Malba - Fundación Costantini - Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
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Prensa
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Exposición temporaria
Obras 1900-1960. Colección pictórica del Banco Nacional de México
Del viernes 13 de marzo al 25 de mayo de 2009
Inauguración: jueves 12 de marzo a las 19:00


El próximo jueves 12 de marzo, Malba – Fundación Costantini abre el calendario 2009 con una exposición dedicada al arte moderno mexicano, desde comienzos del siglo XX hasta los años 60, con obras pertenecientes a la colección del Banco Nacional de México (Banamex), referente privado del arte y el patrimonio cultural de México.

La muestra reúne una selección de 60 pinturas de más de 30 artistas como Abraham Ángel, Gerardo Murillo (Dr. Atl), José Miguel Covarrubias, Frida Kahlo, Alfonso Michel, Juan O'Gorman, José Clemente Orozco, Diego Rivera, Manuel Rodríguez Lozano, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Remedios Varo, Ángel Zárraga y Francisco Zúñiga, entre otros.

Esta exposición ilustra las principales corrientes pictóricas desarrolladas en México en la primera mitad del siglo XX, período atravesado por la Revolución Mexicana y caracterizado por el vaivén entre las vanguardias y las escuelas tradicionales; entre la manifestación muralista y la pintura de caballete; entre la vocación por expresar un tono nacionalista y la voluntad por vincularse con las tendencias internacionales.

Se exhiben piezas emblemáticas del arte moderno latinoamericano como Desfile del 1° de mayo en Moscú (1956) y Sábado de Gloria (Quema de Judas) (1929), de Diego Rivera; Los frutos de la tierra (1938), de Frida Kahlo; Naturaleza muerta con plátanos (1928), de Rufino Tamayo; Mujer con figura volando (1945) y Sacrificio Humano (1947), de José Clemente Orozco; Mujer con metate (1931), de David Alfaro Siqueiros; La chica (retrato de mujer) (1924), de Abraham Ángel; Paricutín (1943-1949), de Dr. Atl; Mujer en bicicleta (s/f), de Remedios Varo; El joven de las manos (1942), de Agustín Lazo; Cabeza de hombre (1926), de Manuel Rodríguez Lozano; y Entre la Filosofía y la Ciencia (1948), de Juan O’ Gorman.

La temática es amplia y va desde paisajes, retratos, naturalezas muertas, temas religiosos, simbólicos, murales y escenas costumbristas, hasta composiciones surrealistas y expresionismos tendientes a la abstracción y al informalismo.


Del modernismo a la pintura mural
El inicio del siglo XX en México heredó de Europa diversas corrientes artísticas que definieron las nuevas tendencias estéticas y que influenciaron notablemente el arte moderno mexicano. El impresionismo -seguido en forma original por Joaquín Clausell, y en un principio por Dr. Atl y Rufino Tamayo-, el puntillismo, el postimpresionismo y el fauvismo, entre otros, fueron utilizados por muchos jóvenes pintores que experimentaron para buscar su propio lenguaje.

El modernismo fue el primer movimiento literario y artístico con el que los países hispanoamericanos tuvieron voz propia. Caracterizado por la voluntad de independencia, la creación de un mundo ideal de refinamientos y una sensibilidad abierta a la diversidad, su espíritu se manifestó en un arte decididamente cosmopolita.

Entre 1898 y 1911, se publicó la Revista Moderna, que recogió los ideales modernistas de poetas, pintores, escultores y músicos. En 1906 salió a la luz la revista Savia Moderna, con colaboradores e ilustradores como Roberto Montenegro, Saturnino Herrán, Diego Rivera, entre otros. En 1909 un grupo de intelectuales fundó el Ateneo de la Juventud, que introdujo ciertos criterios distintivos en la comprensión del arte. Sus aportes más importantes se dieron básicamente en el área de la literatura, pero son considerados iniciadores del movimiento revolucionario.

