Malba - Fundación Costantini - Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
Icono FACEBOOK Icono Twitter Icono Pinterest Icono YouTube Icono RSS Icono RSS Icono RSS Icono RSS
Icono Malba en vivo
Bookmark and Share
 
malba.cine | Películas proyectadas


Una Eva y dos Adanes, de Billy Wilder

Nunca mostraron tanto a Marilyn. Ella no quería trabajar en esta comedia pero Billy Wilder la convenció. Uno de sus argumentos fue el diez por ciento de la recaudación. El otro fue explotar el rendimiento cinematográfico de su personalidad con una eficacia mayor que en las muchas comedias que Marilyn hizo con la Fox, y mayor aún que la que el mismo Wilder obtuvo tres años antes con La comezón del séptimo año. El resultado es erotismo en la pantalla, en grados y maneras que Hollywood solía prohibir. Dos canciones sentimentales por Marilyn pueden ser el principio de ese rubro. La continuación está en los numerosos escotes agitados durante una noche de viaje en un tren-dormitorio, episodio en el que Marilyn no se resigna a dormir en su litera. Otra continuación está en los trece pares de piernas que se entrecruzan en otra litera, durante una improvisada y apretada fiesta de esa misma noche. Y la culminación está en una escena solitaria entre Marilyn y Tony Curtis, que hacen y dicen respecto al sexo todo lo se puede hacer y decir en un film, sin perjuicio de insinuar el resto. Allí la temperatura aumenta.
En lo principal, Wilder tenía un asunto en el cual Tony Curtis y Jack Lemmon deben disfrazarse de mujeres y tocar saxo y contrabajo en una orquesta femenina, para escaparse de George Raft y otros gangsters. Esta mascarada de hombres disfrazados ha servido para que mucho comediante se divierta haciendo La tía de Carlos. Si se aparta del film todo problema sexual, que es apartar mucho, queda una ligera evocación que Wilder emprende sobre el Chicago de 1929, con sus gangsters, su prohibición, sus disimulados clubs nocturnos, su jazz y su pintoresquismo. Hay buenos momentos en esa evocación. Pocas veces una trompeta y un trombón sonaron tan auténticos en un film como en el Sweet Georgia Brown que ataca la orquesta al principio. Los gangsters están parodiados en su exageración. Un malevo jovencito, que tiene el tic de tirar al aire y recoger una moneda, es increpado por George Raft sobre esa mala costumbre, pero sólo algunos veteranos espectadores atraparán esa alusión al mismo Raft en Scarface (Hawks, 1931). Es evidente, sin embargo, que Wilder no quería dedicarse a evocar los “twenties” y después de ese comienzo se dedica a otra cosa. Consigue un rato de comedia, varias carcajadas, más Marilyn que la habitual y la aprobación de públicos generales.

Homero Alsina Thevenet

Una Eva y dos Adanes (Some Like It Hot, EUA, 1959) Dirección: Billy Wilder. Argumento: R. Thoeren, M. Logan. Guión: B. Wilder, I. A. L. Diamond. Fotografía: Charles Lang, Jr. Música: Adolph Deutsch. Montaje: Arthur P. Schmidt. Elenco: Marilyn Monroe (Sugar Kane), Tony Curtis (Joe / Josephine), Jack Lemmon (Jerry / Daphne), George Raft (Spats Colombo), Pat O’Brien (Mulligan), Joe E. Brown (Osgood Fielding). 120’.

 Viernes 4 de febrero de 2005 a las 22:00
 Viernes 18 de febrero de 2005 a las 18:00
 Domingo 27 de febrero de 2005 a las 14:00
 Lunes 15 de marzo de 2010 a las 19:00
 Lunes 22 de marzo de 2010 a las 19:00
 Lunes 29 de marzo de 2010 a las 19:00
 Lunes 5 de abril de 2010 a las 19:00