block le propone una postergación por todo el tiempo que dure una partida de ajedrez entre ambos. La partida y la caminata de Block empiezan. ‘Creer es sufrir’, dice Bergman por boca del caballero. Y si El séptimo sello es una obra maestra es porque, también aquí, la fe –la fe del realizador– está comunicada en términos de sufrimiento”.
En Argentina no existía una buena copia en 35 mm de este film. La que se exhibe fue obtenida a partir de un negativo parcial que se completó con material de una copia positiva generosamente proporcionada por Artkino Pictures.

Los jóvenes viejos (Argentina, 1962) de Rodolfo Kuhn, c/María Vaner, Alberto Argibay, Emilio Alfaro, Jorge Rivera López, Marcela López Rey. 102’.
La crítica argentina está en deuda con Rodolfo Kuhn. A diecisiete años de su muerte es notoria su ausencia de los muchos textos sobre cine argentino publicados durante los 90. Las pocas veces que aparece es para reprocharle su supuesta postura "intelectualoide" o para imaginar que su estética consistía en "remedar los tics de la nouvelle vague". Cuando se lo reconoce como uno de los nombres paradigmáticos de la Generación del 60, es por lo general en un sentido peyorativo, toda vez que se vuelve a esgrimir el mito de que sus cineastas fueron europeístas e inauténticos. Por el contrario, el cine argentino tuvo pocos artistas más auténticos que Rodolfo Kuhn, y la mejor prueba de ello es que muchos cineastas de los 90, cada vez que posan la mirada sobre sí mismos y sobre su entorno más inmediato, vuelven a filmar sin saberlo Los jóvenes viejos.
El film tiene más acción de la que normalmente se le reconoce. Alberto Argibay, Emilio Alfaro y Jorge Rivera López interpretan a tres jóvenes de clase alta que salen un viernes con la intención de ir al cine. En el camino "levantan" tres muchachas, van a bailar, pasan la noche juntos. Al amanecer, de nuevo solos, se reconocen hartos de esa rutina y de una existencia sin motivaciones. Lejos de negar las contradicciones de la realidad, Kuhn las incorpora como materia viva de su film. Lo que no hace es proponer soluciones fáciles que se le escapan, como a los personajes, pero eso no implica que éstos nieguen sus responsabilidades. En un diálogo posterior, Alfaro le pregunta a Argibay qué interés puede tener hacer una película con personajes como ellos mismos. "Somos muy importantes", responde Argibay, "Este país depende de nosotros". Alfaro responde, profético, "Pobre país".
Los negativos de este film esencial estaban perdidos y fueron hallados lata por lata por APROCINAIN en los depósitos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. El laboratorio Cinecolor limpió y reparó el material y el director de fotografía del film, Ricardo Aronovich, supervisó el tiraje de la copia que se exhibe. El Festival Internacional de Mar del Plata proporcionó los recursos para rescatar este film.

Mamma Roma (Italia, 1962) de Pier Paolo Pasolini, c/Anna Magnani, Ettore Garofolo, Franco Citti, Silvana Corsini. 110’.
Anna Magnani ya era una figura legendaria en el cine mundial cuando vio Accatone, la ópera prima de Pasolini, y declaró que tenía que hacer una película con él. Pasolini honró ese compromiso escribiendo y dirigiendo Mamma Roma para ella, pero sin resignar sus temas y obsesiones personales.
Hay una parte de melodrama en el film. Mamma Roma es una prostituta, pero su hijo Ettore lo desconoce. Liberada de su explotador, la mujer procura una vida diferente aunque se muestra obsesionada por la relación con el joven Ettore. Tan obsesionada se muestra que el film ha sido señalado ante todo como una historia cuasi-incestuosa, aun cuando ese tema no es el que eventualmente domina la trama.
Con su fuerza habitual, Magnani se impone a cada minuto como Mamma Roma, que llegó a denominar “el mejor personaje de mi vida”. Toda una declaración para la actriz que protagonizó films como Roma ciudad abierta o Bellissima. En cualquier caso, reconocer y apoyar tan tempranamente el talento de Pasolini fue un extraordinario gesto de grandeza.

El amor a los veinte años (L’amour à vingt anées / L’amore a vent’anni / Liebe mit zwanzig / Milosc dwudziestolatkow / Hatachi no koi, Francia / Italia / Alemania Federal / Polonia / Japón, 1962) de François Truffaut, Renzo Rossellini, Marcel Ophüls, Andrzej Wajda y Shintaro Ishihara, c/Jean-Pierre Léaud, Zbigniew Cybulski, Christian Dormer, Kojoi Furuhata, Cristina Gaioni. 120’.
El propio Truffaut ideó el tema y seleccionó a los otros realizadores, porque quería volver al universo de su primer film, Los 400 golpes, pero no se atrevía a hacerlo en formato largo. En cambio desarrolló una breve historia con Antoine Doinel enamorado, que abre el film y efectivamente insinúa las posibilidades que el director exploró después en otras películas donde regresó sobre el personaje.
El episodio italiano es adecuadamente melodramático y Renzo Rossellini lo realiza de manera sencilla y breve: una mujer madura enfrenta a la muchacha por la cual ha sido abandonada. El lado oscuro del amor surge en el segmento japonés, en el que un joven sublima sus frustraciones a través del crimen. Se trata del segmento más estilizado del film y el único que explora a fondo las posibilidades expresivas de la pantalla ancha.
La sorpresa del film es el segmento de Marcel Ophüls, donde se describe el reencuentro de un periodista con una amante ocasional, que acaba de tener un hijo suyo. Ophüls logra un retrato convincente de ambos personajes, primero con divertidas ocurrencias formales pero después con cuidadosos detalles de caracterización, y lo resuelve con una equilibrada combinación de calidez y realismo. El episodio de Wajda es el más extraño, en parte porque practica un humor bastante críptico, pero también porque se mantiene absolutamente impredecible. Los recuerdos de la guerra son infaltables, como en todos sus primeros films, pero aquí importan sólo como evidencia de que hay una nueva generación que ha logrado desprenderse de ella.
Un lugar común de la crítica: los films en episodios son desparejos. Eso dijeron en su momento de El amor a los veinte años, y más tarde la fama de Truffaut opacó al resto de los episodios. Una revisión contemporánea demuestra más bien que los distintos episodios de este compendio multicultural se enriquecen entre sí.