La segunda década del siglo fue un período caracterizado por los levantamientos armados. Desde finales del siglo XIX se había buscado la “identidad” de lo mexicano y algunos grupos de intelectuales y artistas se dieron a esta tarea con mayor ímpetu al comenzar el fenómeno revolucionario. En 1911 comienza la huelga estudiantil en la Escuela Nacional de Bellas Artes, situación que se resuelve con el nombramiento del pintor Alfredo Ramos Martínez, quien en 1913 funda la primera Escuela al Aire Libre, en Santa Anita. Un personaje importante en los cambios sucedidos en el arte por aquellos años fue Dr. Atl que no solo revolucionó la forma de hacer paisaje, sino que se convirtió en un verdadero animador cultural para sus compañeros.

Paralelamente a estas búsquedas de carácter político, se dieron otras que tendían a buscar en lo vernáculo, en lo popular, en lo ingenuo y espontáneo sus caminos de creación artística; sin dejar por ello de renovar los lenguajes artísticos y culturales de espaldas a la educación escolarizada de la Escuela Nacional de Bellas Artes.

A partir de la terminación de la fase armada de la Revolución Mexicana (1910 -1920), los proyectos culturales que buscaban dar cumplimiento a algunas de la demandas de la sociedad, hallaron rumbo gracias a la presencia de José Vasconcelos al frente de la Secretaría de Educación Pública. La alianza entre los artistas y el nuevo secretario fue una de las más fructíferas en la historia cultural de México ya que de ella surgió el movimiento pictórico llamado muralismo, conocido también como renacimiento mexicano por dar continuidad a un arte público y educativo ya cultivado en el México prehispánico y aún en el virreinal por los evangelizadores. Más tarde, incluso fue reconocido como la Escuela Mexicana de Pintura, creyendo ver en este movimiento pictórico, social e ideológico la culminación de la tan deseada socialización del arte.

Las figuras más importantes fueron Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco. El desarrollo de su obra fue paulatino y aunque todos encontraron en el muralismo su principal forma de expresión, cada uno lo hizo por caminos totalmente diversos.

Siqueiros fue un innovador en la manera de tratar los temas de sus obras, en sus formas y en sus técnicas. Su signo fue la monumentalidad y sus composiciones se convirtieron en campo de experimentación dejando que la materia pictórica sea en sí misma expresiva. Orozco se distingue por su expresionismo y la presencia del dominio del dibujo. Sus trágicas o sarcásticas posiciones son siempre interpretaciones de un verdadero pensador.

Rivera fue el que más se nutrió y participó en los diversos movimientos de vanguardia europea. Por ello fue muy significativa "su conversión" al arte nacional, vista como la voluntad de ser moderno pero con un lenguaje pictórico que se identifica con lo mexicano. Fue un gran colorista y estudioso de la geometría y del espacio, a los que dio una interpretación personal.


Nueva Pintura Mexicana
Paralelamente a la actividad de los “tres grandes” convivieron diversas generaciones de pintores que cuestionaron la actitud para afrontar la profesión y asumir el acto de pintar. Rufino Tamayo fue quizá el más internacional de los pintores mexicanos. Atento a los movimientos contemporáneos del arte mundial, reflejó de modo espontáneo la mexicanidad.

Hacia 1940, se fundan grupos donde se asocian pintores, grabadores, arquitectos y literatos, y se comparten luchas artísticas ideológicas y políticas. El muralismo cobra un giro, que se puede apreciar por ejemplo en la obra de Juan O’Gorman, quien aunque comprometido con la idea de una estética nacional, muestra los tipos humanos y escenas populares de una manera renovada.

A partir de los años cincuenta se acogieron los principios de libertad creadora y se logró que una nueva generación de pintores siguiera los tiempos y ritmos que los movimientos artísticos internacionales proponían, alejándose del éxito que el muralismo había traído. Artistas como Frida Kahlo y María Izquierdo pudieron expresar sus ideas artísticas vinculadas con “lo popular”, con un toque más “intimista”, o bien con el “realismo fantástico”.

