Malba - Fundación Costantini - Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
Icono FACEBOOK Icono Twitter Icono Pinterest Icono YouTube Icono RSS Icono RSS Icono RSS Icono RSS
Icono Malba en vivo
Bookmark and Share
 
malba.cine | Películas proyectadas


Espacio ADF
Crónica de una fuga, de Adrián Caetano


Sinopsis
Thriller político acerca del caso real de un grupo de jóvenes que se escaparon del centro clandestino de detención de la dictadura conocido como Mansión Seré.


Julian Apezteguia sobre ¨Cronica de una fuga¨: Cuando empezamos a hablar de la película con Adrián Caetano, habíamos pensado en filmarla de una manera diferente a la que finalmente hicimos. La idea inicial era trabajar de manera similar al trabajo que realizamos juntos en ¨Bolivia, que tiene un tratamiento de cámara mucho más estático y planos bien compuestos. Siempre fue claro que la imagen tenía que ser contrastada, con negros, y oscura en general, pero había otra idea con respecto al tratamiento de cámara. A medida que Adrian fue escribiendo el guión, se fue tirando para el lado de la cámara en mano (con lo cual al principio yo no estaba muy de acuerdo, pero en el producto final creo que el film ganó)
Luego de la primera semana de filmación se nos sumó Guillermo Fernández mismo (uno de los prisioneros que logró fugarse), quien nos acompañó durante casi todo el rodaje. Él nos abrió la puerta a un montón de cosas, e inclusive generaba algo de humor durante la filmación (que era muy dura) y fue una referencia directa. La casa que usamos, por ejemplo, le pareció perfecta. Daba aspecto de un lugar tenebroso, como la mansión de “Psicosis” (Alfred Hitchcock, 1960; DF: John L. Russell).
Una de las características que marcaban tanto los sobrevivientes como otros testimonios que leímos era que en las habitaciones estaba permanentemente la luz encendida. No se les permitía ni siquiera el refugio de la oscuridad: era parte de la tortura.
Esto en la película se tradujo en que los militares trabajan a pleno rayo del sol, con la impunidad del día. La noche y la oscuridad son el refugio de los que se escapan.
Adrián (Caetano) decidió operar la cámara (y lo hizo el 75 % de las veces). Me vino bien no operarla tanto, para estar atrás y atento.
La idea fue que el esquema de iluminación sirviera para todo, que las correcciones fueran mínimas y que no hubiera grandes tiempos de cambio de puesta. Cuando se pudo, se hizo. Tuve que trabajar pensando en esa premisa.
Las ventanas eran el único elemento que tuvimos para diferenciar el día de la noche. En algunos interiores diurnos, además de la luz de tungsteno, quizás usaba algún Kino de relleno, para tener algo que diera la sensación del día que invade la habitación.
También usé tubos hogareños para obtener ese tono verde. En la escena en que el personaje de Nazareno va a hablar con el Juez (que es Guillermo Fernández mismo), en el escritorio donde ellos charlan, hay una lámpara iluminada con una bombita de tungsteno, los personajes estaban iluminados con fresneles y los fondos tienen tubos con un leve tono verde. Me gustaba darle eso a todos los ámbitos que fueran de los milicos y traté de mantener siempre un tubo en cuadro.
A su vez, había algunos personajes específicos (como la “guardia metódica”) a quienes nuestros “héroes” en realidad no les habían visto nunca las caras. Así surgió la idea de hacer algunas tomas donde ellos fueran sombras o estuvieran a contraluz.
Adrián me dio como referencia “La leyenda del indomable” (Stuart Rosenberg, 1967; DF: Conrad Hall), con Paul Newman en una cárcel del sur. Evidentemente se hizo en estudios, y no es para nada naturalista. Tiene esa luz bien mentirosa de estudios, que no pretende ser natural, y Adrián quería ir por ese lado. ¡Pero no nos salió! Intenté hacerlo un poco pero, viendo la película, siento la luz muy naturalista. Creo que eso nos sale a ambos casi involuntariamente. También me parece que pasa en nuestro trabajo que las películas toman un camino propio, uno planea y apunta a algo pero en algún momento, cuando se empieza a ver el material filmado en los primeros días, la película va tomando por su propia estética, y en un punto está bueno dejarse llevar por eso.
Tuve la suerte de trabajar con Jorge Ferrari y Juan Mario Roust ( directores de arte de la película), que tienen mucho concepto de luz y pensaban también en mi trabajo. Gran parte del look de la fotografía se la debo a Jorge y Juan Mario, ya que me apoyaron en la elección de tonos y colores, ambientando la casa como yo necesitaba que estuviera para darle ese look.
Extracto de la nota basada en una entrevista realizada a Julián Apezteguía por Javier Juliá (ADF), Christian Cottet (ADF) y Marcelo Iaccarino (ADF), con la colaboración de Ezequiel García, en mayo de 2006.


Ficha Técnica
Dirección: Adrián Caetano; Guión: Adrián Caetano, Esteban Student y Julián Loyola, sobre la novela "Pase libre - La fuga de la Mansión Seré", de Claudio Tamburrini; Fotografía: Julián Apezteguía; Arte: Juan Mario Roust y Jorge Ferrari; Montaje: Alberto Ponce. Intérpretes: Rodrigo De La Serna, Pablo Echarri; Nazareno Caseros; Lautaro Delgado, Matias Marmorato; Martín Urruty, Diego Alonso. Duración: 105 minutos

 Viernes 23 de mayo de 2008 a las 20:00