Shock Corridor – Delirio de pasiones (Shock Corridor, EUA, 1963) de Samuel Fuller, c/Peter Breck, Constance Towers, Gene Evans. 101’.
Shock Corridor es la más salvaje de todas las audacias con las que Fuller embistió al establishment hollywoodense a lo largo de medio siglo. El título presagia algo fuerte, pero es difícil imaginar lo que pudo pasar por la cabeza del público norteamericano cuando se encontró por primera vez con esta historia de locura fingida, locura real, incesto simulado, periodismo sensacionalista, números musicales reales e imaginarios, mujeres devoradoras de hombres (en la mejor escena de ninfomanía de la historia del cine), negros que creen ser miembros del Ku-Klux-Klan y tormentas eléctricas en los pasillos de un manicomio.
Todos los temas conflictivos de la sociedad norteamericana tienen su sitio en Shock Corridor: la intolerancia, el racismo, el peligro atómico, la guerra de secesión, la guerra fría, Corea, el lavado de cerebro, el comunismo y una larga lista adicional de temas sensacionalistas insertos de un modo deliciosamente gratuito. Un largo clip en el que la actriz Constance Towers canta frente a un telón con dibujos inocentes se adelanta dos décadas a David Lynch, pero la aparición alucinatoria de la chica, reducida al tamaño de una Barbie y bailando en la perturbada imaginación del protagonista, no se adelanta a nada: es algo cien por ciento original que sólo se le podía ocurrir a un diamante en bruto como Sam Fuller.
En Argentina no existía una buena copia en 35 mm de este film. La que se exhibe fue obtenida a partir de un negativo parcial que se completó con material de una copia positiva generosamente proporcionada por Cinemateca Uruguaya.

Repulsión (Repulsion, Gran Bretaña, 1965) de Roman Polanski, c/Catherine Deneuve, Ian Hendry, Ivonne Furneaux. 105’.
El primer film de Polanski fuera de Polonia se inició como un trabajo por encargo para una productora inglesa de clase B, y terminó como una de las obras más inquietantes del cine, una indagación de la locura donde todo comentario se suprime.
El deterioro mental de la protagonista no es interpretado sino descripto, con un virtuosismo formal que incluye diversos quiebres y fisuras, manos que salen de las paredes y habitaciones que cambian de tamaño. Polanski no se aparta nunca de la mirada de su protagonista, replegada hacia un interior abismal, y esos fugaces extremos imaginarios se confunden pronto con situaciones reales. Para entonces da lo mismo: la protagonista castigará toda perturbación del “aire sagrado en que se respira la demencia”.
Hace décadas que Repulsión no puede verse en fílmico en Buenos Aires. Originalmente fue distribuida por la empresa SIFA, de Armando Bó, quien se la cambió a sus productores por un film propio. Debido a esa circunstancia, Isabel Sarli conservó una copia nueva del film y generosamente la donó a Filmoteca Buenos Aires, que a su vez la facilita para este ciclo.

Rebelión (Joi-uchi, 1967) de Masaki Kobayashi, c/Toshiro Mifune, Tatsuya Nakadai, Yoko Tsukasa, Michiko Otsuka. 121’.
Desde los títulos, organizados sobre el riguroso diseño arquitectónico de un castillo feudal, Kobayashi sugiere la idea de un sistema rígido, inconmovible. Inmediatamente después, establece el carácter de su protagonista, Sasahara (Mifune Toshiro), hombre de legendaria habilidad con la espada e inquebrantable fidelidad a su señor. Su amigo Asano lo define cuando describe su estilo de esgrima: "Te empujan y retrocedes; te vuelven a empujar y retrocedes más. Pero nunca te rindes y finalmente, cuando tu enemigo está cansado, atacas". Con esa misma lógica, después de invertir la primera mitad del film en establecer cuidadosamente las motivaciones de todo el mundo, Kobayashi desarrolla en la segunda parte un enfrentamiento de potencias titánicas: de un lado, el señor feudal y su corte de obsecuentes; del otro lado dos jóvenes amantes, pero sobre todo Sasahara, quien encuentra en la preservación de esa pareja una razón para vivir. Ambas potencias chocan de manera definitiva, hasta el final, y las dos triunfan a su manera.
En Argentina no existía una buena copia en 35 mm de este film. La que se exhibe fue obtenida a partir de un negativo parcial que se completó con material de una copia positiva generosamente proporcionada por Cinemateca Uruguaya.


Cine mudo + música en vivo
En colaboración con el Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”

El cálculo da resultados siniestros: del total de films producidos durante el período mudo del cine argentino, un 95% se considera perdido. El Museo del Cine y APROCINAIN han rescatado de manera conjunta, gracias al aporte del Festival Internacional de Mar del Plata, dos films sobrevivientes, que se exhibirán con música en vivo compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra, coordinada por Fernando Kabusacki.