El medio propicio para representar estas nuevas tendencias fue la pintura de caballete, que en un principio sirvió para alejarse del “oficialismo” y, poco a poco, tomó sus propios cauces a través de la experimentación para convertirse en la Nueva Pintura Mexicana. Los nuevos pintores defendían un arte regido por sus propias leyes, desvinculado de los problemas sociales y morales y acorde con la concepción romántica en torno al artista como creador individual. Se dio un énfasis en los factores subjetivos: el mundo imaginario y los estados de ánimo.

La crisis del nacionalismo cultural, la pintura abstracta y la nueva figuración dieron paso a una nueva forma de relación entre los pintores y el público. Se dio inicio a la reconquista del cuadro; los muros de los edificios ya no serían el único medio de expresión y apreciación de la pintura.



Acerca del Banco Nacional de México
El compromiso del Banco Nacional de México con la cultura mexicana es una convicción que nace a la par de esta institución financiera, fundada en 1884 y se refuerza, en 1971, con la creación de Fomento Cultural Banamex, A.C., organización dedicada a coordinar una amplia variedad de actividades para promover el desarrollo cultural de México.
La colección pictórica del Banco Nacional de México es un referente en el mundo del arte mexicano. Las obras, que inicialmente se ubicaron en los edificios históricos donde funcionó el banco, con el tiempo formaron la colección privada institucional más importante que existe hoy en México. Integrada fundamentalmente por pinturas, grabados, esculturas y muebles de los siglos XVII al XX, el acervo se encuentra en constante crecimiento. Su vitalidad y dinamismo se expresan en numerosas exposiciones dentro y fuera del territorio nacional, como en esta cuidada selección que se exhibe actualmente en Malba – Fundación Costantini.



Actividades relacionadas


1) Visitas guiadas

Miércoles, jueves y viernes a las 17:00.
Domingos a las 18:00.


2) Encuentro cara a cara
México desde México

A cargo de Cristina Rossi
Miércoles 18 de marzo a las 18:30. Sala 5 (2º piso).


Cristina Rossi es Licenciada en Artes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), investigadora y docente de “Historia del Arte Latinoamericano”, en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA). Fue becaria del Fondo Nacional de las Artes, asesora del Parque de la Memoria de la Ciudad de Buenos Aires e investigadora de la Fundación Espigas para el proyecto Documents of 20th Century Latin American and Latino Art, (ICAA) Museum of Fine Art Houston. Es curadora de exposiciones de artes visuales, miembro del Centro Argentino de Investigadores de Arte (CAIA) y de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA).


3) Encuentro cara a cara
Arte y cine mexicano

A cargo de Pablo Piedras y Andrea Cuarterolo
Jueves 7 de mayo a las 18:00. Biblioteca. Entrada libre y gratuita

La charla aborda las complejas y diversas influencias del arte mexicano sobre el cine de las década del ‘30 y ‘40. Propone un reconocimiento y análisis de las relaciones existentes entre la obra de artistas de la corriente pictórica muralista de la talla de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco y el trabajo de las figuras que fueron artífices de la imagen cinematográfica de la mexicanidad: los realizadores Emilio “Indio” Fernández y Sergei Eisenstein, y el cinefotógrafo Gabriel Figueroa.
Mientras el cineasta soviético, reelaboró los temas y la plástica del nacionalismo mexicano en su film inconcluso ¡Qué viva México! (1932), la dupla conformada por el “Indio” y Figueroa realizó aportes definitivos para la consolidación de la pujante industria cinematográfica nacional a partir de la producción de melodramas indigenistas como Flor Silvestre (1943), María Candelaria (1943), La perla (1945) y Pueblerina (1948). Estos son sólo algunos de los nombres propios y las obras de una época de efervescencia cultural caracterizada por el continuo diálogo entre artistas de diversas disciplinas, entre los que también puede mencionarse al fotógrafo Manuel Álvarez Bravo y a los grafistas Adolfo Best Maugard y Miguel Covarrubias.


