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malba.cine | Programación pasada


Durante el mes de junio, malba.cine repone Tan de repente, de Diego Lerman, c/Tatiana Saphir, Carla Crespo, Verónica Hassan. Esta ópera primera, que se estrenó en Argentina después de una muy exitosa carrera internacional, prolonga el curioso universo de un corto en súper 8mm. que el realizador hizo hace cuatro años, con las mismas actrices principales. El corto se llamó La prueba, se basaba en el texto homónimo de César Aira, y ahora aparece reproducido casi textualmente en la primera parte de Tan de repente. El tono de ese cortometraje hacía un recorrido curioso, que se iniciaba en la crudeza y terminaba con la rara poesía de un largo plano de las protagonistas frente al mar. Lo mismo sucede ahora con este largometraje, que se inicia frío y casi despiadado pero termina cálido y esperanzado, aunque llega allí por caminos imprevistos.
Marcia, una vendedora de lencería que se siente sola, es abordada en la calle por dos chicas llamadas Mao y Lenin, que poco antes han robado una motocicleta. Ese primer encuentro es poco sutil: “¿Querés coger?”, le pregunta Mao a Marcia, y a partir de ahí todo lo que sigue está marcado por el signo de lo imprevisible. Las tres emprenden un viaje que, en la lógica de Mao, equivale a una prueba de amor, y el film adopta el aspecto de una road-movie: tras visitar el mar, que Marcia nunca ha visto, las tres consiguen que las lleven primero por la ruta de San Clemente y finalmente recalan en Rosario, donde Lenin dice tener una tía, llamada Blanca.
Lerman concede a su espectador los tiempos necesarios para que imagine lo que puede ocurrir pero luego, de manera sistemática, hace otra cosa. Y lo hace con recursos transparentes: las sorpresas que reserva el desarrollo argumental no traicionan la personalidad de las tres protagonistas, sino que se apoyan en información sobre las mismas que el realizador va proporcionando gradualmente. La personalidad de Mao es la única que se revela de entrada: ella se mueve por impulsos tan repentinos como caprichosos y así se comporta a lo largo de todo el film. En cambio, Lerman se reserva datos biográficos significativos de Marcia y Lenin, y los revela en momentos oportunos, para sostener el interés, mantener la sorpresa y proporcionar una imprevista densidad a esos dos personajes.
Con algunas excepciones notorias, como La ciénaga, el cine argentino no suele conceder tanta importancia a lo no dicho, a lo que permanece fuera de campo. Y lo más interesante del film de Lerman es, precisamente, la pudorosa discreción con que sugiere, por ejemplo, un modelo de transgresión en el personaje de Blanca, una simpatía imprevista entre Marcia y una muchacha pintora, un pasado latente que condiciona de maneras diversas el presente de los personajes, un universo –en fin- que reconoce la existencia de arquetipos pero que se niega a someterse a ellos.
Fernando Martín Peña

 Viernes 3 de junio de 2005 a las 23:55
 Viernes 10 de junio de 2005 a las 23:55
 Viernes 17 de junio de 2005 a las 23:55
 Jueves 23 de junio de 2005 a las 22:00
 Viernes 24 de junio de 2005 a las 23:55
 Martes 19 de abril de 2011 a las 19:00