Hasta después de muerta (Argentina, 1916) de Florencio Parravicini, Eduardo Martínez de la Pera y Ernesto Gunche, c/Florencio Parravicini, Orfilia Rico, Enrique Serrano. 90’.
Comienza en paso de comedia ligera, en una pensión de ambiente típico donde dos estudiantes de medicina (Parravicini, Argentino Gómez) deben tratar con la imponente dueña (Orfilia Rico) y rescatan a la joven Carmen (Silvia Parodi) de las atenciones de su jefe (Enrique Serrano). Luego de algunas escenas cómicas, notables por su frescura e ingenio (la puerta con llave de Orfilia Rico, el cuento del tío que ejecuta Parravicini en un restaurante), el humor cede paso al drama: la muchacha se enamora de uno de los estudiantes, pero éste sólo piensa en ascender socialmente a través de un matrimonio por conveniencia. Luego del éxito de Nobleza gaucha, dos de sus realizadores (Martínez de la Pera y Gunche) abrieron estudios propios y convocaron a Parravicini para escribir y codirigir este film, que fue un éxito. Martínez de la Pera y Gunche habían logrado una calidad técnica superior a la de todo el cine argentino de entonces, evidente en las imágenes de este film. Procurando superar el origen teatral del tema, Parravicini dio protagonismo a la ciudad a través del rodaje en exteriores y agregó una dinámica escena de búsqueda policial. El argumento culmina en una situación (“Contempla tu obra”, dice el personaje de Parravicini) que debe contarse entre las más macabras de la historia del melodrama.

Mi alazán tostao (Argentina, 1923) de Nelo Cosimi, c/Nelo Cosimi, Raquel Garín, Augusto Gonsalves. 60’.
Nelo Cosimi fue uno de los pocos pioneros del cine mudo argentino que, pese a toda adversidad, lograron mantener una filmografía más o menos constante durante el período. Sin embargo, hasta el reciente hallazgo de Mi alazán tostao en el Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”, se suponía que ninguna de sus películas mudas había sobrevivido.
Mi alazán tostao combina elementos del western norteamericano y del melodrama campero, emblematizado en el ya clásico Nobleza gaucha (Martínez de la Pera, Cairo y Gunche, 1915). De este film tomó la polarización de caracteres, el personaje del inmigrante compinche, la autoridad inepta o corrupta pero siempre de parte de los poderosos, y hasta alguna situación precisa: el protagonista Silvestre conoce a la bella Eulalia al rescatarla luego de sufrir un accidente, de un modo semejante al primer encuentro de Juan y María en Nobleza gaucha. Del western convencional toma el arquetipo del forastero heroico y buen jinete, capaz de hacer justicia en un pueblo corrupto, el caballo como personaje que contribuye a resolver la acción, el tipo de amenaza que se cierne sobre los personajes buenos (en este caso, la perspectiva de un injusto desalojo). La resolución es, sin embargo, muy argentina: la autoridad sólo respeta los uniformes y la acción del héroe se ve siempre limitada por la tragedia.
El film demuestra además que Cosimi, como el Negro Ferreyra, manejaba con fluidez y destreza los recursos narrativos propios del cine. La sencillez argumental de Mi alazán tostao no es obstáculo para que el realizador refuerce el relato con un montaje dinámico, acciones paralelas, sintéticos flashbacks y hasta la apelación a imágenes metafóricas sorprendentes, como el plano del cielo que se nubla mientras el villano procura seducir a la muchacha con malas artes.
El film se encontró ligeramente incompleto, por lo que algunos textos suplementarios fueron redactados para dar cuenta de las escenas faltantes. Un ejemplar del afiche original del film fue conservado y restaurado este año por el Museo del Cine.


Reposiciones
Rescatados en ediciones anteriores, estos films también podrán verse en copias nuevas durante julio.

Sabotaje (Sabotage, Inglaterra, 1936) de Alfred Hitchcock, c/Sylvia Sydney, John Loder y Oskar Homolka. 76’.
Historia de intrigas anarquistas, Sabotaje se hizo célebre por una antológica escena de suspenso en la que un muchacho se pasea por la ciudad sin saber que es el portador de una bomba.

El último perro (Argentina, 1956) de Lucas Demare, c/Hugo del Carril, Nelly Meden, Nelly Panizza. 95’.
La vida en las postas de la pampa durante la segunda mitad del siglo XIX fue representada aquí por Lucas Demare con el mismo aliento épico de sus anteriores La guerra gaucha (1942) y Pampa Bárbara (1945).

El soldadito (Le petit soldat, Francia, 1960/63) de Jean-Luc Godard, c/Michel Subor, Anna Karina, Henri-Jacques Huet. 88’.
Tras el éxito de Sin aliento, Godard irritó a las autoridades francesas con su segundo film, por aludir explícitamente a la guerra de Argelia. La consecuencia fue una prohibición que se mantuvo durante tres años.

El último suspiro (Le deuxieme souffle, Francia, 1966) de Jean-Pierre Melville, c/Lino Ventura, Paul Meurisse, Raymond Pellegrin. 130’.
La amistad masculina y los códigos de honor entre bandidos son los ejes sobre los que Melville hace funcionar esa obra, con un sentido tan ascético de la aventura que se lo ha comparado con el cine de Bresson.

Escenas de la vida conyugal (Scener ur ett äktenskap, Suecia, 1973) de Ingmar Bergman, c/Liv Ullmann, Erland Josephson. 155’.
La crisis matrimonial de una pareja madura fue descripta por Bergman en su primer trabajo para TV. Este año el realizador retomó los mismos personajes en Saraband, su regreso al cine.

Venecia rojo shocking (Don’t Look Now, Gran Bretaña, 1973) de Nicolas Roeg, c/Julie Christie, Donald Sutherland, Hilary Mason. 110’.
Más que una película de horror, el film es un laberinto en el que nada resulta ser lo que parece, excepto la idea de la pérdida, en su sentido más profundo y desolador.

Hermanas diabólicas (Sisters, EUA, 1973) de Brian De Palma, c/Margot Kidder, Jennifer Salt, Charles Durning. 92’.
De Palma comenzó a definir su estilo con este thriller de suspenso, que contiene sus primeros homenajes a Alfred Hitchcock.