Pablo Piedras es Licenciado en Artes Combinadas (UBA) y becario doctoral del FONCYT con un proyecto sobre cine documental argentino contemporáneo. Actualmente, codirige el grupo de investigación CIyNE especializado en el estudio de cine latinoamericano. Publicó diversos artículos sobre cine latinoamericano, es coautor, entre otros, de los libros Civilización y barbarie en el cine argentino y latinoamericano y Páginas de cine. Es coautor y editor, junto a Ana Laura Lusnich, del libro Una historia del cine político y social en Argentina (1896 – 1969) de próxima publicación. Desde 2006, se desempeña como docente de la cátedra “Historia del cine latinoamericano y argentino” (Carrera de Artes, Facultad de Filosofía y Letras, UBA).

Andrea Cuarterolo es Licenciada en Artes Combinadas (UBA) y becaria doctoral del CONICET con un proyecto sobre la influencia de la fotografía en el cine mudo argentino. Es investigadora del Instituto de Historia del Arte Argentino y Latinoamericano (UBA) y miembro del comité ejecutivo de la Sociedad Iberoamericana de Historia de la Fotografía. Ha publicado diversos artículos sobre historia de la fotografía y del cine argentino y es coautora, entre otros, de los libros Civilización y barbarie en el cine argentino y latinoamericano (Biblos, 2005), Criaturas y saberes de lo monstruoso (Facultad de Filosofía y Letras-UBA, 2008) y Una historia del cine político y social en Argentina (1896 – 1969), de próxima publicación.


4) Conferencia
Trayectorias figurativas en el arte mexicano y argentino del siglo XX

A cargo de Diana Wechsler
Lunes 11 de mayo a las 18:00. Auditorio. Entrada libre y gratuita

La riqueza y variedad de propuestas de la producción artística del siglo XX invita a trazar diferentes recorridos. En este caso, la selección que Malba presenta de la Colección Banamex ofrece la oportunidad para revisar algunas de las trayectorias de la figuración en la pintura mexicana del siglo XX, advirtiéndose en los años treinta y cuarenta un conjunto especialmente intenso que sería el que da la marca de identidad de esta muestra.
Analizar estas trayectorias figurativas (en las que se entrecruzan los problemas de los realismos, las diversas apropiaciones de lo surreal y la impronta de algunas de las experiencias vanguardistas) y establecer un contrapunto con aquellas que se fueron desarrollando en la pintura argentina, será la clave del desarrollo de esta charla.


Diana B. Wechsler es Doctora en Historia del Arte, investigadora del CONICET y profesora regular de la FFyL de la UBA. Es curadora independiente. Participa en diferentes actividades en la UNSAM y la UNTREF. Ha sido profesora invitada en la UNAM, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Erlangen- Nüremberg, entre otras. Entre sus publicaciones recientes: Papeles en conflicto. Arte y crítica entre la vanguardia y la tradición (1920-30), Los surrealistas, insurrectos, iconoclastas y revolucionarios en Europa y América (en colab. Con MT Constantín); Territorios de diálogo. España, México y Argentina entre los realismos y lo surreal (1930-45), La vida de Emma en el taller de Spilimbergo, Quinquela entre Fader y Berni en la colección del Museo de Bellas Artes de La Boca y “Disputas por lo real” en: Arte moderno ideas y conceptos.





Esta exposición es presentada por Fomento Cultural Banamex

Con la colaboración de
Embajada de México en la Argentina
Secretaría de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos

Medio asociado Revista Ñ
Con el apoyo de Radio Mitre | TN | Escorihuela Gascón | Knauf | Bloomberg




Gracias por su difusión. Contacto de prensa: Guadalupe Requena T +54 (11) 4808 6507 | grequena@malba.org.ar | prensa@malba.org.ar
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