El ciudadano (Citizen Kane, EUA, 1941) de Orson Welles, c/Orson Welles, Joseph Cotten, Everett Sloane. 119’.
Welles se inspiró en el magnate del periodismo William Randolph Hearst para realizar su ópera prima, cuya audacia formal y temática abrió las puertas a la modernidad para la representación cinematográfica.

Cuéntame tu vida (Spellbound, EUA, 1945) de Alfred Hitchcock, c/Gregory Peck, Ingrid Bergman, Leo G. Carroll. 111’.
El psicoanálisis resulta ser la única herramienta que permite descifrar las claves de esta atípica intriga policial, que cuenta con una escena onírica diseñada por Salvador Dalí y con una exquisita partitura compuesta por Miklos Rozsa.

Apenas un delincuente (Argentina, 1948) de Hugo Fregonese, c/Jorge Salcedo, Sebastián Chiola, Tito Alonso. 88’.
Un hombre comete una estafa y acepta ir a la cárcel confiando en disfrutar del dinero una vez cumplida la condena. Dos episodios reales proporcionaron el tema para este hito del cine policial argentino.

Mientras la ciudad duerme (The Asphalt Jungle, EUA, 1950) de John Huston, c/Sterling Hayden, Jean Hagen, Sam Jaffe. 112’.
Basada en una novela negra de W. R. Burnett, el film describe la preparación, ejecución y consecuencias de un asalto minuciosamente planificado.

Peeping Tom (Inglaterra, 1960) de Michael Powell, c/Carl Boehm, Moira Shearer, Anna Massey. 101’.
Maldito y políticamente incorrecto, en su momento el film terminó con la carrera de Powell, pero años después fue reivindicado como un clásico.

King Kong (EUA, 1933) de Ernest B. Schoedsack y Merian C. Cooper, c/Fay Wray, Robert Armstrong, Bruce Cabot. 90’.
Esta primera versión de las aventuras del célebre gorila gigantesco sigue siendo uno de los grandes films del cine fantástico.

Yojimbo (Japón, 1961) de Akira Kurosawa, c/Toshiro Mifune, Tatsuya Nakadai, Eijiro Tono. 110’.
El enfrentamiento a muerte entre dos bandas de malhechores mantiene aterrorizado a un pueblo. Un samurai vagabundo decide intervenir para beneficiarse y, a pesar suyo, se encuentra ante la posibilidad de hacer justicia.

Alphaville (Francia, 1965) de Jean-Luc Godard, c/Eddie Constantine, Anna Karina, Akim Tamiroff. 99’.
El agente secreto Lemmy Caution llega a la extraña ciudad de Alphaville para combatir la ausencia de emoción.

Gritos y susurros (Viskningar och rop, Suecia, 1972) de Ingmar Bergman, c/Harriet Andersson, Ingrid Thulin, Liv Ullmann. 91’.
La agonía de una mujer es la excusa de la que Bergman se vale para describir el complejo entramado que une (y separa) a cuatro mujeres.

Una noche en la ópera (A Night at the Opera, EUA, 1935) de Sam Wood, c/Groucho, Harpo y Chico Marx, Margaret Dumont, Kitty Carlisle, Allan Jones. 92’,
El humor surrealista de los hermanos Marx subvierte el mundo de la ópera en esta comedia clásica.

Agonía de amor (The Paradine Case, EUA, 1947) de Alfred Hitchcock, c/Gregory Peck, Ann Todd, Charles Laughton, Charles Coburn, Louis Jourdan, Alida Valli. 131’. Un respetable abogado se arriesga a dejar de serlo por amor a una mujer acusada de asesinato, a la que debe defender.

La tregua (Argentina, 1974) de Sergio Renán, c/Héctor Alterio, Ana María Picchio, Luis Brandoni, Marilina Ross. 108’
Clásico del cine argentino contemporáneo, sobre novela de Benedetti, que mereció la primera nominación al Oscar para nuestro cine.

Juana de los Ángeles (Matka Joanna od aniolów, Polonia, 1961) de Jerzy Kawalerowicz, c/Lucyna Winnicka, Mieczyslaw Voit, Anna Cipielewska. 105’.
La historia de las monjas poseídas de Loudon, transformada por Kawalerowicz en una crónica sobre los efectos de la represión.

El salario del miedo (Le salaire de la peur, Francia, 1953) de Henri-Georges Clouzot, c/Yves Montand, Charles Vanel, Peter Van Eyck. 120’.
Un grupo de hombres desesperados enfrenta toda clase de peligros para trasladar un importante cargamento de nitroglicerina en las peores condiciones imaginables.


Cine mudo + música en vivo
Estos films se exhibirán con acompañamiento musical en vivo, compuesto e interpretado por la National Film Chamber Orchestra, coordinada por Fernando Kabusacki:

Nobleza gaucha (Argentina, 1915) de Eduardo Martínez de la Pera, Ernesto Gunche y Humberto Cairo, c/Arturo Mario, María Padín. 70’.
Primer gran éxito del cine argentino, restaurado en forma completa por APROCINAIN.

El gabinete del Dr. Caligari (Das Kabinett des Dr. Caligari, Alemania, 1920) de Robert Wiene, c/Werner Krauss, Conrad Veidt, Lil Dagover. 60’.
La película que introdujo el expresionismo al cine, en copia completa, con virados a color originales.

Malba.cine JUNIO 2004


2. Film del mes IX
Continúa Rebelión de Federico Urioste (documental, Argentina, 2003)
Viernes y sábados a las 22:00


“ (...) ¿Por qué hice Rebelión? La historia del Cordobazo es la historia de un alzamiento popular en una ciudad, en 1969, en medio de la dictadura del General Onganía. Ahí, la clase trabajadora, los estudiantes y las clases medias confluyeron en una enorme movilización. El Cordobazo fue la máxima expresión del desarrollo de las conciencias de las masas y repercutió en el resto del país, produciendo hechos similares en Rosario y Tucumán. Este acontecimiento marcó a toda una generación. Y en la Argentina, donde la memoria es muy flaca, es importante rescatar la memoria, porque sin ella no hay identidad, y es entonces cuando otros escriben la historia por uno.” Federico Urioste


Ficha técnica

Rebelión (Argentina, 2003) Dirección: Federico Urioste / Guión y Textos: Norberto Vieyra y Federico Urioste / Investigación Histórica: Alicia Lamas y Federico Urioste / Producción ejecutiva: Marcelo Altmark y Federico Urioste / Fotografía y cámara: Pablo Salomón, Rodolfo Solari y Alejandro Areal Vélez / Narración: Vando Villamil / Diseño de sonido: Carlos Cortés / Edición: Norberto Vieyra / Música: Martín Pavlosvky


Federico Urioste (Buenos Aires, 1940) estudió Sociología, Dirección Teatral, Estructura Dramática y Fotografía. Residió en España desde 1977, donde trabajó como asistente de dirección en teatro y en medios audiovisuales. Luego se trasladó a Inglaterra para estudiar cine en el London International Film School. Desde su regreso a la Argentina, en 1982, trabaja en la producción de documentales. Recibió el Premio a la Mejor Investigación en el IX Festival de Cinema Latinoamericano de Trieste de 1994 por el film Hundan al Belgrano (1996), documental dirigido en co-producción con Channel Four Televisión (UK). Filmografía completa: El hijo (cortometraje basado en un cuento de Horacio Quiroga; Buenos Aires, 1979); Last Soft Area (cortometraje documental que narra la lucha de Covent Garden en la década del 70; Londres, 1982. Finalista en el concurso de Escuelas de Cine de Londres); Ecos de los Andes (documental; co-dirección con Miguel Pereira; Argentina, 1983); Platería del período del Virreinato (documentales realizados para el Museo Isaac Fernández Blanco; Buenos Aires, 1984); Carlos Gardel (documental para la Red Hispano Parlante de USA; Argentina, 1985); La República Perdida II (largometraje documental; director asistente; Buenos Aires, 1986)






Malba.cine JULIO 2004


3. Ciclo Trasnoches. Clásico bizarro
La noche de los muertos vivientes de George Romero (Night of the Living Dead, EUA, 1968, 96’)
Viernes a las 24:00

El film que cambió para siempre el género de horror y se convirtió casi instantáneamente en una obra de culto, podrá verse por primera vez en fílmico en Argentina, en copia nueva, con subtítulos en castellano.

En el principio fue George Romero. Con un presupuesto exiguo, la ayuda de sus amigos y una inteligencia que él mismo suele desestimar, el realizador creó el film de horror más influyente de todos los tiempos. Hubo directores que se atrevieron a filmar imágenes de horror explícito antes que Romero, pero nadie había logrado hacer con ellas una obra de verdadero suspenso y eficacia narrativa.

La historia es clásica y fue imitada cientos de veces: varias personas coinciden en una casa abandonada, buscando refugiarse de una horda de zombies devoradores de carne humana. Aunque hay referencias vagas a la radiación contenida en un satélite caído a tierra de manera imprevista, nunca se sabe con certeza qué cosa ha reanimado a los muertos. Lo cierto es que el mal que los moviliza es contagioso y, aunque se los puede eliminar con facilidad, el verdadero problema es que están por todas partes.

Romero destruyó varios lugares comunes del género en el film. Por empezar, evitó la tentación de inventar un final tranquilizador, lo cual le permitió continuar su saga en dos secuelas propias (Dawn of the Dead en 1978 y Day of the Dead en 1985) que prolongaron su visión apocalíptica del mundo. Sin dar explicaciones políticamente correctas, Romero decidió tener a un protagonista negro en una época en la que el único negro bueno del cine norteamericano era Sidney Poitier. Pero lo más perturbador del film fue la idea de desplazar a los zombies a un amenazante plano secundario para concentrarse en el verdadero foco de tensión, que es la lucha por el poder entre los improvisados resistentes de la casa. A la media hora de acción, los zombies no importan tanto como las miserias humanas que emergen sin cesar ante la crisis.
La revisión contemporánea de La noche de los muertos vivientes confirma su vigencia y ratifica que la transparencia de los recursos expresivos del realizador estuvo muy por encima de todo efectismo. La sensación de inquietud y tensión está lograda a través de un montaje dinámico y preciso, con estallidos de violencia en el interior de la casa que contrastan con la relativa placidez de los muertos que pululan tambaleantes por el exterior. El estilo seco y casi documental que elige Romero incrementa la impresión de realismo y, por lo tanto, el efecto perturbador de esa intromisión sobrenatural en un universo tan evidentemente cotidiano.

Pero el film tampoco se agota en su impecable superficie. En las luchas internas por el poder, en la ausencia de respuesta clara por parte de las instituciones, en el evidente gusto por armarse y matar que demuestra una parte de la sociedad norteamericana, y, sobre todo, en el devastador final, resulta imposible no advertir que Romero está hablando de horrores y angustias mucho más concretos que sus muertos vivientes.

Aunque se trata del film que inauguró el cine de horror moderno, que influyó a realizadores del género tan importantes como John Carpenter, Wes Craven y Sam Raimi, y que inspiró toda clase de imitaciones, remakes y seudo secuelas en todas partes del mundo, La noche de los muertos vivientes nunca fue estrenada en Argentina. La copia que se exhibirá, la primera en fílmico que llega a nuestro país, fue adquirida recientemente en Estados Unidos por el coleccionista Fabio Manes.

Biografía

George A. Romero nació en Nueva York en 1940, pero vive y trabaja en Pittsburgh. Night of the Living Dead fue su primer film y, aunque procuró desprenderse del género varias veces a lo largo de su carrera (There’s Always Vanilla, 1971; Hungry Wives, 1973), sus mejores obras pertenecen a él. Además de Dawn of the Dead (1978) y Day of the Dead (1985), que completan –hasta la fecha– una trilogía de los muertos vivientes, realizó un excelente thriller titulado The Crazies (1973), sobre una epidemia de locura producida por el gobierno de Estados Unidos, y una original vuelta de tuerca sobre el tema del vampirismo titulada Martin (1978). Después, realizó su película más mainstream hasta la fecha, Creepshow (1982), sobre relatos de Stephen King, a quien volvió a adaptar en La mitad siniestra (1993). También realizó Knightriders (1981), Monkey Shines (1988) y Bruiser (2001). En colaboración con Dario Argento realizó Ojos diabólicos en 1990. Con mayor o menor éxito, el conjunto de su obra se encuentra entre la más original, influyente y genuinamente independiente de la historia del cine fantástico.

Ficha técnica

Dirección: George A. Romero / Libreto: George A. Romero, John A. Russo / Fotografía: George A. Romero / Montaje: George A. Romero, John Russo / Maquillaje especial: Vincent Guastini, Karl Hardman, Bruce Capristo / Productores: Karl Hardman, Russell Streiner. Productoras: Image Ten – Laurel. Con Duane Jones (Ben), Judith O’Dea (Barbra), Karl Hardman (Harry Cooper), Marilyn Eastman (Helen Cooper), Keith Wayne (Tom), Judith Riley (Judy), Kyra Schon (Karen Cooper). Duración original: 96’.

Malba.cine JULIO 2004


4. Rescate del mes: Los amantes de Louis Malle (Francia, 1958)
Domingo 18 a las 22:00


Por una cuestión generacional, el cineasta francés Louis Malle (1932-1995) quedó integrado a la Nouvelle Vague, aunque no formaba parte ni del grupo de críticos de la revista Cahiers du cinéma que había decidido pasar al cine (Chabrol, Godard, Truffaut, Rohmer y otros) ni del grupo de la llamada “margen izquierda” (Varda, Resnais, Marker, etc), que tampoco estaba en la revista y adoptaba una posición de mayor compromiso social y político.

Malle había hecho su primer largo en 1956, un documental en colaboración con el oceanógrafo Jacques Cocteau, y en 1958 tuvo un importante éxito de crítica y público con el thriller Ascensor para el cadalso, con Jeanne Moreau. Inmediatamente, actriz y realizador volvieron a colaborar en Los amantes, actualizando un relato del siglo XVIII acerca de una dama aburrida que abandona a su familia por un hombre más joven.

A diferencia de Ascensor..., la trama de Los amantes es más bien leve. En cambio, el estilo del realizador resulta mucho más depurado y elegante, adaptándose al medio social en el que transcurre la acción. El estreno del film estuvo rodeado de cierto escándalo internacional, en parte por un largo primer plano del rostro de Jeanne Moreau durante un acto sexual que tenía lugar a espaldas de su marido. Y en parte, también, porque el relato evitaba todas las formas de la hipocresía habituales en el cine de entonces. Como escribió Homero Alsina Thevenet, "Al final del relato, mujer y amante escapaban en automóvil, tras descubrir con alegría que el sexo era más importante que la tradición, que la familia y que la propiedad".


Ficha técnica

Los amantes de Louis Malle (Francia, 1958) Dirección: Louis Malle / Argumento: relato de Dominique Vivant / Guión: Louise de Vilmorin, Louis Malle / Fotografía: Henri Decaë. Música: Alain De Rosnay / Montaje: Léonide Azar / Productor: Irene Leriche. Con Jeanne Moreau (Jeanne Tournier), Jean-Marc Bory (Bernard Dubois-Lambert), Judith Magre (Maggy Thiebaut-Leroy), José Luis de Villalonga (Raoul Flores), Gaston Modot (Coudray). Duración original: 90’.





Copias nuevas en 35 mm gestionadas por Malba, con el aporte de KODAK y del laboratorio CINECOLOR.

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5. Ciclo ADF – Malba.cine
100 años, luz (un recorrido por la historia de la dirección de fotografía en el cine)

Décimo encuentro
Cuando levanta la niebla de Emilio Fernández (México, 1952, 100’)
Sábado 31 a las 18:00

“Durante cuarenta años, en compañía de otros hombres igualmente apasionados en el oficio de inventar imágenes, no he hecho otra cosa que delimitar la realidad entre las manos de una cámara fotográfica. Este privilegio excepcional me ha enseñado a conducir los sentidos hasta el corazón de la realidad y constituirme en la mirada de importantes inquisidores del alma humana.” Gabriel Figueroa

“El nombre de Gabriel Figueroa es evocación de luz, sombra, paisaje y nacionalismo. A través de sus 213 películas logró, junto con Alex Phillips, Ross Fischer, Jack Draper y Paul Strand entre otros, establecer el valor real de la fotografía en el cine, convirtiéndola en uno de los factores que le dieron grandeza al cine mexicano en la llamada época de oro.

Su lente descubrió un México de claroscuros: a través de su mirada nos asomamos a un país vibrante y lleno de vida. Como él mismo lo expresó: “Estoy seguro de que si algún mérito tengo, es saber servirme de mis ojos, que conducen a las cámaras en la tarea de aprisionar no sólo los colores, las luces y las sombras, sino el movimiento que es la vida.”

Su trabajo en Flor silvestre (1943), bajo la dirección de Emilio “Indio” Fernández, marcó el inicio de una colaboración que produciría más de 20 películas y que contó con la participación de los mejores escritores y actores de la época. Figueroa se acopla a las exigencias y estilo del “Indio” Fernández descubriendo en cada escena la grandeza de los paisajes urbanos y campiranos; su cámara contribuyó a dramatizar el trabajo actoral hasta un punto magistral. En aquellas películas los motivos recurrentes eran el amor, las costumbres y la historia nacional en un afán de rescatar la mexicanidad. Su trabajo llevó al cine mexicano a los principales festivales de cinematografía en el mundo y lo hizo acreedor de diversos premios. Influenciado por David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y José Clemente Orozco, en su trabajo encontramos una simbiosis entre pintura y fotografía, resultado de la combinación de la composición plástica y el movimiento y la luz.

En 1953, fue nominado al Premio Ariel que otorga la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas por dos películas: Cuando levanta la niebla, de Emilio “Indio” Fernández, y El rebozo de Soledad de Roberto Gavaldón (por la cual recibió finalmente el galardón). Desde su retiro de los sets de filmación en 1982, Figueroa formó parte de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, donde recibió en 1987 el Ariel de Oro por su extraordinaria aportación a la cinematografía mexicana. Falleció en 1997.”

Extraído de:
www.redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/luces_de_la_ciudad/Maestros/gfigueroa/figueroa1.htm y www.cinemexicano.mty.itesm.mx/directores/figueroa.html


Ficha técnica

Cuando levanta la niebla (México, 1952, 100’). Dirección: Emilio Fernández / Libreto: Julio Alejandro, Iñigo de Martino, Adolfo Torres Portillo / Fotografía: Gabriel Figueroa / Música: Antonio Díaz Conde / Montaje: Gloria Schoemann / Productor: Miguel Alemán (h). Con Arturo de Córdova, María Elena Marqués, Columba Domínguez, Tito Junco, Arturo Soto Rangel, Wolf Rubinski, Linda Cristal. Duración original: 100’.


Malba.cine JULIO 2004


6. Quimera de Eryk Rocha y Tunga (Brasil, 2004). 16’.
Jueves y domingos a las 13:30, con entrada gratuita

Malba.cine vuelve a exhibir el cortometraje Quimera, de Eryk Rocha y del artista brasileño Tunga, estrenado en el museo en el mes de mayo.

Seleccionado para la edición 2004 el Festival de Cannes, el corto transporta al espectador hacia un viaje imprevisible, donde el límite entre las artes plásticas y el cine también se torna invisible. Según Tunga, “el tema central del film es la armonía de la heterogéneo”, y Rocha agrega que “lo que se ve en la pantalla es flujo, es sensorial, es delirio, es sueño”.


Malba.cine JULIO 2004


7. Exhibición especial: concurso internacional de piano Martha Argerich. Un documental de Stéphanie Argerich
Domingo 4 a las 18:00


El Segundo Concurso Internacional de Piano Martha Argerich se realizó en Buenos Aires entre el 25 y el 31 de agosto de 2003, organizado por Martha Argerich, el Centro de Estudios Pianísticos y la Fundación Teatro Colón, con la finalidad de promover a jóvenes talentos. Durante una semana, once pianistas de distintas partes del mundo compitieron en el Teatro Colón por un premio de U$S 10.000 y el honor de tocar durante el Festival Martha Argerich.

El jurado estuvo presidido por la gran pianista argentina e integrado por Akiko Ebi (Japón), Alexis Golovin (Rusia), Gyorgy Sandor (Hungría) y Eduardo Delgado (Argentina). El primer premio fue compartido por Sergio Monteiro y Alexandre Dossin, ambos brasileños. El segundo premio fue otorgado a Oxana Mikhailoff, de Rusia.

El objetivo de este documental fue registrar el evento de manera divertida e informal desde el punto de vista de los protagonistas, compartiendo con el espectador la tensión y la emoción de los competidores, la tarea del jurado, el entusiasmo del público y el clima de un acontecimiento único.

El lugar de la acción fue nada menos que el Teatro Colón. Se registró el trabajo de los pianistas día a día, en los ensayos, tocando en solos, en tríos y con orquesta. Cuatro cámaras los acompañaron desde su llegada al aeropuerto hasta el concierto final, donde Monteiro y Dossin tocaron con la orquesta Filarmónica de Buenos Aires bajo la dirección de Ligia Amadio. Además, compartieron con los miembros del jurado el trabajo de discusión y decisión y también los momentos durante los cuales el espectador podrá conocer otras facetas de estos artistas, en especial, de Martha Argerich.


Ficha técnica

Concurso internacional de piano Martha Argerich. Dirección: Stéphanie Argerich / Producción: Hernán Belón / Cámara 1: Stéphanie Argerich / Cámara 2: Gastón Solnicki / Cámara 3: Lorena Fernández Núñez / Cámara 4: Sergio Piñeyro / Sonido: Hernán Gerard / Montaje: Hernán Belón, Sebastián Carreras, Nicolás Carreras. Duración original: 165’, con dos intervalos.



Malba.cine JULIO 2004


8. Programación día a día


Jueves 1º
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 Sabotaje de Alfred Hitchcock
16:00 El soldadito de Jean-Luc Godard
18:00 El ciudadano de Orson Welles
20:00 La ley que olvidaron de José Ferreyra
22:30 Repulsión de Roman Polanski

Viernes 2
14:00 El último suspiro de Jean-Pierre Melville
16:00 Los jóvenes viejos de Rodolfo Kuhn
18:00 Mamma Roma de Pier Paolo Pasolini
20:00 El séptimo sello de Ingmar Bergman
22:00 Rebelión de Federico Urioste
24:00 La noche de los muertos vivientes de George A. Romero

Sábado 3
14:00 Una noche en la ópera de Sam Wood
16:00 El amor a los veinte años de F. Truffaut, R. Rossellini, M. Ophüls, A. Wajda y S. Ishihara
18:00 El soldadito de Jean-Luc Godard
20:00 Los jóvenes viejos de Rodolfo Kuhn
22:00 Rebelión de Federico Urioste
24:00 Repulsión de Roman Polanski

Domingo 4
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 La ley que olvidaron de José Ferreyra
16:00 Mamma Roma de Pier Paolo Pasolini
18:00 Concurso Internacional de Piano Martha Argerich de Stéphanie Argerich
22:00 El séptimo sello de Ingmar Bergman

Jueves 8
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 Cuéntame tu vida de Alfred Hitchcock
16:15 Sabotaje de Alfred Hitchcock
18:00 Apenas un delincuente de Hugo Fregonese
20:00 Mientras la ciudad duerme de John Huston
22:00 Los jóvenes viejos de Rodolfo Kuhn

Viernes 9
14:00 Mamma Roma de Pier Paolo Pasolini
16:00 El ciudadano de Orson Welles
18:15 La tregua de Sergio Renán
20:00 El amor a los veinte años de F. Truffaut, R. Rossellini, M. Ophüls, A. Wajda y S. Ishihara
22:00 Rebelión de Federico Urioste
24:00 La noche de los muertos vivientes de George A. Romero

Sábado 10
14:00 Agonía de amor de Alfred Hitchcock
16:15 La tregua de Sergio Renán
18:00 Escenas de la vida conyugal de Ingmar Bergman
22:00 Rebelión de Federico Urioste
24:00 Venecia rojo shocking de Nicolas Roeg

Domingo 11
13:30 Quimera de Eryk Rocha
14:00 El séptimo sello de Ingmar Bergman
16:00 Juana de los Ángeles de Jerzy Kawalerowicz
18:00 Nobleza gaucha de H. Cairo, E. Gunche y E. M. de la Pera + música en vivo
20:00 Amanecer de F. W. Murnau + música en vivo
22:00 Gritos y susurros de Ingmar Bergman

Jueves 15
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 El séptimo sello de Ingmar Bergman
16:00 Mamma Roma de Pier Paolo Pasolini
20:30 El salario del miedo de Henri-Georges Clouzot
23:00 Peeping Tom de Michael Powell

Viernes 16
14:00 El soldadito de Jean-Luc Godard
16:00 Alphaville de Jean-Luc Godard
18:00 Cuéntame tu vida de Alfred Hitchcock
20:15 La guerra gaucha de Lucas Demare
22:00 Rebelión de Federico Urioste
24:00 La noche de los muertos vivientes de George A. Romero

Sábado 17
16:30 Repulsión de Roman Polanski
18:15 La guerra gaucha de Lucas Demare
20:00 Cuéntame tu vida de Alfred Hitchcock
22:00 Rebelión de Federico Urioste
24:00 Hermanas diabólicas de Brian De Palma

Domingo 18
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 King Kong de E. B. Schoedsack y M. C. Cooper
16:00 La guerra gaucha de Lucas Demare
18:00 El gabinete del Dr. Caligari de Robert Wiene + música en vivo
20:00 Amanecer de F. W. Murnau + música en vivo
22:00 Rescate del mes: Los amantes de Louis Malle

Miércoles 21
14:00 Cortometrajes de La Pantera Rosa
16:00 Bichos de John Lasseter y Andrew Stanton

Jueves 22
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 La bella durmiente de Walt Disney
16:00 El globo rojo + Crin blanca de Albert Lamorisse
18:00 Alphaville de Jean-Luc Godard
20:00 La guerra gaucha de Lucas Demare
22:00 Rebelión de Masaki Kobayashi

Viernes 23
16:30 Peter Pan de Walt Disney
18:00 Shock Corridor de Sam Fuller
20:00 El ciudadano de Orson Welles
22:15 Rebelión de Federico Urioste
24:00 La noche de los muertos vivientes de George A. Romero

Sábado 24
16:30 Los 400 golpes + Los mocosos de François Truffaut
18:30 El amor a los veinte años de F. Truffaut, R. Rossellini, M. Ophüls, A. Wajda y S. Ishihara
20:30 Shock Corridor de Sam Fuller
22:15 Rebelión de Federico Urioste
24:00 Función especial Lucky Strike: Cuéntame tu vida de Alfred Hitchcock

Domingo 25
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 Destino de Salvador Dalí y Walt Disney + Sinfonías tontas
16:30 El pibe de Charles Chaplin + música en vivo
18:00 Amanecer de F. W. Murnau + música en vivo
20:00 Hasta después de muerta de E. Gunche, E. M. de la Pera y F. Parravicini + música en vivo
22:00 Mi alazán tostao de Nelo Cosimi + música en vivo

Miércoles 28
14:00 Cortometrajes de Mickey y Donald
16:00 Superman de Richard Donner

Jueves 29
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 Destino de Salvador Dalí y Walt Disney + Sinfonías tontas
16:00 Superman II de Richard Lester
18:15 Agonía de amor de Alfred Hitchcock
20:30 Escenas de la vida conyugal de Ingmar Bergman

Viernes 30
16:30 La noche de las narices frías de Walt Disney
18:00 Cuéntame tu vida de Alfred Hitchcock
20:00 Rebelión de Masaki Kobayashi
22:15 Rebelión de Federico Urioste
24:00 La noche de los muertos vivientes de George A. Romero

Sábado 31
16:30 Peter Pan de Walt Disney
18:00 ADF: Cuando levanta la niebla de Emilio Fernández
22:00 Rebelión de Federico Urioste
24:00 Shock Corridor de Sam Fuller

Agosto

Domingo 1º
13:30 Quimera de Eryk Rocha y Tunga
14:00 Bichos de John Lasseter y Andrew Stanton
16:00 La bella durmiente de Walt Disney
18:00 Hasta después de muerta de E. Gunche, E. M. de la Pera y F. Parravicini + música en vivo
20:00 Mi alazán tostao de Nelo Cosimi + música en vivo
22:00 Shock Corridor de Sam Fuller